SHADOW PLAY Sargento Davis: Recibimos una transmisión, señor. Sólo de audio. General Hammond: Oigámosla. Carter: Veré si puedo limpiarla. Radio: Por favor, respondan. Repito, soy el Comandante Hale presidente del consejo de defensa de Kelowna llamando al Comando Stargate. Por favor, respondan. Carter: Aproximadamente a las siete de esta mañana recibimos una transmisión de P2S-4C3. General Hammond: El hombre se identificó como el Comandante Hale, presidente del consejo de defensa de Kelowna. Quinn: Ha ascendido. Cuando me marché era subsecretario de gastos de ejército. Carter: Verán, según el Comandante, el gobierno de Kelowna quieren restablecer relaciones comerciales con la Tierra. O'Neill: Dígale diplomáticamente que se las meta dónde le quepan. General Hammond: No es tan sencillo, coronel. O'Neill: Incriminaron a Daniel. Quinn: No es justo juzgar a toda la población por los actos de unos cuantos científicos. Teal'c: Ellos son tecnológicamente inferiores a los terrícolas. Tienen poco que ofrecer. Carter: Excepto el Naquadria. O'Neill: Que... no funciona. Carter: La propulsión del X-302 no funcionó. No debemos renunciar. El Naquadria es nuestra mejor opción para crear escudos y armamento de defensa contra los Goa'uld. Lo necesitamos. MÚSICA Teal'c: La delegación Kelowna llegará pronto. Quinn: Ya. Teal'c: ¿Hay algún problema Jonas Quinn? Quinn: He estado tan... preocupado por pertenecer al SG-1 que había olvidado cómo empezó esto. Teal'c: Tomamos caminos similares. Yo también me vi obligado a traicionar todo aquello en que había depositado mi fe. Quinn: No sé si podré hacerlo Teal'c. Ellos creen que soy un...traidor. Teal'c: Cuando volví a Chulak tras abandonar el servicio de Apophis, también fui considerado un traidor por mis amigos y por la familia que había abandonado. Para ellos había muerto. Quinn: Debió ser difícil volver. Teal'c: Lo que hice los hice por mi pueblo. Con el tiempo llegaron a entenderlo. Quinn: Bueno... Dudo que mi pueblo tenga la oportunidad de saber la verdad. Teal'c: Entonces debes sacar fortaleza al saber que tu causa es justa. Y que algún día tu pueblo se beneficiará del sacrificio que estás haciendo. General Hammond: Bienvenidos. Soy el General Hammond. Comandante Hale: Soy el Comandante Hale. Ella es la Embajadora Dreylock y el doctor Kieran. General Hammond: El coronel O'Neill, la mayor Carter, Teal'c y ya conocéis a Jonas Quinn. Quinn: Me alegra verle profesor. Doctor Kieran: General, creo que tenemos mucho que hablar. General Hammond: Vengan por aquí. O'Neill: ¿Amigo suyo? Quinn: Fue uno de mis profesores en la Universidad y luego me reclutó para el proyecto Naquadria. Hemos trabajado codo con codo los últimos seis años... General Hammond: Por favor, siéntense. General Hammond: He de admitir que me sorprendió un poco tener noticias suyas dadas las circunstancias de nuestro último encuentro. Embajadora Dreylock: Todos lamentamos lo que pasó. Pero no se dijo ni se hizo nada como para dañar irremediablemente nuestras relaciones. O'Neill: Acusaron a un miembro de mi equipo de sabotaje para encubrir su incompetencia. Comandante Hale: Y ustedes recibieron mercancía robada y albergan a un traidor. Embajadora Dreylock: Será mejor centrarnos en el asunto que nos ha traído. General Hammond: ¿Y cuál es exactamente? Embajadora Dreylock: Durante años, ha sido imposible mantener la paz entre las tres potencias principales de nuestro planeta: Kelowna, Tirania y la Federación Andari. Todo eso... está a punto de cambiar. Comandante Hale: Según nuestro servicio de inteligencia exterior, los tiranios y los andarianos están a punto de firmar un pacto de no agresión. Eso nos dejaría en una posición muy vulnerable. O'Neill: Sólo una cosa, ¿creen que eso nos importa? Doctor Kieran: Seguimos teniendo algo que ustedes quieren, coronel. El