EL TESTAMENTO DE LUCIFER

Escrito por: Federivo Hernán Bravo:

Comentarios en: federicohernan2005@gmail.com

        

CAPITULO 2

 La celda no era muy grande, apenas lo vital para que una persona se moviera por ella. Custodiándola, tras una reforzada puerta de acero electrificada, había varios soldados, bien armados…

El hombre sentado en el suelo, con las piernas cruzadas y vistiendo un uniforme de presidiario naranja no era ni muy joven ni tan viejo. Su cabeza, una calva reluciente, era lo más destacado de su peculiar fisonomía.

Por lo demás, si uno obviaba las miradas de un odio frío, atroz e inteligente de su rostro, el prisionero Goa'uld hubiera pasado por un hombre normal y corriente…

-Mete miedo, ¿verdad? – el comentario de Mitchell hizo sobresaltar a Carter. Ambos se encontraban detrás de un vidrio protector en una sala adyacente a la celda.

El prisionero, al hablar Cameron, volvió sus vivaces ojos hacia ellos. A pesar de que el vidrio era grueso e insonorizado para él, algo había en su expresión que daba a entender que aquel no era un ser del todo ordinario… ni inofensivo.

-Sus intentos por contenerme son patéticos – la voz que emergió de la boca del prisionero sonó gruesa, distorsionada, alienígena. Su boca se torció en un mohín de desprecio – Exijo mi liberación… ¡De inmediato!

-Si, seguro. Como si fuéramos a hacerlo – Mitchell se cruzó de brazos, sarcástico.

La puerta de la sala se abrió. El General Landry, junto con la fornida figura de Teal'c acompañándolo, entró.

-General – Carter se puso en posición de firmes automáticamente, seguida de su compañero.

-Descansen, Coroneles. ¿Cómo esta nuestro prisionero?

-De mal humor – Mitchell señaló al clon de Lucifer – Nada serio. Solo un Goa'uld preso.

-¿Se sabe como se descongeló? – preguntó Teal'c, sin dejar de mirar al detenido detrás del vidrio con una fría expresión de antipatía.

-La unidad crio-genética estaba, al parecer, pre-programada para desactivar sus procesos de hibernación celular al cabo de cierto tiempo – explicó Carter. Landry y Teal'c enarcaron las cejas.

-Quiere decir que estaba listo para empollar pasado un tiempo – comentó Mitchell, dándole unos golpecitos al vidrio reforzado que les separaba del prisionero alienígena – Sam dice que ese Lucifer lo tenia como reemplazo… Pero por las fotos que vi en el expediente, no se parece en nada al Goa'uld original… salvo por esa horrible expresión de suficiencia odiosa que no se le borra del rostro, claro.

-Lucifer solía cambiar de cuerpo anfitrión con cierta regularidad – dijo Teal'c – Sus anteriores encarnaciones diferían unas de otras, ciertamente.

-¿Es cierto que te enfrentaste a este sujeto en el pasado? – le preguntó Mitchell.

Teal'c no respondió enseguida. Detrás del vidrio de cristal, Lucifer sonrió maléficamente.

-Enfrenté a una de sus encarnaciones – explicó el Jaffa – No se veía como este, pero su maldad es la misma.

…Mientras Teal'c hablaba, el Goa'uld ensanchó su sonrisa sardónica....

-¿Dónde esta Daniel? – la Coronel Carter desvió su vista a la entrada de la sala.

-Jackson intenta descifrar mas pasajes del Testamento de Lucifer – informó Landry, incomodo con las miradas que el clon preso dirigía constantemente hacia ellos – Logró sacar una parte… Es como una especia de venganza póstuma de algún tipo. Hay palabras de amenaza constante para “aquellos que osaron derrotarlo”…

-Es increíble. El tipo sabia que lo iban a matar y lo planeó TODO – Mitchell miró al interior de la celda y a su ocupante con asco – Lo que faltaba, un sicótico alienígena. ¡Como si no tuviéramos suficientes locos con esos Priores y sus amos!

-Me imagino que de tratarse de Lucifer no se quedara solamente en un mero experimento de replicación genética – Carter meneó la cabeza – Baal tiene en su haber varios clones y ninguno de ellos tiene nada de particular.

-…Salvo el retorcido sentido del humor, claro – el sarcasmo de Mitchell no encontraba eco entre sus compañeros. Entre tanto, el clon de Lucifer se había puesto de pie, acercándose al vidrio protector.

-Cuidado… - Landry retrocedió.

-Tranquilícese, señor. El vidrio esta súper reforzado. No hay forma de que pueda…

La charla de Carter se vio interrumpida abruptamente. Los ojos del Goa'uld brillaron con una fosforescencia sobrenatural… y el vidrio estalló en pedazos hacia fuera.

