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UnderGround
Escrito
por: Amaunet / Retoques por: Marita
Comentarios
en: lasextaraza@hotmail.com
CAPITULO
3
La
arena subía y subía...
y nada parecía poder impedirlo. A esa velocidad en sólo
unos minutos estarían enterrados en vida. Para colmo respirar empezaba
a ser una tarea difícil.
- ¡El mecanismo funciona! - oyó el coronel decir a Daniel
al otro lado del sarcófago.- ¡Nos enterrará vivos!.
- ¡Carter apáguelo! ¡No conseguiremos abrirlo a tiempo!
- Ella obedeció en cuanto escuchó sus palabras.- Nos lo
llevamos.- dijo a la vez que soltaba tan deprisa como podía los
cables del Stargate. Teal'c ayudó a Carter a guardar a toda prisa
los cables y cerrar el contenedor del reactor.
- ¡Daniel! - exclamó el coronel al ver que no veía
al arqueólogo debido a la polvareda que la arena levantaba.
- ¡Jack, aquí! ¡La única salida se cierra! ¡No
puedo sujetarla! - le escuchó a la vez que después le oía
toser.
- ¡Rápido! - exclamó el coronel ayudando a Carter
y a Teal'c a transportar el reactor en su contenedor hacia donde provenía
la voz de Jackson. Consiguieron ver cómo éste, tras lograr
en vano sujetar con su fuerza la mole de piedra, usaba ahora un enorme
trozo de madera que había conseguido al partir la única
mesa de toda la estancia. Respiró tosiendo al ver que Jack, Sam
y Teal'c se acercaban por fin a él.
- ¡Esto no aguantará demasiado! - exclamó al ver cómo
la madera se doblaba poco a poco por el peso de la piedra. Esta estaba
en este momento justo a la mitad de la entrada.
- ¡Pasa! - le gritó Jack. Daniel pasó al otro lado.
Sam pasó a su vez tras él cargando con un extremo del contenedor
del reactor cuando la madera cedió partiéndose, la piedra
volvió a caer sin remedio, esta vez golpeando el contenedor que
cayó aparatosamente de sus manos. Jackson trató de ayudarla
a tirar de él, parecía haberse hecho mucho más pesado
que cuando lo trajeron. Teal'c pasó al otro lado arrastrándose
por el suelo junto al contenedor del reactor mientras ellos tiraban. Jack
le propinó una patada a la caja que le impedía ahora el
paso por el agujero que poco a poco se cerraba. A fuerza de tirones entre
Jackson, Carter y Teal'c lograron ponerlo a salvo junto a ellos. O'Neill
se tiró sobre la arena y se arrastró bajo la enorme piedra
que casi podía rozarle. Justo cuando sacó las piernas de
la habitación al oscuro pasillo la pesada mole cayó en su
recorrido final contra el suelo con un fuerte sonido sellando la estancia,
sin duda para siempre. Los cuatro tosían debido al polvo de la
arena y respiraban con dificultad.
- ¿Todos... todos bien? - preguntó O'Neill tratando de sofocar
su tos.
- Ha faltado poco para acabar sepultados.- dijo Jackson recogiendo su
linterna del suelo que había quedado encendida. El pasillo no era
muy ancho y estaban prácticamente en absoluta oscuridad. Jack y
Sam activaron las linternas de sus armas iluminando el pasillo. Este ascendida
sin duda alguna, aunque no parecía tener fin.
- Bien, exploremos el pasillo de baldosas amarillas.- dijo O'Neill tratando
de mirar más allá de donde el haz de luz alcanzaba. Carter
agarró el reactor por un lado y Teal'c hizo lo mismo por el otro.
Entre los dos levantaron la pesada caja y comenzaron a avanzar por el
pasillo. Jackson apuntaba con su linterna a las paredes para intentar
ver más allá de la oscuridad. O'Neill caminó delante,
siempre en guardia. El camino era ascendente y no parecía tener
fin. Jack apuntó con su linterna hacia el suelo, la oscuridad era
tal que temía que en cualquier momento el suelo desapareciera de
sus pies.
- ¿Oye Daniel... esto tendrá salida, verdad? - preguntó
la mayor mirando a su alrededor intentando que sus ojos se acostumbraran
a la escasa luz del lugar. Jackson se giró para mirarla. Aunque
nadie había preguntado hasta ahora, sin duda aquella era la pregunta
que les pasaba a todos por la cabeza.
- Bueno... la estancia del sarcófago parecía una cámara
sepulcral. Existe un tipo parecido en Egipto en la dinastía XXVI...
Aún no alcanzo a entender por qué el Stargate y el sarcófago
están en ese sitio.
- Estaban...- le corrigió O'Neill apuntando con la linterna de
su arma al suelo, este había dejado de ser empinado volviéndose
ahora normal.- Me temo que no podremos volver a ese lugar de ninguna forma.
- Señor, ¿cómo vamos a volver a casa si el Stargate
estaba en esa sala? - O'Neill se detuvo en seco. El camino estaba cortado.
- Carter... creo que ese es el menor de los problemas ahora mismo.- Los
cuatro se detuvieron ante una enorme pared que taponaba el pasillo. Jackson
apuntó con su linterna hacia lo alto de esta adelantándose
a Jack. El muro estaba pintado, repleto de jeroglíficos de vivos
colores. Sam y Teal'c soltaron la caja con el reactor en el suelo y miraron
el muro.
- Estamos atrapados.- dijo Teal'c con solemnidad ante la evidencia.
- Un momento... esto es muy extraño.- dijo Jackson viendo una imagen
de una mujer con alas extendidas y jeroglíficos a ambos lados.
- ¿Qué? - preguntó Carter.
- ¡Todo! ¿Por qué diablos un goa'uld iba a colocar
una trampa en su propia sala del Stargate? ¿Por qué la puerta
está en ese lugar y no fuera, donde poder manejarla? ¿Por
qué el único pasillo de la sala está bloqueado con
un muro?
- ¿Una trampa para goa'uld? - preguntó O'Neill revisando
los bolsillos de su chaleco.
- Quizás otro goa'uld la creara.- dijo Teal'c.
- ¿Y dónde está el que cayó en la trampa?
¿Escapó por el Stargate antes de destruirlo? - dijo Carter.-
Eso no tiene mucho sentido, ¿inhabilitó su propio Stargate
al ir tras su homicida?
- Quizás no haya escapado. Siga aún aquí.
- Daniel, la sala de donde salimos está ahora repleta de arena.
Este es el único pasillo y tenemos un muro de roca delante. No
hemos visto ni oído nada. No hay muchos lugares donde esconderse
aquí.-dijo Sam convencida.