Naquadria. Embajadora Dreylock: Y gracias a recientes descubrimientos, tenemos un excedente considerable. Doctor Kieran: Sabemos que nuestra tecnología está a años luz respecto a la suya. El campo de la propulsión a reacción podría darnos una gran ventaja estratégica sobre nuestros enemigos. Carter: ¿Quieren que les facilitemos nuestra tecnología? Comandante Hale: Sin ella, Kelowna se enfrenta a la aniquilación. Teal'c: Dan por sentado que piensan atacar. Comandante Hale: Sabemos que el pacto traerá la guerra. Si esperamos a que den el primer paso no tendremos ninguna posibilidad. O'Neill: Oiga, ya hemos pasado antes por esto. Carter: Hubo una misión en la que conocimos a una raza llamada los Eurondanos. Perdían la guerra y nos ofrecieron tecnología a cambio de nuestra ayuda. Después descubrimos que eran culpables de intento de genocidio. Embajadora Dreylock: Dudo que la situación pueda compararse. Sólo queremos... proteger a nuestro pueblo. General Hammond: Lo entiendo. Pero dada nuestra experiencia somos reacios a interferir en los asuntos de otros planetas. Embajadora Dreylock: Por un informe que el señor Quinn nos envió, sabemos que interfieren en los asuntos de los llamados Goa'uld. O'Neill: Verá, eso... es muy diferente. Carter: Los Goa'uld esclavizan a millones de pueblos de la Galaxia. Comandante Hale: Si pudieran facilitarnos los medios para conseguir una victoria aplastante, salvarían ustedes en potencia miles y miles de vidas. Si no, no tendremos más remedio que utilizar nuestro último recurso. Embajadora Dreylock: El doctor Kieran y su equipo han probado con éxito una bomba de Naquadria. Su fuerza destructora supera nuestras expectativas. Si no nos ayudan, no tendremos más remedio que usarla. Teal'c: ¿Crees que los Kelownas se enfrentan a la aniquilación? Quinn: Antes de irme hicimos un pronóstico detallado de la situación. Calculamos que las fuerzas enemigas lograrían la superioridad aérea dentro de las primeras cinco semanas de guerra. Carter: Entonces si van a usar la bomba tendrán que hacerlo pronto. Quinn: Estarán considerando un ataque preventivo. O'Neill: ¿Sí? Quinn: Coronel, yo colaboré en ese informe. Si sólo usan las armas convencionales preveo que el fracaso de su ejército será de unas seis semanas. Carter: ¿No pueden negociar? ¿Cuál es la causa de este enfrentamiento? Quinn: Hay mil agravios que se remontan a... generaciones. El último conflicto fue hace veinte años y nadie sabe la razón. La diferencia es que en el pasado lo Tiranios y los Andarianos se odiaban entre ellos y no a los Kelownas. O'Neill: Por lo visto eso lo han superado. Quinn: Es un matrimonio de conveniencia, tarde o temprano se enfrentarán. Pero ya será tarde para Kelowna. O'Neill: Jonas...Ahora eres un miembro del SG-1. Tus prioridades han cambiado. O'Neill: ¿Quería verme, señor? General Hammond: El mando conjunto se reúne dentro de una hora. Querrá que le haga una recomendación. O'Neill: No haremos nada, señor. General Hammond: ¿No cree que deberíamos ayudarles a defenderse? O'Neill: No tengo nada en contra de que se defiendan pero... ¿cómo sabemos que eso será todo? General Hammond: Me parece estar oyendo al doctor Jackson. O'Neill: Pasamos mucho tiempo juntos. General Hammond: Pero tengo mis dudas de si esto no tendrá más que ver con su aversión personal a los Kelownas. O'Neill: Posiblemente, señor.... Altavoces: Activación extraterrestre no programada. General Hammond: ¿Sargento? Sargento Davis: Recibimos una señal, señor. Los Kelownas. General Hammond: Abra el Iris. General Hammond: Doctor Kieran. Doctor Kieran: Le ruego que disculpe a la Embajadora Dreylock y al Comandante Hale. Están en una reunión de emergencia del gabinete. El pacto de no agresión se firmó hace una hora. General Hammond: Mis superiores se reunirán muy pronto