Apenas hubo tiempo de nada. Mientras la alarma sonaba atronadora, Teal'c se arrojaba al piso protegiendo con su enorme cuerpo al General de los vidrios que volaban impulsados por una fuerza desconocida. Mitchell, en el otro rincón de la sala, hacia lo mismo con Carter no muy exitosamente…

En mitad del pandemonium desatado, el Goa'uld reía a carcajadas, mientras que a su alrededor algunos cristales danzaban formando un circulo protector.

El primer soldado que entró en la celda fue abatido cuando uno de los pedazos de vidrio quebrado se hundió en su garganta. De igual forma, el resto que entró detrás de éste fallecieron acribillados por los cristales restantes, sin siquiera poder disparar un tiro de sus armas.

-Como creo que quedara claro, sus intentos de detenerme esta vez son futilmente patéticos – Lucifer se cruzó de brazos, sereno y sonriendo pérfidamente - ¡Prepárense para morir!

Mitchell, lejos de amedrentarse y con varios cortes leves en el rostro, saltó de su rincón empuñando una pistola…

-¡Ni lo sueñes!

Disparó. Tres tiros.

Ninguno llego jamás al blanco.

Las balas, flotando paralizadas a escasos centímetros del rostro del Goa'uld, cayeron inofensivas al suelo.

-¡Rayos!

-Tsk, tks… Coronel Mitchell, esperaba otra cosa de usted – Lucifer extendió una mano y la cerró como si apretara algo. En ese momento Cameron comenzó a boquear, asfixiándose como si le apretaran la garganta – Si… poca cosa. Su antecesor, O'Neill, seguramente me habría proporcionado mas placer al aplastar su traquea con mis poderes… En fin, que remedio. Tendré que conformarme con las sobras.

-¡Suéltalo, maldito! – Teal'c se erguía ahora desafiante ante el alienígena, con los puños crispados y el rostro demudado de ira - ¡Tómame a mí, cobarde! ¡Soy más valioso que él!

Lucifer sonrió.

-Es verdad.

El Goa'uld hizo un gesto con la mano, liberando al pobre Mitchell de su influjo. El Coronel volvió a levantar su pistola… y fue abatido por una fuerza invisible contra una pared.

-Teal'c, mi pobre Jaffa… Tu muerte será horrorosa, mucho me temo.

Un pedazo de cristal filoso voló por los aires y quedó suspendido directamente sobre la frente de Teal'c. Los ojos de Lucifer brillaron con luz ultraterrena y entonces…

¡¡ZAT!!

Una descarga energética chocó contra el cuerpo del Goa'uld. Desprevenido, Lucifer cayó al piso inconsciente.

El pedazo de vidrio que iba a cortar a Teal'c le imitó, partiéndose en miles de fragmentos en el suelo… cerca, en la entrada de la celda y con un arma Zat en las manos, el Dr. Jackson respiraba aliviado.

-¿Están bien? – preguntó, bajando el Zat.

-Has llegado a tiempo, Daniel Jackson – el Jaffa se volvió hacia Mitchell, preocupado - ¿Cómo estas?

-Sobreviviré… dolorido, y todo – el Coronel se tambaleaba. Nuevos soldados no tardaron en aparecer, rodeando la escena del drama y apuntando el cuerpo del alienígeno caído con sus armas.

-¿Esta muerto? – pregunto Landry, acercándose con cautela junto a Sam.

-Aturdido. Pero despertara pronto. Seria mejor tomar nuevas medidas de seguridad – Jackson se sacó los lentes de montura metálica y procedió a masajearse los ojos – General, estamos en grandes problemas.

-Me imagino, Dr. Jackson – irónicamente, Landry señaló a su alrededor. La celda era un desastre, con cadáveres de soldados atravesados por pedazos de vidrio.

-No entiende. He terminado de traducir el Testamento de Lucifer – Jackson tragó saliva – No solo creó un clon de si mismo… también ha fabricado un arma de destrucción masiva. Mucho me temo que es tarde para frenarla…

CAPITULO 3 

 La imagen en la pantalla mostraba primero una serie de símbolos Goa'uld cayendo como una cascada interminable hacia abajo. Sentado en su silla, en la Sala de Conferencias del SGC, a Mitchell aquel efecto le recordó inmediatamente a los títulos de la película “Matrix”, cuando las letritas verdes descendían por toda la pantalla emulando a lo que debería ser algo relacionado con el ciber-espacio.