- No sabemos de qué tipo de goa'uld estamos hablado.- aseguró
Jackson.- Tan sólo sabemos que es antiguo, que posiblemente sea
el dueño del sarcófago y quizás de este lugar. Que
su nombre es Imen. O sea, Amón.
- Seguro que era un mal tipo.- dijo O'Neill sacando un trozo de C4 con
su detonador. Jackson le miró con perplejidad.
- ¿No pretenderás usar eso aquí?
- Tienes... dos minutos para pensar una forma mejor para atravesar el
muro.- le dijo Jack mientras preparaba el detonador.
- Harás que el techo se nos caiga encima.- le dijo a toda prisa.
- Esa es una buena razón. Pero no pretendía usar toda la
potencia... sólo quiero abrir un agujero por donde podamos pasar.
- Podría sacar información de la pared si me das un momento.
Quizás averigüemos más sobre lo que nos espera al otro
lado.
- Buen intento Daniel, pero no tengo intención de esperar aquí
a que termines una traducción completa del muro. Me da igual lo
que diga. Tenemos que conseguir alcanzar la superficie cuanto antes y
encontrar el modo de volver a casa... sin Stargate.- Jack se acercó
a la pared y la tanteó, colocando la pequeña carga de C4
en el suelo y preparando el detonador. Jackson miraba aquellos jeroglíficos
todo lo rápido que sus ojos le permitían en la semioscuridad.
- Están representando el Amduat (9).
Aquí aparece representada su primera hora. Y ella es... es...-dijo
tratando de ver los símbolos de la pared de la representación
femenina con alas.
- ¿Horas? - preguntó Carter con curiosidad.
- Es Amaunet, la pareja de Amón.- dijo Jackson casi en un susurro.
O'Neill levantó la cabeza para mirarle.
- ¿Estás seguro? - le preguntó Jack a la vez que
se levantaba para mirar.
- Su nombre está dentro de ese cartucho.- dijo señalando
con la luz de la linterna uno de los muchos dibujos.- Imenet (10)...
estoy seguro.
- Era la pareja del goa'uld Amón.- comentó Teal'c. Jackson
se giró para apuntarle con la linterna.
- Será mejor que nos apartemos unos metros.- dijo Jack en ese momento
activando el detonador. Daniel no protestó, estaba claro que Jack
iba a agujerear aquel muro aunque él no quisiera. Tampoco le agradaba
estar allí, así que junto con Carter y Teal'c retrocedió
unos metros y se agachó a la espera de que O'Neill diera la orden.
Segundos después el propio coronel corrió hacia ellos pegándose
contra la pared. Una sonora detonación retumbó en la zona.
Una espesa capa de polvo les invadió por unos momentos. O'Neill
fue el primero en levantarse y acercarse al muro. La cantidad de C4 que
había colocado había echo un agujero en el lado izquierdo,
usó las manos para desprender parte del enladrillado y hacer el
hueco más grande mientras el resto de su equipo se acercaba. El
coronel introdujo la cabeza y el arma por el hueco y trató de mirar
al otro lado. La oscuridad allí también era total, sólo
alcanzaba a ver una columna de base cuadrada a poca distancia. Jack fue
el primero en pasar, Daniel le siguió y después ayudó
a Carter y a Teal'c a pasar el enorme cajón con el reactor. En
pocos minutos estaban al otro lado del muro de piedra. Jackson caminó
por la pequeña habitación de base rectangular. El muro de
la izquierda tenía dos umbrales diferenciados que daban a otra
sala de base más cuadrada con seis columnas de base cuadrangular
dispuestas en dos filas de tres que se alzaban en la nueva sala. De nuevo
las paredes estaban repletas de símbolos.
- Esto es increíble.- dijo apuntando con su linterna a la pared
de su izquierda.- Aquí aparece representado el Lago de fuego (11)
en color rojo. Y aquí
abajo aparece representado Amón y el dios Apophis.
- Ese si me suena.- dijo Jack avanzando por entre las columnas. Divisó
la salida de la sala unos metros más allá.- Esperemos no
encontrar ningún obstáculo más.
- Es como si acabáramos de caer en las entrañas de una tumba.-
comentó Jackson mirando las columnas y avanzando tras O'Neill.
- Quizás no sea un detalle importante pero... ¿cómo
diablos han metido el Stargate aquí abajo? - Jack miró a
la mayor con curiosidad. No se había parado a pensar que aquel
lugar no tenía la suficiente envergadura como para que la puerta
pasara por sus huecos.
- Está claro que este lugar ha sido construido con la puerta ya
dentro.- dijo el coronel pensativo.
- Unos anillos de transporte podrían haberlo colocado en ese lugar.-comentó
Teal'c.
- Lo que significaría que el mecanismo podría estar en la
sala ahora llena de arena.- dijo Sam pensativa. O'Neill cruzó el
umbral de la siguiente sala, mucho más pequeña, una simple
antecámara también repleta de imágenes en sus paredes.
Un montón de dioses aparecían de pie en este lugar.
- ¡Fijaos en esto! - exclamó Daniel ante las figuras que
aparecían ante sus ojos.- Amón aparece representado a mayor
tamaño que el resto de dioses. Son los Henu.
- ¿Henu? - preguntó Carter.
- Cuatro parejas.- le respondió Teal'c.
- ¡Eso son ocho asquerosos goa'uld! - exclamó Jack.
- También se las llama "Las almas de Thot" por ser sus
manifestaciones. Los ocho dioses son entidades indisolubles y actúan
al unísono. Surgieron del Nun.- Jack miró a Daniel con perplejidad.
- El Caos.- dijo Teal'c tratando de seguir la conversación de su
compañero.
- Eso es. Eran entes del abismo con cabeza de rana los masculinos y cabeza
de serpiente los femeninos.
- ¡Serpientes! Eso también me es familiar.
- Jack, estamos ante la representación de los goa'uld quizás
más antiguos de todos los tiempos. Nun y Naunet, las aguas primordiales.-
dijo señalando dos figuras humanas, una de color azul y la otra
con cabeza de serpiente.- Kuk y Kauket, las tinieblas.- dijo señalando
dos figuras más, una con cabeza de rana y otra con cabeza de serpiente.-
Heh y Hehet, el espacio infinito.- dijo señalando dos figuras más
a su derecha, una de ellas sobre un símbolo de oro.- Y Amón
y Amaunet, los ocultos. La leyenda habla que las cuatro parejas engendraron
el Sol, o sea, Ra.-se giró mirando la pared opuesta y señaló
a otro grupo de dioses mucho menor en tamaño.- A este otro lado
aparecen el resto de dioses...
