EL TESTAMENTO DE LUCIFER

Escrito por: Federivo Hernán Bravo:

Comentarios en: federicohernan2005@gmail.com

        

Nota del Autor: Lucifer es un personaje ficticio que inventé para mi serie de fanfics de “La Trilogía de Lucifer” (“La Rebelión de Lucifer”, “Lucifer”, y “La Venganza de Lucifer”) una serie de historias del SG-1 que tenían en común la amenaza de este cruel Señor del Sistema Goa'uld que llegaba desde lo mas remoto del espacio para destruir a nuestros héroes y dominar la Tierra. La presente historia NO es una continuación directa de esta Trilogía, más bien toma datos de referencia de la misma para su trama en si. El lector puede, si se siente obligado a hacerlo, tomar este relato como una suerte de continuación de esos tres fanfics de todas maneras, pero cabe aclarar que la continuidad entre las historias no es del todo exacta. Como tenía ganas de traer de nuevo a este personaje, me tome la libertad de modificar cosas que seguramente, si leyeron esas tres historias, encontraran que entran en conflicto con esta. Hecha la aclaración, he aquí el relato en si…

 

***

 

PROLOGO

LUCIFER

 Hubo un tiempo en que fui respetado.

 La sola mención de mi nombre provocaba pavor a los seres de la galaxia… ¡Si, incluso, los Señores del Sistema se ponían a temblar cuando yo pasaba!Oh, días de gloria…días perdidos en el polvo del olvido y la derrota…

 Estoy muerto.

 De mi cuerpo huésped solo cenizas quedan. Puedo sentirlas… desperdigadas y mezcladas con el negro vacío del infinito estelar.

 Mi tumba eterna.

 Muerto, reducido a cenizas… abandonado por mis fieles ejércitos de seguidores Jaffa y olvidado incluso por aquellos que se atrevieron a desafiarme.

 ¡Pero no derrotado!

 Mientras viví, con el paso de los años descubrí formas de permanecer tal que, aunque muerto en apariencia, el negro velo del fallecimiento JAMAS ha de tocarme.

¡Yo vivo!

 ¡Yo existo para siempre!

 Y voy a volver una vez más.

 Volver… para vengarme de aquellos que osaron desafiarme… ¡De los que se atrevieron a pretender mi muerte!

Los Tau'ri.

 El SG-1.

 ¡La Tierra!

 ¡Tiemblen, estén donde estén! ¡Mi odio NO conoce límites! ¡Mi ira es infinita!

 Y mi Maldad… ¡Es una Maldad Sin Fin!

 ¡¡¡YO VIVIRE DE NUEVO!!!

CAPITULO 1

 El General Landry se paseaba muy inquieto de un lado para el otro en el interior de la cabina de control del StarGate, mientras que como de costumbre, técnicos y operarios se ocupaban del ya harto conocido proceso de activación de la Puerta Estelar. Hacia exactamente dos horas que el equipo del SG-1 había salido en misión especial de exploración al P4X-999 y desde entonces, las comunicaciones habían sido cortadas.

Con los ojos cansados, Landry contempló a través del vidrio de cristal de la cabina el anillo giratorio del StarGate. ¡Cuantos dolores de cabeza había aprendido a soportar desde que asumiera el puesto de General en Jefe del SGC! Había veces en que, secretamente, maldecía al Alto Mando por ponerlo allí…

Desde hacia ya unos meses, todo no eran más que malas noticias, una detrás de la otra: la desaparición de Vala, la creciente amenaza en la galaxia de Los Ori… y encima, la Alianza Lucien complicándolo todo.

Si a eso se le sumaba el inmenso poder de los Priores y a algunos políticos de Washington que pedían su cabeza a gritos, Landry tenia un caldo de mas de un sabor amargo delante de sus narices… un caldo el cual no le quedaba mas que tragar hasta la ultima gota, conteniendo las arcadas y los vómitos.

“Menudo baile en el que estamos metidos”, pensaba Landry, mientras los símbolos del Portal se colocaban en su lugar y el conocido destello de luz, similar al agua, aparecía alumbrando la sala.

Landry esperó, tratando de ser paciente, a que los técnicos delante de las computadoras establecieran contacto con el planeta alienígena mediante la sonda MALP. Si nada sucedía y no había noticias ni de Mitchell, ni Jackson ni de Carter… entonces el General debería temerse lo peor de lo peor.

