LA VENGANZA DE LUCIFER

Escrito por: Federivo Hernán Bravo:

Comentarios en: federicohernan2005@gmail.com

        CAPITULO 2

        Cumplida la primera parte de su siniestro plan, Lucifer decide pasar a la segunda...

Un comunicado es enviado, a través de intermediarios a los miembros de la Liga de los Lores Goa'uld, proclamando su regreso y posterior victoria al eliminar al SGC.

Al entrarse que Lucifer (a quien ellos también creían muerto) de alguna manera, había sobrevivido, los principales gobernantes del Sistema se negaron al principio a creerlo.

Después, cuando recibieron otro comunicado, citándolos a una reunión en el planeta PX-333, junto con pruebas irrefutables de la destrucción del Cuartel General de las fuerzas terrestres, todas las dudas se disiparon. Lucifer estaba vivo... y no parecía estar dispuesto a detenerse.

PLANETA PX-333, TIEMPO DESPUES...

Una a una, las naves nodriza de los lideres de la Liga de los Lores llego a la orbita de aquel desolado planeta, enclavado en los limites de la Galaxia.

El punto de reunión elegido, seria un edificio en forma de pirámide, la única estructura en pie sobre aquel mundo devastado por las continuas lluvias de meteoros a la que se veía expuesto.

Apophis : (junto a los otros Lores, en el interior de una habitación) ¿Dónde diablos esta ese miserable de Lucifer? ¡No puedo seguir esperándolo tanto tiempo!

Sokar : Ciertamente, se esta demorando mucho.

Cronos : ¿Cómo es posible que salvara su vida? ¡Todos vimos como su nave era destruida!

Anubis : Ustedes no debieron ver bien . Lo cierto es que ese engreído se salvo, y logro lo que ninguno de nosotros pudo.

Apophis : ¡Es impensable! ¿Cómo un Goa'uld de tan inferior categoría pudo realizar lo que todos soñábamos?

Una comitiva de soldados no tardo en hacer acto de presencia, seguidos de un individuo alto, de aspecto atemorizante.

Cronos : Veo que te has conseguido un cuerpo nuevo, Lucifer. Este te sienta bien...

Lucifer : Déjense de estupideces. Los he citado a este planeta para discutir el asunto que todos ya deben saber bien...

“He logrado lo que ustedes no han podido hacer, en todo este tiempo. El Cuartel del SGC ha sido destruido, gracias al sacrificio de mi hijo, Belach. El Stargate que los humanos de la Tierra poseían, a quedado enterrado bajo cientos de toneladas de escombros, imposibilitándolos de comunicarse con todos sus aliados interplanetarios.”

“¡Es el momento justo de atacar a su planeta! Ahora, ya nadie podrá oponérsenos...!”

Cronos : ¿Y quieres que nosotros te ayudemos a ti a realizar ese ataque definitivo sobre la Tierra?

Lucifer : Así es. Como la anterior ocasión, les propongo claudicar a mi favor. Eríjanme de una buena vez Líder Supremo de los Goa'uld, en lugar del difunto Ra y juntos, traeremos la victoria a nuestra raza.

Los Lores se miraron entre ellos, sin emitir palabra alguna. Solo uno se puso de pie: Anubis.

Anubis : Te dimos la espalda la vez anterior y esta vez será igual. ¡Jamás permitiremos que un ser tan insignificante como tú se convierta en nuestro líder!

Lucifer : (enojado) ¡No hacerlo, seria la muerte para todos ustedes!

Apophis : (escandalizado) ¿Y quien va a matarnos a todos? ¿Tú?

Antes de que Lucifer pudiera hacer su replica, Anubis levanto la mano. Al ver esto, sus guardias intentaron salvar la vida de su amo, pero Cronos y Sokar, elevando un escudo protector, impidieron que siquiera se acercaran unos centímetros.

El conocido Artefacto de Mano fue activado y una onda energética salió vomitada hacia Lucifer, arrojándolo contra una pared y aplastándolo.

Apophis : Se termino.

Anubis : Lucifer esta muerto, y esta vez, para siempre.

Voz : (desde un intercomunicador con forma esférica) Se equivocan.

Todos los presentes quedaron consternados. Aquella voz era, efectivamente, la de Lucifer... ¡Pero no podía ser así!

Anubis lo había matado.

Lucifer : (riendo) Lamento comunicarles que al que mataron no era yo. En realidad, previne esta traición de su parte hacia mí y es por eso que envíe a uno de mis mensajeros, en mi reemplazo. Efectivamente, como pensaba, ustedes se negaron a seguir sus ordenes y lo mataron.

“Eso demuestra lo necios que son. Tal y como les dijo mi mensajero, no obedecerme, seria la muerte para todos ustedes. Lamento mucho que tenga que ser así”.