- Goa'uld.- le corrigió O'Neill.- No te equivoques. Sólo
son repugnantes goa'uld.
- Anubis.- dijo señalando la imagen de un ser con cabeza de chacal.-
Osiris.- dijo señalando una figura con el rostro pintado en verde.-
Isis.- señaló con la linterna la figura de una mujer con
un trono en la cabeza.
- Es una lista de dioses goa'uld de los más antiguos a los más
recientes.-dijo Teal'c.
- De los cuales tenemos la suerte de habernos encontrado con alguno. Osiris,
por ejemplo.- dijo Jack.
- Y sabemos que su consorte, Isis está muerta.- dijo Jackson.
- Janet y yo le hicimos la autopsia a su larva, que encontramos en aquel
contenedor.
- Eso es Sam. Del mismo del que se escapó Osiris, poseyendo a Sara.-
dijo Jackson recordando aquella situación.- Y Anubis es el goa'uld
que ella misma nombró durante mi estancia en La Cumbre Goa'uld
como Lo'taur. ¿Sabéis lo que esto significa? - sus compañeros
le miraron pensativos, viendo en su rostro una expresión de asombro
entremezclado con alegría ante el descubrimiento de aquel lugar.
- Si aquí está representada la raza goa'uld desde el más
antiguo al más moderno de ellos, tenemos una especie de censo sobre
los que aún hay en la Galaxia...- dijo Carter pensativa.- Pero
hay algo que no entiendo... has nombrado a Amaunet. Si según tú,
crees que su goa'uld estuvo aquí, ¿cómo es posible
que acabara junto a Apophis y que este usara a Sha're como anfitriona?
- Jackson se quedó pensativo. Su esposa, aquella que había
conocido en su primer viaje a través del Stargate a Abydos, fue
arrebatada por el segundo enemigo que conocieron tras usar la Puerta:
Apophis, que la secuestró y se la llevó prisionera, para
luego usarla como anfitrión colocándola una larva goa'uld
en su interior e impidiendo que volviera a su lado. Sha're había
muerto tratando de comunicarse con él, para darle información
sobre su hijo... Todos aquellos recuerdos se agolparon en su cabeza en
sólo unos segundos.
- Imenet aparece representada en este lugar como la pareja de Imen. Eso
significa que muy posiblemente fuera su consorte. Apophis y Amón
son en los textos egipcios enemigos mortales. Si Amaunet acabó
a su lado... la única explicación que se me ocurre es que
ella le traicionara.- dijo Jackson pensativo.
- Cambiar a un goa'uld por otro goa'uld... que poco inteligente.- dijo
O'Neill echando a andar de nuevo.- Será mejor que avancemos de
nuevo. No quiero estar en este lugar si existe la remota posibilidad de
que ese Heman... o cómo sea ande suelto por aquí.- Carter
y Teal'c volvieron a cargar de nuevo con el contenedor del reactor de
naqahdah y siguieron al coronel en su camino sigiloso por el pasillo.
Cruzaron un nuevo umbral para alcanzar una pequeña estancia con
unas escaleras, de nuevo el corredor comenzaba a ascender. Jackson procuró
usar su linterna para no perder detalle de las paredes de aquel sitio.
Quizás arrojara luz en su camino sobre la historia de aquel increíble
lugar. El corredor se volvía ascendente durante unos metros con
un segundo tramo de escalera con muchos más escalones que todos
los anteriores.
- Si ascendemos es posible que salgamos de las entrañas de la tierra.-
dijo Carter.- ¿Alguna vez Teal'c has visto este tipo de construcción
entre los goa'uld?
- Nunca. Los goa'uld que yo he conocido usan tecnología avanzada,
no se enterraban ni ocultaban bajo tierra para protegerse.
- Dado que este lugar tiene más antigüedad que cualquier goa'uld
que hasta ahora hayamos podido conocer, quizás este fuera su forma
antigua de protección ante el resto de enemigos.-comentó
Jackson pensativo subiendo tras el coronel las escaleras del pasillo ascendente.-
¿Recordáis cuando atrapamos a Seth?
- Es verdad.- dijo Carter recordando aquella misión.- Se protegía
en la tierra usando pasillos subterráneos bajo el edificio en el
que se encontraba.
- Esperemos que este goa'uld usara el mismo método y este lugar
salga a otro mayor en la superficie.- dijo Jack deteniéndose al
ver que alcanzaba una nueva estancia con varias columnas. Los cuatro miraron
a su alrededor al llegar a este nuevo apartado. Carter y Teal'c soltaron
de nuevo el contenedor, Jack apuntó con su arma y su linterna en
ella hacia una de las paredes. En ella había unas escaleras.- La
salida parece estar allí.
- Jack
- el coronel se detuvo en su camino para mirar hacia atrás.
Jackson apuntaba con su linterna a un umbral con escaleras en la pared
de enfrente a la que él iba.
- Dime que no es un laberinto.- dijo O'Neill acercándose a él.
Jackson asomó la cabeza al otro lado del umbral. La estancia era
más bien pequeña y podía ver desde allí dos
columnas. Pasó con sigilo apuntando a las paredes en busca de alguna
otra entrada. El lugar estaba repleto de dibujos sin colorear. O'Neill
entró tras él. Sam permaneció fuera junto al Jaffa
atentos a todo lo que pudiera ocurrir fuera.
- Parece una simple antecámara.- comentó Jackson mirando
las paredes.- Este lugar está por encima del pasillo por el que
hemos venido.
- Esperemos que el otro lado tenga salida, y no volvamos a quedar sellados.-
dijo O'Neill saliendo de la antecámara seguido de Jackson. De repente
un zumbido se escuchó en aquella sala. Jack apuntó con su
arma hacia el pasillo con escaleras por el que habían subido, Carter
y Teal'c apuntaron también hacia allí. Daniel se quedó
paralizado unos segundos, para luego desenfundar su pistola de la cartuchera
de su pantalón. Los cuatro se quedaron en silencio absoluto. O'Neill
trató de ver más allá del pasillo por el que habían
ascendido, hizo un gesto con la mano para que Carter y Teal'c se replegaran
y no perdieran de vista nada de lo que ocurría. El zumbido pasó
a ser un siseo, a un mismo ritmo y estático. De repente se hizo
más intenso. Sin ninguna duda daba la sensación de que se
aproximaba a ellos. Jack divisó en la oscuridad del pasillo una
espesa nube de polvo que se aproximaba, retrocedió un paso sin
comprender muy bien qué era lo que estaba ocurriendo. Abrió
fuego ante la mirada estupefacta de su equipo, que tras él trataba
de entender qué era lo que se acercaba. Las balas de su P-90 cruzaron
lo que al parecer se acercaba sin que el zumbido se detuviera. O'Neill
divisó entonces lo que daba la impresión de ser el polvo
levantado por un derrumbamiento, pero nada habían sentido en aquel
pasillo que lo justificara.