para estudiar su situación. Doctor Kieran: Mientras tanto me gustaría hablar con Jonas Quinn. Doctor Kieran: Jonas... Quinn: Profesor... No sabía que había vuelto. Doctor Kieran: Así que aquí es donde trabajas ahora. Quinn: Sí, cuando... no estoy fuera del planeta. Por favor... Doctor Kieran: Fuera del planeta. Seguro que habrás visto cosas increíbles. Quinn: Ni se lo imagina. Doctor Kieran: Siempre fuiste un soñador, Jonas. Pero algunos de nosotros tuvimos que quedarnos para hacer frente a la realidad. Quinn: Tuve que irse, ¿sabe? Esta gente tiene más posibilidades de hacer algo útil con el naquadria de las que nosotros tuvimos. Doctor Kieran: ¿De qué le sirve eso a Kelowna? Quinn: Up... Quinn: Bueno, si llegan a dominar la tecnología de los escudos la compartirán. Doctor Kieran: Pero si ni siquiera quieren compartir su armamento más básico. Quinn: Eso es porque venís a ellos como representantes de una sola nación. La gente de nuestro planeta, debe superar sus diferencias y unirse. Doctor Kieran: ¿Crees eso sinceramente? Quinn: Claro. Doctor Kieran: Entonces acompáñame y lo haremos realidad. Quinn: ¿De qué está hablando? Doctor Kieran: No dije nada esta mañana, porque los otros no forman parte de la organización. La resistencia. Soy miembro de una red clandestina Jonas, nos hemos infiltrado en todos los niveles de gobierno, la administración y hasta en el ejército. Queremos detener a nuestros líderes antes de que nos lleven a la destrucción. Quinn: Eso es un golpe de estado. Doctor Kieran: En el momento apropiado. Pero necesitamos vuestra ayuda. Quinn: Esto es una locura. Está diciéndome que forma parte de una organización secreta que quiere hacerse con el poder y derrocar al gobierno. Doctor Kieran: Así es. Quinn: Sabe que le matarán. Doctor Kieran: Al contrario. Es la única forma de sobrevivir. El pueblo está muy descontento con la política bélica del gobierno. Ocurre igual en Tirania y en la Federación Andari. Los habitantes de los tres países están hartos de este interminable conflicto. Pero sus líderes no quieren escucharlos. Quinn: ¿Creen que podrán conseguirlo? Doctor Kieran: Presencié la primera prueba de la bomba de Naquadria. Vi la destrucción que sembró y he tenido pesadillas desde entonces. Tenemos que conseguirlo. General Hammond: ¿Cuándo dice que van a actuar en contra del Gobierno? Quinn: No lo sé, pero si planean evitar la guerra tendrá que ser pronto. Teal'c: Eso no evitará que sus enemigos ataquen. Quinn: Según el doctor Kieran en los tres países tienen un apoyo popular para llegar a un acuerdo negociado. Creen que si la resistencia se hace con el poder en Kelowna, obligará a los demás gobiernos a volver a la mesa o sufrir un levantamiento. Estarán muy ocupados lidiando con el descontento interno para lanzar un ataque. Carter: Si lo consiguen tendríamos un socio comercial más viable. O'Neill: Necesitamos tener mucha más información antes de hacer nada. General Hammond: El Pentágono ha autorizado al SG-1 a volver al planeta y ofrecerle a los Kelownas tecnología no militar, a cambio del Naquadria. O'Neill: Jamás lo aceptarán. General Hammond: Puede que no, pero hay que agotar las posibilidades. Mientras tanto quiero que contacten con la resistencia y determinen sus fuerzas, su número y sus garantías de éxito. Doctor Kieran: ¿Listo para volver a casa? Quinn: No espero un desfile. Doctor Kieran: No todos el Kelowna piensan que eres un traidor. Después de irte, lo que trabajábamos en el proyecto Naquadria empezamos a cuestionarnos lo que estábamos haciendo. Nos abriste los ojos. Quinn: Esto es algo transitorio. Si me quedo después de terminar las negociaciones, me arrestarían por traición. Doctor Kieran: Todo eso cambiará cuando la resistencia tome el poder. O'Neill: Bien. En marcha. Embajadora Dreylock: Hola de nuevo. Rogamos