Una bomba colocada en el corazón del planeta detono. La tremenda explosión arraso con todos los Lores Goa'uld y con sus naves nodriza, que flotaban en orbita.

La imagen de la destrucción del planeta fue retransmitida por Lucifer a todos los rincones de la Galaxia, a cada planeta conquistado por sus ya fallecidos rivales.

Los fieles sirvientes se llenaron de espanto al ver como sus “dioses” habían sido aniquilados.

Lucifer : (hablando a toda la Galaxia) Observen el final de aquellos que se negaron obedecer mis designios. Lo mismo pasara con los que se resistan. ¡De ahora en más, yo soy su único y supremo dios!

Nadie pensó en resistirse. Las fuerzas de Apophis, Sokar, Cronos y Anubis se rindieron ante el nuevo líder.

PLANETA TIERRA, DOS SEMANAS DESPUES DE LA DESTRUCCIÓN DEL SGC...

Tanto O'Neill, como la Dra. Fraiser y la Mayor Samantha Carter rodeaban al General Hammond en la cama que este ocupaba en el Hospital Central de la ciudad de Washington.

Desde la destrucción del SGC, Hammond no había vuelto a retomar la conciencia. Los médicos no eran para nada optimistas y el coma en el que estaba sumido parecía irreversible.

O'Neill : (mascullando) ¡Ese maldito Lucifer! ¡Ese miserable gusano asqueroso!

Dra. Fraiser : Cálmate, Jack. Te subiera la presión.

O'Neill : ¡Al diablo con mi presión! ¡Si hubiéramos echo bien nuestro trabajo, esto no habría pasado! Hammond no estaría en coma ni Daniel muerto...

Carter : (poniendo una mano sobre su hombro) Cálmese, Coronel. No podíamos haber prevenido que todo esto iba a ocurrir. Nos tomo por sorpresa.

O'Neill : No se por que todavía me llamas “Coronel”, Carter, si ya no lo soy más. Destruido el SGC, el Gobierno me paso a retiro forzoso. Ya no más títulos entre nosotros...

La situación era realmente desastrosa. La destrucción del complejo en la montaña había dado sendas perdidas, no solo para el Gobierno de Estados Unidos, sino para toda la Tierra.

El Stargate quedo sepultado entre toneladas de rocas y las excavaciones en el lugar seguían arrojando un amplio numero de muertos. Realmente, Lucifer había logrado vengarse de todos y de la peor manera.

A la salida del Hospital, la Dra Fraiser se despidió de sus amigos. Ella tenia otros asuntos que atender.

Como el departamento que O'Neill tenia en Washington quedaba cerca, propuso a Carter ir hasta allí.

O'Neill : Es mi culpa- dijo, apenas pusieron un pie dentro.

Carter : Coronel... perdón, Jack... No es culpa de nadie. La situación se fue de control. Repito: no había forma de que hubiéramos sabido que era lo que se nos venia encima.

O'Neill : (insistiendo) No, fue mi culpa . Yo era el encargado de todo el SG1. ¡Tenia que saber que algo malo le sucedía a Daniel! Si ese Goa'uld hubiera sido descubierto con antelación, no estaríamos en esta situación.

Abatido, tomo asiento en un sillón, colocando las manos sobre su cabeza.

...Y lloro...

En todo el tiempo en que Samantha lo conocía, jamás vio a O'Neill llorar. Siempre estaba con aquella imagen de tipo duro, del “súper macho”.

Ahora, al verlo tan desesperado, tan humano, la muchacha se conmovió. Muy lentamente, como si temiera ser irrespetuosa, se sentó a su lado y lo rodeo con el brazo, a modo de consuelo.

Él levanto la vista y la miro.

O'Neill : Gracias por tu preocupación. Realmente, me hace mucho bien que estés conmigo, en este momento.

Carter : No tienes nada que agradecer- le dijo, dándose cuenta que lo había tuteado.

Samantha siempre se sintió atraída hacia O'Neill. Desde la primera vez que le vio, lo encontró interesante. A pesar de que a veces resultaba un tipo molesto, era muy gracioso.

Y ahora, conocía ese nueva faceta suya. Esa faceta humana que ella deseaba poder ver algún día en él.

Él también la quería. A su modo.

Siempre se considero un tipo dueño de sus actos y con un enorme y auto disciplinado control sobre si mismo, pero la sola visión de Carter lo dejaba sin aliento.

Escudándose en su riguroso entrenamiento militar, siempre había evitado demostrar sus sentimientos al respecto a la tropa. No era buena imagen (según pensaba él) que el Coronel de un equipo tan importante como el SG1 se comportara como un secundario enamorado.

Muchas veces, después de algunas misiones de las que casi no salían con vida, O'Neill hubiera querido expresarle sus sentimientos. Hablarle sobre esa “delicada” cuestión.

Pero no podía. O mejor dicho, no se lo permitía.