-¿General? – un operario le llamó, interrumpiendo sus amargas cavilaciones – Señor, tenemos respuesta de P4X-999… La Coronel Carter en línea.

Landry suspiró, ruidosamente, aliviado.

-En pantalla – ordenó, acercándose a un monitor de computadora en donde, con algo de estática, no tardó en formarse el rostro de una muchacha rubia con uniforme militar – Carter… Creo que no sabes el alivio que me da volverte a ver, Coronel. ¿Cómo esta la situación?

Hubo una pausa en la respuesta de la imagen de Carter. Por un momento, la muchacha rubia parecía a punto de desaparecer. Luego, merced a varios ajustes técnicos, la señal mejoró y todos en la cabina pudieron oír la voz de la Coronel.

-Señor… sentimos no poder reportarnos antes, pero como vera, las señales radiales se distorsionan bastante.

-¿Están todos bien?

-Afirmativo. Pese a los disturbios gravimetricos del planeta, nuestro arribo fue excelente.

-Me alegro, Sam… ¿Están contigo el Dr. Jackson y el Coronel Mitchell?

La imagen de Carter cambió sustituida por la de Cameron Mitchell, el nuevo “jefe” del SG-1…

-Señor, mejor vaya avisando a los especialistas y a los científicos allá – dijo con el ceño fruncido – Esto va a traer cola…

Landry, militar experto en años en la practica y la acción, no tardó en darse cuenta que la mirada de Mitchell decididamente demandaba urgencia… en extremo.

-¿Qué sucede? ¿Qué es esta vez? – preguntó, con un nudo en el estomago - ¿Son Los Ori?

-Negativo, señor – Carter volvió a irrumpir en la imagen – Me temo que esta vez se trata de los Goa'uld…

Landry sabia que sentirse aliviado no seria lo mas correcto en esos momentos, sin embargo, la sensación lo invadió pese a si mismo.

-¿Solo eso? ¿Acaso el viejo Baal todavía no ha aprendido a no molestar?

La pequeña humorada del General quedo sin efecto. A las imágenes de Carter y Mitchell se sumó la del Dr. Jackson.

-Señor, se trata de un Goa'uld que se suponía derrotado… Es… más bien, es un asunto de suma seriedad.

Landry frunció el ceño. Este nuevo misterio terminó por colmar su paciencia.

-Muy bien. ¿Qué demonios esta pasando?

 

***

El SG-1 regresó al Cuartel General una hora después. Impaciente, Landry esperó a que el equipo ocupara sus lugares delante de la mesa de la Sala de Conferencias. Con la excepción de Teal'c, que se encontraba atendiendo asuntos del Consejo Jaffa en Dakara, el SG-1 se encontraba completo… y con cara de mucha preocupación.

-P4X-999 provocaba un curioso disturbio gravitacional – informó Carter, comenzando la charla – Cuando llegamos, el StarGate estaba empotrado en lo que parecía una suerte de laboratorio de tecnología avanzada. Un laboratorio Goa'uld… Encontramos computadoras y maquinas y dispositivos para manipular ADN que JAMAS se han visto hasta el momento… y mucho mas.

Carter enmudeció, echándole una mirada a Daniel. Fue el turno del Dr. Jackson de hablar…

-Encontramos registros con textos en el idioma de los Goa'uld… y un hombre congelado en una cámara criogénica.

El silencio se desplomó como un manto en la habitación. Landry le sostuvo la mirada a Jackson, inexpresivo.

-Un hombre joven, en apariencia – continuó Jackson – Al principio, Sam y yo hicimos hipótesis… pensamos que se trataba de una victima de alguna clase de… investigación genética avanzada Goa'uld, como las que Nirrti o Anubis solían hacer. Pero las cosas cambiaron cuando comencé a traducir los registros… y encontré El Testamento.

-¿Un testamento? – Landry estaba confundido - ¿De quien?

-Lucifer – disparó Jackson, dejando de lado los formalismos.

Se produjo otro silencio angustiante en la sala. El General enarcó una ceja.

-Déjenme ver si entendí bien – pidió, levantando una mano – Hay un laboratorio de avanzada tecnología enclavado en el P4X-999, donde un hombre yace dormido en una cámara criogénica. El Dr. Jackson traduce los registros del lugar y encuentra… el Testamento de Lucifer.

-En términos sencillos… si – Jackson se encogió de hombros.