disculpen el retraso, son momentos difíciles para nosotros. Les presento, al Primer Ministro Valis. El Coronel O'Neill, Teal'c, la Mayor Carter... Primer Ministro Valis: ... y Jonas Quinn. Primer Ministro Valis: Me alegra volver a verte, Jonas. Quinn: Gracias... señor. Primer Ministro Valis: ¿Nos sentamos? Embajadora Dreylock: ¿Han hablado con sus superiores? O'Neill: Sí, por supuesto. O'Neill: Les mandan saludos. Carter: Nos han autorizado a continuar las negociaciones. Primer Ministro Valis: Excelente. Carter: Antes de empezar ahm... me gustaría decirles algo. En la Tierra la Embajadora habló de un descubrimiento que les había conducido a un excedente de Naquadria. Primer Ministro Valis: Sí, nuestros arqueólogos han descubierto algunas... betas por debajo del yacimiento original. Hemos extraído y procesado una cantidad considerable. Carter: ¿Cuánto? Primer Ministro Valis: Sabía que estarían interesados en la cifrar, así que... hice que la convirtieran a su sistema métrico. La cantidad es de unos 136 kilos. Carter: Vaya... Es una cantidad importante de material. Podría echar un vistazo a sus depósitos y darles algunos consejos útiles. Comandante Hale: Algo... que no será necesario. Primer Ministro Valis: Es un asunto de seguridad. Como ha dicho la mayor Carter el Naquadria es sumamente peligroso. Y no soportaríamos que ocurriera un accidente de algún tipo. O'Neill: Mmm. Teal'c: Es evidente que tienen más Naquadria del que necesitan. ¿Qué es lo que piden exactamente a cambio de él? Comandante Hale: Debemos empezar por encarar, un grave desequilibrio en poderío aéreo. Nuestros enemigos cuentan con un número superior tanto de bombarderos estratégicos como de cazas de escolta. Sólo podremos contraatacar si llegamos a concretar nuestro programa de intercepción aérea. Primer Ministro Valis: Hemos tenido algunas dificultades técnicas con él. Pero hemos probado, con gran éxito algunos modelos. Creemos que con la ayuda de la mayor Carter y un equipo de ingenieros podremos contar con un escuadrón en sólo un mes. O'Neill: Bueno, eso no es exactamente lo que habíamos pensado. Carter: Sabemos por Jonas que la medicina Kelowna tiene actualmente pocas defensas contra infecciones bacterianas. Les ofrecemos una serie de drogas llamadas antibióticos. Calculamos que podrían salvar quince mil vidas, sólo en el primer año. Primer Ministro Valis: Es una oferta muy generosa. Y quizás en otras circunstancias podríamos aceptarla. Pero ahora mismo tenemos, necesidades más apremiantes. O'Neill: Bien... Doctor Kieran: ¿Qué tal van las negociaciones? Quinn: Después de... cuatro horas en lo único que coincidimos fue en... levantar la sesión. Carter: Todo controlado, señor. No hay micros. Teal'c: No creo que los Kelownas se conformen con algo que no sea tecnología militar. Doctor Kieran: Saben cuánto desean el Naquadria y piensan que con el tiempo les darán lo que quieren. O'Neill: Mientras tanto nos gustaría contactar con... la resistencia. Doctor Kieran: Bueno, n es tan fácil como parece. Yo no contacto con ellos, sino ellos conmigo. Carter: ¿Y qué es lo que hace por ellos. Doctor Kieran: Les mantengo al tanto de las investigaciones de la Academia de Ciencias. O'Neill: ¿Dónde se reúnen? Doctor Kieran: Ahm... tienen un centro de operación en la antigua nave de los depósitos. Pero está muy vigilada. O'Neill: Llévenos. Doctor Kieran: Oh, no puedo. Se supone que no debo ir allí a no ser que tenga una entrega programada. Quinn: Profesor... Doctor Kieran: De acuerdo. Hablaré con ellos. Líder de la Resistencia: No le esperábamos esta noche, profesor. Doctor Kieran: Lo siento, tenía que hablar con usted. Líder de la Resistencia: No debería correr ningún riesgo. Sabemos que algunos miembros del gobierno están poniendo en duda su lealtad. Le han estado vigilando. Doctor