Ahora, que el SGC no existía más, que Hammond estaba en coma y Daniel y muchos soldados más (todos ellos buenos chicos) estaban muertos, Carter era el único refugio que le llevaba consuelo a su desesperada alma.

Se encontró repentinamente besándola en la boca, de manera efusiva. Ella se sorprendió un poco de aquello, pero no se le negó. Estrecho sus brazos sobre él y contesto a su beso.

Lo amaba, y se sentía feliz de que él también a ella.

Aquella noche, fue un alivio para ambos, después de tanto tiempo...

DEPARTAMENTO DE O'NEILL, CUATRO AM...

Un sonido seco despertó a Jack de sus sueños. Revolviéndose en la cama, se incorporo. Echo un vistazo a su lado... Samantha dormía profundamente, envuelta entre las sabanas.

Sonriendo, le beso la mejilla.

Se levanto y fue hasta la cocina. Abrió el refrigerador y saco una botella de agua mineral.

Habría preferido cerveza, pero se acordó que desde que trabajaba en el SGC, dejo de beberlas.

Cuando cerro el refrigerador, el ruido seco que lo había despertado se repitió.

Agudizando el oído, O'Neill se dio cuenta de que eran sonido de pasos.

Alguien entro en el departamento.

O'Neill : (pensando) Genial. Justo lo que necesitaba. Ladrones...

Volvió muy lentamente hasta su dormitorio y saco su revolver. A continuación, se dedico a revisar todos los rincones, en busca del furtivo visitante.

Al no hallar a nadie, se sintió confundido.

O'Neill : Espero no estarme volviendo loco.

Una repentina luz azulada lo envolvió. Cuando se dio cuenta, estaba parado en lo que parecía ser un salón de paredes metálicas de un tono gris oscuro.

Frente suyo, sentado en una especie de sillón aerodinámico, un personaje por él conocido lo miraba atentamente.

O'Neill : ¡Thor!

El alienígena gris, de cabeza de gran tamaño, ojos negros como los insectos y brazos y piernas largos hizo un gesto de asentimiento.

Thor : Si, O'Neill. Soy yo.

O'Neill : ¿Cómo has estado? ¿Qué te trae por aquí? O mejor dicho, que me trae a mí a tu nave...

Thor : He venido por que conozco la situación en la que se hallan inmersos. Lamento la muerte del Dr. Daniel Jackson. Su planeta ha perdido a la mayor de las mentes que he conocido.

“Sin embargo, la situación resultante de todo esto, es desesperante. Iré al grano, como dicen ustedes los terrestres: el Goa'uld Lucifer ha destruido a la Liga de los Lores”.

El Coronel tardo unos minutos en asimilar el impacto de la noticia. Y otros más en analizar lo que eso significaba.

O'Neill : ¿Así que esa rata ha destruido a sus compañeros? Que pena me da...

Thor : No entiendo tu sarcasmo. En realidad, la situación es de gravedad... Lucifer se ha convertido en el Supremo Señor. Ahora, planea un ataque a gran escala a toda la Galaxia... empezando con la conquista de la Tierra.

O'Neill : ¿Quieres decir que ese gusano vendrá otra vez a intentar destruir nuestro planeta?

Thor : Afirmativo. Ahora, cuenta con la ayuda de los ejércitos de Apophis, Sokar y los demás Lores destruidos. Todos le obedecen y es de esperarse de que tengan éxito.

La mano de O'Neill se cerro, formando un puño. Si Lucifer iba a venir, significaba que tanto Daniel como Hammond tenían oportunidad de ser vengados.

Pero también era la condenación de la raza humana, más si todos los ejércitos combinados de sus antiguos rivales se aliaron a su causa.

O'Neill : Devuélveme a la Tierra, Thor. Me encargare de preparar como pueda la contraofensiva para detener a ese miserable asesino.

Thor : Te deseo éxito con tu empresa, O'Neill. Desde ya, los Asgard estamos contigo.

Otro flash de luz y O'Neill se encontró de regreso en su departamento. Corrió hasta su habitación y sacudió a Carter, para que se despertara.

Carter : (abriendo los ojos) ¿¿Hmmm?? ¿Qué ocurre?

O'Neill : Malas noticias. Thor se comunico conmigo... Lucifer se cargo a todos los Lores Goa'uld y se convirtió en una especie de Señor Supremo, algo así como el nuevo Ra.

Carter : ¿¿¡¡Qué!!?? ¿Estas seguro de lo que dices?

O'Neill : Cien por ciento.

Carter : ¡Esto es terrible! ¡Tenemos que hacer algo!

O'Neill : Ya había pensado en eso. Vamos, vístete... saldremos.

Carter : ¿Salir? ¿Adonde?

O'Neill : ¿Adonde más? A ver al Presidente...


CONTINUARÁ...