-Maravilloso – el General asintió – Supongan por el momento que no sé NADA sobre este Goa'uld en particular… ¿Por qué no me ponen al corriente sobre él?

La Coronel Carter (que se esperaba algo como esto) tomó la palabra rápidamente. Extendió tres legajos en folios que, solícitamente, entregó a Landry.

-Los detalles están ahí, señor. Básicamente y resumiendo lo que usted podrá leer, Lucifer fue un Señor del Sistema Goa'uld menor que ansiaba el Poder. Luchó, en tiempos antiguos, contra otros Señores del Sistema y fue derrotado, huyendo de la galaxia junto con muchos de sus seguidores. Se lo creía perdido, hasta que hace 6 años reapareció en escena… Tuvimos varios… enfrentamientos contra él, entre los que podemos citar un arma geo-climática y planes dementes para invadir y destruir la Tierra.*

* (Acontecimientos ocurridos en mis fanfics del SG-1 “Lucifer” y “La Venganza de Lucifer”. Nota del autor)

-Un tipo duro, vamos – intervino Mitchell, desde su rincón en la mesa.

-Mas que eso. Lucifer era diferente a los otros Señores del Sistema por muchas razones. Una de ellas era la enorme inteligencia estratégica que poseía – Carter hizo una pausa, luego mientras Landry hojeaba los informes, continuó – Lo derrotamos y se suponía que para siempre, después de una gran batalla… hasta que encontramos el laboratorio y al ser encerrado en esa cámara.

-¿Qué tiene que ver el sujeto congelado con este enemigo vencido? – Landry dejó de lado el informe que estaba leyendo para mirar a Carter.

-El hombre en suspensión criónica es… un clon, señor – dijo Jackson, antes que su amiga pudiera hablar – Todo lo averiguamos cuando traduje parte del Testamento. Al parecer, nuestro “amigo” Lucifer tenia un plan de contingencia por si lo derrotábamos… El sujeto congelado es una creación genéticamente desarrollada, completada con otro simbionte Goa'uld adherido en su interior… una suerte de copia / prolongación suya, lista para reemplazarlo.

Landry se puso de pie bruscamente.

-¿Dónde esta el clon?

-Contenido en su cámara todavía, señor – Carter se apresuró a tranquilizar al General – Lo dejamos en los laboratorios del nivel-12 cuando regresamos. Varios soldados lo están custodiando, pero el equipo de ciencias confirma que NO es peligroso… mientras siga inactivo.

-Menos mal.

-Señor, pido permiso para hablar libremente – Mitchell se puso de pie también de su asiento. Las miradas de todos recayeron en él.

-Permiso concedido, Cameron.

-Señor, deberíamos reducir a cenizas al clon de ese Lucifer y proceder a destruir el laboratorio alienígena donde lo gestaron. Algo peligroso no puede permanecer existiendo.

-Hum… No creo que sea necesario llegar a tal extremo, señor. El equipo científico afirma que realmente es inofensivo.

-Mientras no despierte, Coronel Carter – le recordó el General Landry.

-Considere lo útil que podría ser estudiar esta tecnología de clonación, señor – insistió Carter – Podría servirnos y mucho en nuestra lucha contra Los Ori…

-Además de que no hemos terminado de traducir todo el testamento de Lucifer - intervino Jackson – Puede contener todavía mas información útil que no nos podemos dar el lujo de perder…

-¿Señor? – Mitchell habló de nuevo – Con el debido respeto, creo que DEBERIAMOS liquidarlo.

Landry permaneció pensativo largo rato, considerando la cuestión, hasta que…

-Sé que cometo una imprudencia al tomar una decisión sin consultar al Alto Mando… pero después de leer el informe y oír que este Señor del Sistema es un autentico peligro (y enfatizo “peligro”, gente) no puedo permitir que a la creciente amenaza Ori se sume algo mas – hizo una pausa. Tomó aire antes de proseguir – Debemos destruir al clon.

Carter y Jackson protestaron, pero el General había tomado su decisión. Nada podría revocarla…

…Salvo, claro, el Destino…

Súbitamente, la alarma del SGC se disparó. La puerta de la Sala de Conferencias se abrió de golpe y un soldado, blanco como la nieve, entró a trompicones.

-¡General! ¡Tenemos problemas!

-¿Qué sucede ahora, Dios Bendito?

-El clon en el laboratorio… ¡¡HA DESPERTADO!!