Kieran: No me han seguido. Líder de la Resistencia: ¿Es por la delegación de la Tierra? Doctor Kieran: Sí, quieren verle a usted. Líder de la Resistencia: ¿Cómo sabe que no nos venderán al gobierno a cambio del Naquadria? Doctor Kieran: No creo que hicieran algo semejante. Líder de la Resistencia: ¿Confía en ellos? Doctor Kieran: Confío... en Jonas. Quinn: ¿Primer Ministro? Primer Ministro Valis: Pasa. Primer Ministro Valis: Quería tener la oportunidad de hablar contigo... fuera de las negociaciones. Por favor. Primer Ministro Valis: No me resulta fácil verte... sentado... al otro lado de la mesa, actuando cómo representante de otro planeta. Quinn: A mi tampoco. Tomé mi decisión y no voy a abandonarlos. Primer Ministro Valis: Seguro que pensaste... que hacías lo correcto. Quinn: Hice lo que debía. Los terrícolas van a utilizar el Naquadria para conseguir tecnología que pueda salvar a este mundo algún día de un enemigo... que no podrían ni imaginarse. Primer Ministro Valis: Eras uno... de nuestros jóvenes más prometedores. Teníamos puestas muchas esperanzas en ti. Quinn: Siento haberles decepcionado. Primer Ministro Valis: Sé muy bien... que el resentimiento siempre estará presente, pero en estos momentos no se trata de un simple, brote de violencia. Esta vez... esta vez Jonas, nos enfrentamos a la... aniquilación. Quinn: Vuelvan a la mesa de negociación. Cedan a sus pretensiones ¡y hagan lo que haga falta! Primer Ministro Valis: ¡Sabes cuánto se odian los Tiranios y los Andarianos! ¿Crees que han superado doscientos años de prejuicios, sólo para obligarnos a cederles algo de territorio? Ellos quieren aniquilarnos, Jonas. Este es sólo el primer paso para la dominación total y el Naquadria es la única ventaja que tenemos. Y ahí, es dónde tu eres importante. Quinn: ¿Importante? Primer Ministro Valis: Un hombre con tu inteligencia, Jonas. Y... a pesar de lo que hiciste, puede resultar esencial si trabajas para tu pueblo. Te ofrezco una segunda oportunidad. Quinn: Si me está pidiendo... que les de información sobre la tecnología terrícola, no va a ocurrir. No traicionaré a mis amigos. Primer Ministro Valis: Al contrario, te estoy pidiendo que ayudes a un amigo. Primer Ministro Valis: El doctor Kieran, no ha sido el mismo desde que te marchaste. Las presiones para concluir el proyecto Naquadria se... se han hecho sentir. Su conducta... se ha vuelto cada vez, más imprevisible. Quinn: ¿Imprevisible? Primer Ministro Valis: Nos preocupa, que en su estado actual, pueda cometer equivocaciones. Queremos que alguien, vele por él. Quinn: ¿Quiere que le espíe? Primer Ministro Valis: Confía en ti Jonas. Y es muy importante para nosotros. Si haces esto, te concederemos el indulto y te devolveremos tu puesto en la Academia. Vivirás entre tu pueblo, como si nada hubiera pasado. Primer Ministro Valis: Ya es hora Jonas de que... vuelvas a casa. Doctor Kieran: Estoy cansado. Quinn: Demasiado trabajo. Doctor Kieran: Ya no puedo concentrarme. Tengo dolores de cabeza y me distraigo. Quinn: Pronto acabará. Doctor Kieran: ¿Crees que debo llevar al coronel a reunirse con la resistencia? Quinn: Le ayudará. Doctor Kieran: No me fío de ellos. Quinn: Confía en mi, ¿no? Doctor Kieran: Claro. Quinn: No tema. Quinn: Todo irá bien. Comandante Hale: Tienen misiles tierra-aire capaces de destruir bombarderos enemigos antes de que lleguen a nuestras ciudades. O'Neill: Sí, así es. Pero no podemos dárselos. Comandante Hale: Es tecnología estrictamente defensiva. O'Neill: Sí, pero un día derriban un avión enemigo que defiende sus ciudades y de pronto, sí, de pronto convierten esa tecnología en ofensiva. Teal'c: Cualquier tecnología defensiva superior se convierte a la larga en una ventaja ofensiva. Embajadora Dreylock: Nosotros no somos los agresores. Carter: Dijeron que