- ¡Apartaos! - exclamó para que todos se pegaran a las paredes
de aquella cámara. El remolino de polvo salió del pasillo
con escaleras atravesando la cámara en la que se encontraban. La
polvareda les hizo tratar de protegerse los ojos. Tras detenerse unos
segundos en el centro de las columnas de la sala el silbido aumentó
y la polvareda avanzó hacia el umbral que ellos mismos se disponían
a cruzar tras comprobar la antecámara. Durante unos segundos el
remolino de polvo y tierra levantado, les hizo toser y apenas podían
ver nada. Ninguno se movió a la espera que de nuevo el lugar quedara
en absoluto silencio y el polvo levantado reposara de nuevo en el suelo.
- ¿Señor? - preguntó en un susurro Carter frotándose
los ojos.
- Sí mayor...- dijo Jack tratando de incorporarse de su posición
en cuclillas con la espalda pegada a uno de los muros.- Daniel, Teal'c,
¿estáis bien?
- ¿Qué ha sido eso? - preguntó el Jaffa con tono
de sorpresa sin comprender en absoluto lo que acababa de ocurrir.
- Ni idea.- dijo Jackson tratando de limpiarse las gafas llenas de polvo
y partículas de arena minúsculas.- Era como un tornado a
menor escala.
- Eso es imposible. No hay corriente en este lugar. Estamos bajo tierra.-
dijo Sam con sorpresa.
- Era como si tuviera vida propia.- comentó Jack.
- Si es así, quizás se dirija a la salida.- dijo Daniel
echando a andar hacia el umbral por donde aquel extraño fenómeno
había salido llevándose consigo el silbido.
- ¡Espera Daniel! - exclamó el coronel al verle avanzar.
Daniel se giró a la vez que guardaba de nuevo su arma en su cartuchera.
- ¿Qué? ¿no es posible que ese fenómeno nos
saque fuera de aquí? - dijo alcanzado los tres escalones del umbral.
- No tengo intención de bajar la guardia en este momento, Daniel.
Los tornados en agujeros bajo tierra no son precisamente cosas que se
vean todos los días.- Jackson le miró pensativo.
- Tienes razón.- dijo.- tendremos que ir con cuidado. He estado
en lugares parecidos y nunca había visto algo igual... salvo en
la superficie- dio un paso atrás en las escaleras a la vez que
sus compañeros de nuevo se disponían a seguirle preparando
sus armas. Los ojos de Jackson se abrieron como platos al sentir algo
extraño bajos sus pies. O'Neill, que le miraba en esos momentos
apuntándolo con la linterna, vio como el arqueólogo parecía
perder el equilibrio. Jackson ahogó un gritó al sentir el
vacío bajo el peso de su cuerpo.
- ¡Daniel! - O'Neill corrió hacia las escaleras. En tan solo
unos segundos Jackson había desaparecido de su vista. Carter y
Teal'c soltaron al unísono la pesada carga que habían comenzando
a coger de nuevo. Jack subió las escaleras y se detuvo un paso
delante del lugar exacto donde Daniel había desaparecido. Miro
hacia abajo, la nueva estancia no tenía suelo alguno, y la oscuridad
del agujero era tal, que ni la luz de la linterna alcanzaba el fondo y
Jackson... había caído.
CAPITULO
4
La
mirada del coronel se perdía en la oscuridad del foso. La
linterna de su arma apuntaba con desesperación tratando de encontrar
el fondo de aquel inmenso agujero negro.
La mayor se colocó tras el coronel esperando poder ver lo que él
parecía no alcanzar. Esperaba que el haz de luz de la linterna
de su P-90 sirviera para saber si Jackson había logrado alcanzar
el fondo de aquel negro agujero con vida. El foso tenía unos cuatro
metros de ancho y la luz alcanzaba el otro extremo, donde podía
verse el borde del umbral con la continuación del pasillo. Lo que
la luz no llegaba a alcanzar era el fondo de la cavidad. Teal'c permaneció
tras el coronel a la espera de una respuesta por parte de alguno de ellos
sobre la suerte del arqueólogo.
- ¡Daniel! - el grito del coronel reverberó contra las paredes
del foso, devolviéndole su propio grito desesperado mezclado con
lo que parecía el caer de arena en la zona. El no recibir una respuesta
encogió el corazón de la mayor que apuntó con su
linterna buscando desesperadamente en la oscuridad.
- Aquí...- la voz de Jackson les pareció lejana. O'Neill
buscó con nerviosismo apuntando el haz de luz hacia la propia pared
en la que estaban. Sintieron toser con fuerza. Por fin la luz alcanzó
el rostro del arqueólogo que se mantenía suspendido con
el borde de sus dedos sobre el escalón. Tras perder pie al no haber
suelo en aquella nueva estancia, Jackson había logrado en su caída
asirse al borde de la escalera tras golpearse las piernas al hacerlo.
Sentía dolor en una de sus rodillas, pero el escuchar la voz de
Jack nombrándole, le había dado fuerza suficiente como para
avisar de su posición en el foso. Los dedos se le entumecían
por segundos. O'Neill tiró su arma al suelo para arrodillarse al
borde de la escalera.
- ¡Sujetadme! - exclamó en un grito sordo. Teal'c le ayudó
junto a Carter para que el coronel pudiera socorrer a Daniel.- ¡Agárrate
a mi brazo! ¡Sujétate con fuerza!
- No veo nada...- se quejó Jackson. Tenía las gafas llenas
de polvo, lo que le impedía ver. Ahora sentía la luz de
las linternas pero eso no le servía para mirar lo que ocurría.
Notó como el coronel le agarraba por ambos brazos, sujetándolos
con fuerza.
- Ya te tengo...- dijo O'Neill tratando de tirar con todas sus fuerzas.
Carter y Teal'c ayudaron al coronel a subir a Daniel al escalón
de la cámara en la que se encontraban.- Suelta el borde y agárrate
a mi brazos.- Jackson trató de obedecer. Sus dedos soltaron el
borde de la escalera y se agarraron con desesperación a los brazos
del coronel que tiró con todas sus fuerzas. En varios tirones lograron
que el arqueólogo regresara de nuevo a las escaleras de la cámara
anterior al hueco. Tosió con fuerza cuando quedó tumbado
en el suelo. Jack sentado a su lado recogió de nuevo su arma del
suelo.