Desde una posición cercana a la pantalla, Jackson tecleó algo en una computadora y los símbolos danzarines se retorcieron en forma de hélice. Mitchell sabía un poco de Biología, así que no le sorprendió descubrir que la imagen creada era la famosa y universal cadena del ADN, con sus cromosomas enganchados unos con otros.

-¿Qué estamos viendo, doctor? – inquirió Landry, sentado a la cabeza de la mesa.

-Ah… si, este… - Daniel consultó sus apuntes – Lucifer tenía un plan de contingencia. Entre muchas cosas, previno que tal vez podría ser derrotado por nosotros…

Jackson hizo una pausa. Tecleó nuevas órdenes en su terminal computarizada y la imagen se sustituyó por el mapa 3-D de una célula.

-Tomó células y ADN humanos… los mezcló con ADN Goa'uld… su ADN … y creó un clon de si mismo, pero temo que no solo hizo esto. Llenó al duplicado de sus memorias y lo imbuyó, merced a técnicas genéticas avanzadas, de habilidades sobrehumanas – Jackson hizo otra pausa. Nadie habló – Peor aun. Lo evolucionó, de alguna manera, para convertirlo en un ser con energía inmortal… un arma biológica de alguna clase que debe completar sus planes. Como creo que se lo estarán imaginando, dichos planes comprenden en parte de vengarse de nosotros.

-Déjeme ver si entendí bien, doctor – el General se rascó la barbilla, pensativo – Tenemos un clon de un Señor del Sistema menor imbuido de… ¿Poderes Mágicos?

-No son mágicos, señor – intervino Carter. Entre sus manos tenia un legajo – Son habilidades telequineticas avanzadas, pero tenemos precedentes sobre el tema: Los Priores de los Ori. Presentan el mismo cuadro de evolución que el clon, señor.

Una figura vestida con bata blanca se acercó al General, extendiéndole una serie de tomografías cerebrales.

-Se las tomamos al Goa'uld hace momentos – dijo la Doctora Lam – Como puede verse aquí y aquí… el cerebro presenta un incremento neuronal superior. El parásito simbionte, como se puede ver en estas tomografías, esta también bastante desarrollado y sus zarcillos biológicos están ligados de tal forma al cerebro que casi forman una unidad indivisible.

-Bien, en síntesis: un Goa'uld con superpoderes Prior – Landry dejó las placas tomografícas sobre la mesa y miró a su equipo - ¿Dónde esta ahora nuestro monstruo de Frankenstein?

-En mi laboratorio. Lo conectamos a varias computadoras y scanners. Esta contenido físicamente y cambiamos el sistema de detención, pero al paso que vamos no será suficiente – informó la Dra. Lam.

-Continua evolucionando – Carter suspiró – No sabemos con exactitud hacia que o como acabara, pero sigue desarrollándose a pasos gigantes.

-¿El Testamento de Lucifer no arroja ninguna nueva luz al respecto, Dr. Jackson?

-No, General. Y supongo que solo nos queda una vía única para obtener más información del propósito de esto.

-¿Se refiere a que…?

-Hay que interrogar al clon.

***

Lucifer se encontraba sentado en una silla de metal. Sus manos y pies estaban atados, contenidos por unos grilletes especiales que le impedían cualquier movimiento. Adheridos a su cabeza calva, pendían unos electrodos con cables conectados a varias computadoras especiales que monitoreaban y escaneaban constantemente sus actividades cerebrales.

En todo momento, mientras soldados y científicos trabajaban en él, el Goa'uld no había dejado jamás de sonreír. Ni siquiera lo hizo cuando la Dra. Lam volvió con Jackson y este último se acercó al cautivo con una silla, tomando asiento ante él.

-Veo que al final ha decidido hablar conmigo, Dr. Jackson – Lucifer tomó la palabra, sin esperar a que su interrogador lo hiciera primero – Me preguntaba cuánto tardaría en hacerlo…

-Déjese de juegos. ¿Ve esos electrodos conectados a su cabeza? No solo son para escanear su cerebro… también son capaces de pasar altas dosis de corriente eléctrica.

Lucifer echó una pequeña carcajada. No parecía nada asombrado de lo que acababa de oír.

-Toda precaución es bienvenida, ¿no cree, mi amigo?

-No. No somos amigos.

El Goa'uld meneó la cabeza.

-Una lastima, doctor. Un intelecto como el suyo, realmente debería ensanchar un poco más el espectro de sus amistades. Seria bueno para usted, ¿no le parece?

Jackson no respondió. Solo se limitó a mirar al alienígena seriamente. Luego, se sacó sus gafas y se masajeó los ojos un momento.