- ¿Estás bien Daniel? - preguntó Carter cuando vio
que el joven se quitaba las gafas para limpiarlas.
- Sí, creo que sí.- dijo él llevándose una
mano a su rodilla derecha.- Debí haber supuesto esto.
- No podías saberlo Daniel Jackson.- dijo Teal'c. Daniel se colocó
de nuevo las gafas, esta vez limpias en su sitio.
- Te dije que debíamos ir con cuidado.- le dijo O'Neill a la vez
que le ayudaba a levantarse.
- Aparte de eso... -dijo con un tono de reproche hacia sí mismo.-
Debí suponer que habría este tipo de trampas en un lugar
así.
- ¿Trampas? - preguntó Carter con curiosidad.
- Dado que bien podría tratarse de la reconstrucción de
una tumba egipcia de la Tierra... la colocación de este tipo de
fosos era común en ellas. Colocaban al difunto al fondo de la tumba
y regresaban por donde habían venido quitando el paso sobre el
hoyo. Era bastante eficaz a la hora de atrapar a ladrones de tumbas.-
O'Neill se asomó de nuevo al foso, tomó una roca del suelo
y la dejó caer. El sonido tardó unos segundos en regresar
a sus oídos.
- Eficaz sin duda. Unos... seiscientos metros.
- ¿Cómo vamos a cruzar al otro lado, O'Neill? - preguntó
el Jaffa mirando al otro extremo.
- Buscaremos otro camino.- dijo Jack pensativo.
- Dudo que haya otro camino.- comentó Jackson mirando hacia el
lugar por donde habían venido.
- Podríamos intentar saltar al otro lado.- propuso Teal'c.
- Esa será la última opción. No quiero que ninguno
de nosotros acabe con sus huesos en el fondo del foso... por el momento.
- Quizás nos dejáramos alguna sala en nuestro recorrido.-
dijo la mayor.
- ¿Cómo hacían los ladrones para saltar el foso al
entrar? - preguntó Jack de repente.
- Bueno... si sabían que había tal foso, supongo que accederían
a la tumba con una buena tabla de madera que les sirviera de puente colgante.
- No poseemos una tabla de madera.- Jackson suspiró ante la contundencia
de su compañero.
- Así es Teal'c, destrozamos la última para mantener abierta
la mole de piedra de la sala del Stargate.
- Tendremos que revisar el resto de este lugar como ha propuesto Carter.-
dijo O'Neill con firmeza.- Tiene que haber algo que nos permita pasar
al otro lado y salir de aquí de una maldita vez. Esperemos que
este lugar no sea demasiado grande ni laberíntico.
- ¿Señor, y qué hay del torbellino? - preguntó
la mayor con preocupación.
- Esperemos que sólo sea eso... viento.- dijo el coronel echando
a andar por donde habían venido. El equipo siguió a su coronel
que comenzó a deshacer el camino que hasta ahora habían
hecho. Jackson tardó unos cuantos metros en dejar de cojear. Su
caída le había entumecido los músculos y no fue hasta
recorridos unos cuantos metros corredor abajo, cuando su rodilla volvió
a reaccionar y le permitió caminar sin dificultad. Cruzaron de
nuevo la sala de dibujos con dioses y alcanzaron de nuevo la estancia
de las seis columnas.
- Estamos en el principio.- comentó Carter bajo uno de los umbrales
de la sala apuntando con su arma hacia el muro que había abierto
con el C4. Al apuntar con la luz a la pared de enfrente divisó
a su izquierda unas pequeñas escaleras.- Señor, hay otro
camino por allí.- Jack se acercó al umbral de la sala y
miró hacia donde ella apuntaba. Luego caminó hacia las escaleras,
tras subir sus tres escalones se encontró en una nueva sala con
cuatro columnas de base cuadrada dispuestas en fila. Apunto hacia la pared
del fondo. Aquel lugar no tenía continuación.
- Por aquí no hay salida.- dijo girando sobre sus pies. Al mover
el foco de luz creyó ver un hueco en la pared de su derecha. Avanzó
unos metros y divisó una nueva entrada, muy estrecha. Asomó
la cabeza por el hueco para asegurarse de que no había peligro.
Se alzó ante el una nueva estancia con dos columnas en su centro.
Recorrió con la luz la pared, pero tampoco tenía ningún
acceso contiguo.
- ¿Señor? - preguntó Carter al ver que no se movía.
- Esta sala también está cerrada.- dijo saliendo de debajo
del umbral y mirando de nuevo hacia el muro de enfrente, por donde habían
accedido. Teal'c y Jackson permanecían en la sala contigua mirando
cada palmo de pared. Carter y Jack entraron de nuevo a esa sala.- ¿Algo
por aquí? - preguntó.
- Parece estar completamente sellado.- comentó Teal'c examinando
la pared.
- ¿Qué habéis encontrado vosotros? - preguntó
Jackson.
- Hay una sala al fondo cerrada y otra a la izquierda de ésta.
También está sellada. ¿Qué sentido tiene excavar
un lugar así bajo tierra y llenarlo de salas con columnas completamente
vacías?
- No están vacías.- dijo Jackson ante las palabras del coronel.
- ¿Ah no? ¿dónde ves tú la decoración
de este lugar?
- En las paredes.- le replicó Daniel mirando los dibujos.
- Oh... te refieres a estos dibujitos tan coloridos que no nos indican
el camino de salida ni la opción "física" para
cruzar el foso por el que casi haces "puenting" sin cuerda.-
Jackson le miró ante su comentario sarcástico.
- Vuelves a equivocarte. Los dibujos indican que la salida está
al otro lado del foso.
- ¿Cómo puedes estar seguro? - le preguntó Carter.
- Porque lo escrito en estas paredes, la historia que cuentan, discurre
del final al principio que ha de estar a la salida de este lugar. Esto
era muy común cuando excavaban tumbas bajo tierra. Se contaba en
las paredes el viaje que el difunto iba a hacer hasta alcanzar la sala
dónde sería juzgado ante un tribunal de dioses que decidirían,
tras pesar su corazón, si era o no "justo de voz". En
el pasillo ascendente, antes de alcanzar la sala que daba al foso aparecía
la representación del ritual de "apertura de la boca"
(12)
que es anterior a lo representado aquí, el viaje previo a alcanzar
la sala de justicia.- El coronel le miró con expresión de
sorpresa e incomprensión total a lo que acaba de decir.- Si dibujaban
en las paredes eran porque creían que al hacerlo daban vida a esas
palabras. Creían que morir no era el final de la vida, sino el
principio de la eternidad. En estas paredes hay fórmulas para luchar
contra el mal y superar los obstáculos en el viaje al otro lado.
- Ya, pero nosotros no queremos ir al otro lado. Queremos salir de este
sitio. Y no creo que la expresión artística de este lugar
nos saque de aquí.
- He encontrado algo.- dijo en ese momento Teal'c. Los tres miraron al
Jaffa que se había arrodillado al otro lado del umbral de la sala
y retiraba la arena del suelo. Se acercaron a él para ver el hallazgo.
Teal'c destapaba con las manos, tras haber soltado su lanzadera, lo que
parecía una trampilla de madera. Tras introducir los dedos en dos
pequeños agujeros en una de las tablas y con la fuerza de ambos
brazos tiró de la madera despejando lo que parecía la entrada
a un nuevo pasillo con escaleras. El polvo levantado por la operación
de destapar la entrada tardó unos segundos en asentarse de nuevo
y permitir mirar al otro lado. O'Neill usó la luz de su arma para
tratar de ver qué había en el profundo pasillo escalonado
que parecía incrustarse en el suelo del lugar. Los escalones parecían
alojarse en lo más profundo de la roca viva de aquel lugar. El
haz de luz se perdía en la oscuridad del hueco.
- ¿Alguien piensa que más que una salida esto parece llevar
al infierno? - preguntó O'Neill.
- Dudo que sea la salida.- comentó Jackson pensativo.- Pero es
posible que nos de una solución al problema de salir de aquí.
- Ya... bajando para ello al infierno.- comentó O'Neill con sarcasmo
y con cierto tono de tener poca elección más.- Bien, separémonos.
No quiero sorpresas. Carter, venga conmigo. Tú Daniel, quédate
con Teal'c.
- Quizás yo...
- No.- le interrumpió secamente el coronel.- Estaremos en contacto
por radio. No te preocupes Daniel... te describiré lo que vea en
el agujero al detalle.- Jackson le miró sin tratar de convencerle.
No lo iba a lograr. Por su actitud estaba convencido de que aquel lugar
no le gustaba en absoluto, y quizás sus comentarios sobre él
menos. Claro, que dada la situación hasta el momento, tampoco él
estaba muy feliz de estar allí.- ¿Carter? - la mayor a un
gesto suyo accedió a las escaleras y se preparó para inspeccionar
la zona. El haz de blanca luz de su P- 90 iluminó el camino a ambos.
El pasillo de empinadas escaleras descendía en total oscuridad.
Ambos militares caminaron escaleras abajo, uno detrás del otro
sin hablar, con tan sólo la luz de sus armas yendo por delante
de ellos. Tras descender varios metros sin alcanzar el final de aquellas
escaleras, Jack tocó en la espalda a Carter para que se detuviera.
Ella miró hacia atrás. Vio en el coronel una expresión
de desconfianza. Conocía a aquel hombre desde hacia cinco años
más o menos, y había aprendido a trabajar con él
y a entenderle sin necesidad de hablar. En alguna ocasión habían
sufrido la tortura de algún goa'uld para sacarles información,
habían visto como uno de los dos había caído herido
en presencia del otro, habían sentido incluso la desesperación
de saber que quizás iban a perderse para siempre. En otra ocasión,
y por necesidad absoluta, tuvieron que decirse la verdad de lo que uno
sentía por el otro, para después, haber hecho como si aquella
situación nunca hubiera ocurrido y volver a respetarse como hasta
ese momento, como oficial al mando y militar a sus órdenes. Aquel
era uno de aquellos momentos en que Sam, a pesar de sentir miedo aunque
podía mantenerlo bajo control, le hacía sentirse más
cerca del coronel. Necesitaba saber que él estaba allí para
hablarla, animarla o hacer cualquier comentario de aquellos tan suyos.
El silencio era total, casi igual que la oscuridad perpetua de aquel lugar.
Tras permanecer un segundo en silencio sin recibir ningún sonido,
de nuevo el coronel afirmó con la cabeza, haciendo un gesto con
la mano de que iba a ponerse él por delante. Carter afirmó
sin emitir sonido. O'Neill continuó el descenso seguido de la mayor.
Tardaron unos segundos en alcanzar por fin el final de aquellas infinitas
escaleras. El coronel, incapaz de ver en aquel lugar con tan solo la luz
de su arma, buscó en uno de los bolsillos de su chaleco una bengala,
y se la entregó a Carter que la dobló para que funcionara.
Sam movió con fuerza el artilugio para que el liquido de su interior,
antes separado y ahora junto, se mezclara bien haciendo que se desprendiera
luz de él. O'Neill hizo lo mismo con otra y de esa forma, la estancia
pareció cobrar vida. No era un habitáculo demasiado grande,
aproximadamente de unos diez metros de largo por nueve de ancho y lo más
importante, parecía igual de vacío que el resto del lugar.
- El lugar es seguro, señor.
- El infierno no es tan fiero pues como lo pintan...- dijo casi en un
susurro. Jack activó su radio.- ¿Teal'c, me recibes?
- Alto y claro, O'Neill.- se escuchó por el aparato.
- Hemos alcanzado el final de las escaleras. Estamos en una sala casi
cuadrada, tan llena de dibujos como las de arriba...- dijo mirando las
paredes.
- ¿Puedes describírmelo? - preguntó Jackson con interés
a través de la radio. El arqueólogo escuchó un silencio.
Miró a Teal'c con impaciencia al no recibir de nuevo la voz del
coronel. Por fin el chasquido de la radio se activó.
- Veo... un monigote, con un triángulo en la cintura con forma
de pico... raro...con un gorro hortera.- Jackson abrió los ojos
desmesuradamente ante la contestación radiofónica que recibía.-
Tiene además cara de pocos amigos. Yo, sinceramente, no pagaba
un centavo por esta... representación artística.
- Tenía que haber bajado...- dijo Daniel casi musitando llevándose
las manos a la frente y cerrando los ojos con resignación.
- Vale chicos, tenemos algo.- dijo la voz del coronel a través
del comunicador. Se hizo de nuevo un silencio.- Alguien se ha mudado a
vivir aquí. Ha apilado gran cantidad de cosas.
- ¿Qué cosas, O'Neill? - preguntó Teal'c con curiosidad.
- Muebles, accesorios de todo tipo, cestas con...- se hizo un silencio.
La radio hizo un chasquido y de repente se volvió a activar.- ¿Qué
es esto? ¿Comida
(13)?
Santo Dios, ¿quién puede comerse esto?