El equipo científico y los soldados, junto con la Dra. Lam, solo se limitaban a seguir todo lo sucedido sin intervenir. De todas maneras, la médica sostenía de modo disimulado el control de activación del sistema de seguridad. Iba en contra de sus preceptos médicos el matar, por supuesto, pero Lam no era tonta. Si el prisionero intentaba algo fuera de lugar…-Me pregunto, mi querido doctor, cuanto tiempo tardare en completar mi propósito final – continuó Lucifer, poniendo cara de inocente y jugando con la información que poseía – La evolución es algo sumamente… curioso.

-¿Esta disfrutando todo esto, verdad? ¿Ser prisionero y tener que estar bajo nuestro control? Porque lo esta, déjeme decirle… - Jackson se arrellanó en su asiento, acercándose un poco mas al cautivo – No, no creo francamente que a un Señor del Sistema como a usted le encante todo esto… Mas bien, debe irritarle – sonrió, complacido al ver como el Goa'uld abandonaba sus aires de suficiencia y lo miraba con una expresión fría.

-Cuidado, Dr. Jackson. Juega con fuego. No voy a permitir que me falte el respeto – le advirtió Lucifer, gélido – Sabe que seria MUY fácil para mi matarlo… y sin mover un músculo.

-¿Por qué no hacemos un trato? Le diré qué: nos da información útil y tal vez… solo tal vez … le liberemos.

-¿Qué clase de ser idiota se piensa que soy, doctor? Nunca me liberarían. Me parece que erró la táctica.

-¿Cómo puede están seguro de eso? – Jackson entrelazó sus manos, sereno. Lam observó que parecía llevar el control de la charla ahora, pero…

-Doctor, entre mis poderes esta el de leer las mentes… y mientras su boca dice una cosa, su mente me cuenta algo diferente.

Se produjo el silencio. Tanto Jackson como Lucifer se sostenían las miradas, sin pestañear.

-También su mente dice muchas otras cosas, doctor – continuó el Goa'uld – Veo imágenes… de mis anteriores derrotas* - hizo una mueca de disgusto con la boca – Dígame, ¿le provoca placer recordarlas?

* (Ver mis anteriores fanfics del SG-1, “Lucifer” y “La Venganza de Lucifer”, para mas datos. Nota del autor)

-Me da una especie de consuelo, si… saber que NO es invencible y que, de todas maneras, el VERDADERO Lucifer esta MUERTO… Y que ahora hablo solo con un imitador, una burda copia clónica con sus recuerdos.

Los ojos del alienígena brillaron peligrosamente. La doctora Lam estuvo a punto de presionar el dispositivo de seguridad, pero se detuvo al ver que el prisionero los cerraba y volvía a sonreír, burlón como siempre.

-Astuto. No me caben dudas – dijo, al cabo de un momento – Interesante este juego. Usted quiere saber algo… se muere porque yo se lo cuente, pero sabe que no lo haré…

Lucifer volvió a abrir sus ojos. El brillo ultraterreno había desaparecido de ellos.

-O tal vez… ¿Si lo haga?

***

Landry tamborileaba con sus dedos la mesa de su despacho, meditabundo.

Ante él, sentado con los brazos cruzados, el Coronel Cameron Mitchell permanecía en silencio, observándole.

-Lindo lío – el General meneó la cabeza, resoplando – Menudo lindo lío.

-Y que lo diga, señor… - Mitchell asintió.

Landry se puso de pie. Caminó hasta un rincón del despacho y se quedó mirando un cuadro colgado allí.

-¿Qué opinas de todo esto, Mitchell? – preguntó – La verdad.

-¿La verdad, señor? – el Coronel suspiró – Pues que deberíamos haber destruido a ese clon apenas lo vimos.

-Si, supongo que deberíamos haberlo hecho.

La atención del General se desvió súbitamente hacia el teléfono rojo colocado sobre su escritorio. Estaba sonando y eso solo podía significar que…

-Los Peces Gordos al otro lado de la línea, señor – bromeó Mitchell mientras Landry estiraba una mano y descolgaba el tubo.

-Aquí el General Landry… Buenas tardes, señor Presidente – Landry miró a Mitchell con un claro gesto de sorpresa – Si señor, lo tenemos en custodia… si, sé que es sumamente peligroso, pero podremos… ¿Es seguro eso, señor?

“Mas problemas, seguro”, pensó Mitchell, oyendo la charla.

-Entendido, señor, pero… ¿Es necesario?

Se produjo un silencio. Landry escuchaba. Luego, saludó al Presidente y colgó.

-Problemas, me imagino, señor.

-Mas que eso, Mitchell… El Presidente y el Comité de Supervisión del Proyecto StarGate están al tanto de TODO.

-¿Y que dicen?

-Nos mandan a Richard Woolsey, para hacerse cargo del caso…