- Jack.- le interrumpió Jackson comprendiendo que todo aquello
para él eran simples objetos desperdigados en una habitación
más de aquel lugar.- ¿Hay salida?
- Al fondo de la estancia hay... dos enormes estatuas. Pero este sitio
no tiene escapatoria. Está completamente cerrado.
- ¿Estatuas? ¿Qué estatuas? - preguntó de
nuevo el arqueólogo. El coronel se quedó pensativo mientras
apuntó con la luz de su arma hacia una de aquellas mastodónticas
efigies que cubrían el fondo de la estancia del suelo al techo.-
¿Jack? - O'Neill miró entonces a la mayor que se había
agachado a examinar algunas de las cosas amontonadas sin orden en aquel
lugar.- ¿Carter? - Sam se giró para mirar al coronel, se
percató de que éste la pedía que fuera ella quién
respondiera al arqueólogo.- ¿Qué tal se le da el
arte? - la joven sonrió incorporándose para apuntar con
la luz de su bengala y la de su arma hacia el objetivo. Activó
entonces su radio.
- Ahm... son dos.- comenzó diciendo.- Ocupan todo el muro final
de este lugar. La de la izquierda es sedante, parece un hombre, y lleva
un gran sombrero alto en la cabeza. En el trono en el que está
sentado hay... dos enormes carneros en los brazos del asiento. Además,
tiene todo el trono repleto de dibujos. Parecen... creo que son sapos
(14)
o algo parecido.
- El carnero es el símbolo de Amón.- dijo Jackson escuchando
con atención las palabras de Carter. La emoción en ese momento,
y aunque él no era uno de los que podía disfrutar de aquello,
le embargaba.
- Las dos estatuas son diferentes.- prosiguió Carter.- La de al
lado del hombres, es de menor tamaño, está de pie y es una
mujer. Está a su derecha y una de sus manos está colocada
sobre el hombro de la otra estatua. La escultura lleva el pelo largo y...
parece ir vestida con un traje que le llega a los pies. Una enorme serpiente
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la
rodea todo el cuerpo, creo que es una cobra. La cabeza del animal sobresale
por encima de la cabeza de la estatua cubriéndola.- Jackson permaneció
en silencio escuchando la voz de Sam. Parecía absorto en lo que
hasta ahora había escuchado. Sentía como si toda aquella
información cobrara poco a poco sentido. Un fuerte golpe resonó
detrás de Sam lo que hizo que esta se girara asustada. Apuntó
con su linterna hacia el coronel que había volcado el contenido
de lo que parecía el apoyo de todas las cestas de comida, jarras
y demás enseres de la habitación. Tras volcar la pesada
estructura de madera, comenzó a golpear una a una lo que parecían
las patas de la misma, tratando de comprobar la resistencia de esta. Levantó
la cabeza y miró a Carter pensativo.
- ¿Cuánto cree que mide esta antigualla mayor... cuatro
metros?.- la oficial le miró un tanto desconcertada.
- ¿Va a usar eso para atravesar el foso, señor?.- preguntó
apuntando con su luz hacia la enorme estructura de madera.
- Sí, a no ser que encuentre usted algo mejor de aquí a...
el regreso al agujero que nos separa de la salida.-comentó sonriente.-
Parece estable. Siempre y cuando... pasemos a paso ligero.
- Señor, ¿ha contado con pasar el reactor de naqahdah con
nosotros?.- O'Neill pensó en lo que ella acaba de comentarle. Sin
duda aquel aparato les iba a ser de utilidad en algún momento,
pero también era cierto que su transporte era bastante problemático.
- Va a tener que pasar. Nos repartiremos en peso. Además, es nuestra
única opción. Es eso o quedarnos aquí abajo hasta
que se nos quede cara de topos. Así que, deje la clase de arte
y ayúdeme.- la radio se activo en ese momento.
- ¿Mayor Carter?.- se escuchó la voz de Teal'c al otro lado.
- Regresamos.- dijo ella.- El coronel agarró con fuerza un lado
de aquella madera y la mayor hizo lo propio con el otro lado. Con gran
esfuerzo y casi a tientas debido a la escasez de luz del lugar, ambos
oficiales emprendieron el camino de regreso. Tardaron casi el doble de
tiempo en cruzar el mismo tramo que hacía sólo un rato habían
hecho en unos minutos. Jackson comenzó a impacientarse al no escuchar
ninguna voz al otro lado de la radio. Se dispuso a activar su intercomunicador
de nuevo cuando creyó vislumbrar un reflejo de luz en el hueco
por donde Jack y Sam habían desaparecido.
- ¿Jack?.- preguntó esperando respuesta. Escuchó
el resoplar de alguien y segundos después el coronel apareció
sudoroso ascendiendo por la escalera con la pesada madera. Carter salió
tras él.- ¿De dónde habéis sacado eso?.- preguntó
al ver la larga madera.
- Op. Era horrible. Le hemos hecho un favor al dueño Daniel. Así
que no te preocupes ahora por eso y échame una mano para llevarlo
al agujero que debemos cruzar para salir de este maldito lugar.- dijo
soltado la enorme madera para descansar un momento.
- Yo la sustituiré mayor.- dijo Teal'c.- Ayude usted a Daniel Jackson
con el reactor de naqahdah.- Carter afirmó con la cabeza la propuesta
del Jaffa. Tardaron también el doble de tiempo en realizar el mismo
camino en dirección al foso. Cuando alcanzaron de nuevo la sala,
el coronel colocó la larga tabla en el suelo ayudado por Teal'c.
Entre los dos empujaron la madera por el hueco hasta alcanzar con ella
el otro extremo. La alargada madera llegaba justa al otro lado.
- Ya tenemos pasarela.- dijo el coronel resoplando cuando vio colocado
el paso en el hueco.- no es precisamente el puente colgante de Brooklyn...
pero este es más antiguo y está en otro planeta. Bien veamos...
- se quedó pensativo un segundo mirando a Carter, luego miró
a Jackson y después a Teal'c. Por último miró de
nuevo a la mayor.
- ¿Qué?.- preguntó ella extrañada.
- Mayor, sabe que no la preguntaría esto si no fuera necesario
así que... ¿cuánto pesa?.- Sam miró a Daniel
y luego a Teal'c.
- Menos que Daniel, señor.- contestó con seguridad.
- Bien, me fío de su palabra. Usted y Jackson pasarán primero
portando el reactor dado que son los que menos pesan. Quiero que cojan
la caja y atraviesen en el menor tiempo posible el foso. No queremos que
se rompa la madera, ¿verdad?
- Esperemos que aguante.- dijo Jackson nada convencido de que aquella
madera antigua lograra aguantar el peso de ambos más el del reactor.
- Aguantará. Esto es cuestión de fe. Adelante.- Jackson
y Sam agarraron entonces el reactor por las asas de la caja situadas en
cada uno de los extremos de la misma. Ambos subieron la pequeña
escalinata antes de alcanzar la madera. Daniel colocó una de sus
botas sobre la madera y respiró con fuerza.
- Vamos Daniel... no mires abajo y olvida tu miedo a la altura.- le animó
la mayor.
- Ya...
- Está bien, a la de tres. Una... dos... tres.- Con paso firme
Jackson miró hacia el otro lado de la pasarela de madera. Estaba
sólo a unos cinco pasos y medio del otro hueco. Cruzaron tan deprisa
como pudieron, pero aunque Teal'c sujetaba uno de los bordes de la madera,
tras cruzar la mayor, esta crujió peligrosamente. Alcanzaron el
otro lado y ambos soltaron casi al unísono la pesada caja.
- Señor... ya está. Les toca.- dijo la mayor arrodillándose
en el suelo para ser ella esta vez la que sujetara el borde de la madera.
- Teal'c ahora tú.- el Jaffa se giró y le miró un
momento.- Jamás insinuaría que estás mas gordo que
yo. Pero eres... más alto.- El Jaffa agachó la cabeza asintiendo
y después se colocó justo enfrente de la madera dispuesto
a cruzar. En unas zancadas rápidas alcanzó el otro extremo
aunque la madera parecía que iba a ceder en cualquier momento.
Jack se preparó justo al borde mirando al otro lado del tablón
donde el resto del equipo le esperaba. Tomó impulso hacia atrás
y con un movimiento rápido echó a correr sobre la quejumbrosa
madera. Casi había llegado al final cuando sintió que la
tabla se partía en dos al otro lado. Teal'c no dudó un segundo
en agarrar con fuerza el brazo de O'Neill que casi parecía haber
perdido el equilibrio. De un tirón hizo que el coronel saliera
despedido hacia delante, rodando por el suelo de la sala pero evitando
su caída al fondo del foso. La madera golpeó con fuerza
el fondo del agujero produciendo un sonido hueco reverberante. Tras el
fuerte sonido se hizo el silencio. Jack se levantó del suelo ayudado
por Daniel que apuntó con su linterna al fondo del pequeño
pasillo en el que ahora se encontraban.
- Hay unas escaleras allá al fondo.- dijo apuntando a lo que parecía
el primer escalón.
- Esperemos que sean las escaleras finales de este...
- ¡Silencio!.- dijo de repente Carter haciendo que el resto guardara
silencio. O'Neill la miró sin comprender muy bien aquella orden.
Aunque en ese momento era bastante difícil el tratar de concentrarse
dada la situación, ninguno de ellos pronunció palabra esperando
que en cualquier momento les llegara el sonido que la mayor parecía
haber distinguido.- ¿No lo oís? - La mayor trató
de agudizar su oído. Hasta él le llegaba un ruido familiar
y común, aunque no lograba identificarlo.
- Parece... agua.- dijo Teal'c percibiendo el gorgoteo. Jack trató
de escuchar también. Ahora que el Jaffa lo había mencionado
sí parecía poder escuchar el ruido del líquido correr.
Jackson miró hacia el techo.
- Viene de arriba.- dijo mirando encima de sus cabezas y apuntando con
su linterna.
- ¿Hay una corriente de agua encima de nuestras cabezas?.- preguntó
el coronel sin comprender muy bien lo que estaba pasando.- Hace unas horas
casi acabamos sepultados en la arena de un desierto, ¿cómo
es posible?
- Quizás sea un río subterráneo.- comentó
Carter.
- O quizás este lugar discurra por debajo de uno.- apuntó
Jackson.- Me viene a la mente... cierta fiesta en un sitio así
en el que la anfitriona (16)
terminó
ahogando a los invitados.- O'Neill miró a Jackson esperando que
aquello fuera sencillamente una broma.- Vale.- dijo al ver su expresión.-
Era sólo un comentario. Un apunte. Salgamos de aquí.
- Estoy de acuerdo.- dijo el coronel acercándose a la caja del
reactor para cargarlo. Teal'c tomó el otro lado y de nuevo el grupo
comenzó a moverse por el pasillo.- Oye Daniel, ¿no irá
esto a inundarse, verdad? - el arqueólogo miró hacia atrás.
Quizás aquel comentario no había sido el más adecuado.
O era quizás que aquel lugar comenzaba a ponerle nervioso. En un
planeta a cientos de miles de kilómetros de la Tierra, con el Stargate
inutilizado bajo toneladas de arena, caminaban por la estructura de lo
que parecía una tumba egipcia con trampas, y un extraño
fenómeno de viento en aquel lugar que jamás antes había
visto. Algo tenía claro, si podían respirar en aquel lugar
era porque había aire, y éste debía entrar por algún
lado. Sólo esperaba que fuera por la salida al exterior y que aquello,
tan parecido a una tumba... no estuviera sellada.
CONTINUARÁ...
(9)
Textos funerarios que relatan el recorrido del dios sol a través de las
doce horas de la noche. Se hallaron inscritos sobre los muros de las tumbas
reales.
(10)
Imenet equivaldría a "Imnt", nombre egipcio de Amonet (o Amaunet)
(11)
Esta simbología aparece en el llamado "Libro de las Puertas".
(12)
Con este ritual dibujado en muchas tumbas egipcias, el difunto era dotado
de habla para poder recitar las fórmulas en su viaje hacia el Más Allá.
(13)
Era común que en las tumbas egipcias, los faraones fueran enterrados con
todos sus enseres que utilizó en vida. En muchas ocasiones, se incluían
alimentos entre los objetos a almacenar. Dado que la cultura egipcia pensaba
que al morir el faraón volvería a la vida, pensaban que necesitarían todas
aquellas cosas para vivir al otro lado.
(14)
Amón como dios primigenio tenía cabeza de sapo, igual que las otras formas
masculinas de primeros dioses surgidas de Num.
(15)
La diosas primigenias tenían cabeza de serpiente. Es la representación
más antigua del que será el símbolo de protección en los futuros faraones
que más adelante recibirá en nombre de Udjet.
(16)
Jackson se refiere con esta referencia a la faraón Nitocris. Cuenta la
leyenda que invitó a sus enemigos a una fiesta en un túnel que se construyó
bajo el río Nilo, y cuando todos ellos estaban presentes salió del lugar
e hizo que la estancia se inundara ahogándolos a todos en ella.
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