querían una victoria rápida y contundente. Para nosotros significa que piensan aprovecharse de cualquier ventaja que les demos. Primer Ministro Valis: Sí, será como un medio para salvar vidas. Mujer: Primer Ministro... Primer Ministro Valis: Disculpen un momento. O'Neill: Esto está resultando inútil. O'Neill: ¿Ha hablado con su profesor? Quinn: No, hoy no le he visto. Comandante Hale: ¿Es cierto? Mujer: Sí, señor. Primer Ministro Valis: Acaban de informarnos de que los Tiranios están concentrando tropas en nuestra frontera norte. Carter: ¿Han roto las relaciones diplomáticas? Embajadora Dreylock: Aún no. Carter: Entonces aún queda algo. Podríamos hablar con ellos. Primer Ministro Valis: ¿Ustedes? Carter: Bueno, el Comando Stargate tiene un gran equipo de diplomáticos. Podría ayudar contar con alguien objetivo en la mesa. Primer Ministro Valis: Me temo que eso es imposible. Carter: ¿Por qué? Comandante Hale: Nos obligaría a revelarles la existencia del Stargate. Carter: Puede que sea buena idea. Cuando se den cuenta de las mejoras que conseguirían ante una negociación pacífica tal vez desistan de atacar. Embajadora Dreylock: Nos está pidiendo que revelemos a nuestros enemigos algo que aún no hemos confesado a nuestro pueblo. Quinn: Me parece que es hora de hacerlo. Piénsenlo. Si todos supieran que éste es uno entre... los miles de planetas habitados, ¿no empezarían a pensar más que en las diferencias? Primer Ministro Valis: Ese es un noble sentimiento Jonas. Pero si fuera sí de simple, seguro que la existencia del Stargate también sería del dominio público en la Tierra. ¿No es así? O'Neill: Sí. Doctor Kieran: ¿Quién es? Quinn: Profesor, soy yo. Doctor Kieran: ¿Jonas? Quinn: Sí profesor. Abra. Quinn: ¿Pasa algo? Doctor Kieran: Ah... es Tomis. Tomis Leed. Otro de los científicos del proyecto Naquadria. Quinn: ¿Qué le ocurre? Doctor Kieran: ha sido trasladado de pronto. Vaciaron su despacho y no han dicho dónde ha ido. Carter: ¿Era de la resistencia? Doctor Kieran: Yo mismo lo recluté. Ahora me arrestarán a mi. Quinn: No es seguro. Doctor Kieran: No es la primera vez que pasa. Hace un mes fue el doctor Silas, dijeron que había sido trasladado y desde entonces nadie le ha visto. Éramos los tres miembros originarios del proyecto. Sólo quedo yo. O'Neill: Bien. Vámonos. Doctor Kieran: ¿Se van? O'Neill: Las negociaciones no llegan a nada. Usted no nos está ayudando y su organización está a punto de quedar al descubierto. Doctor Kieran: Esperen. Actuaremos dentro de dos días. Pero necesitamos su ayuda. Teal'c: ¿Y qué nos propone? Doctor Kieran: Podemos tomar todos los edificios gubernamentales de la ciudad salvo uno: éste. Es una instalación muy vigilada. Carter: Debido al Stargate. Doctor Kieran: Así es. Pero ustedes van y vienen como les place. Podrían atraerles antes de que pudieran reaccionar. Tomen el edificio desde dentro, ni siquiera tendrían que disparar. O'Neill: No... lo haremos. Doctor Kieran: Piénsenlo. El golpe tendrá éxito si es rápido y tan sorpresivo como sea posible. Si intentamos entrar en el edificio nosotros, el asalto sería interminable y podría degenerar en una guerra civil. O'Neill: No es nuestro problema. Doctor Kieran: ¡Hay algo más! Doctor Kieran: Durante los tres últimos meses he pasado pequeñas cantidades de Naquadria a la resistencia. Sí, tenemos una reserva considerable. Si nos ayudan será suyo. Hablen con ellos. Yo les llevaré. Doctor Kieran: Jonas... ¿qué haces aquí? Quinn: Le han seguido. Quinn: Por aquí. Quinn: ¿Y el cuartel general de la resistencia? Doctor Kieran: Está por ahí. Quinn: Guíeme. Hombre: ¡Quietos! ¡No se muevan! Doctor Kieran: ¡Jonas! Quinn: ¡Profesor! General Hammond: ¿Cuál es su estado, doctora? Doctora Fraiser: Señor, tiene una fractura grave en la tibia izquierda pero es... el traumatismo de la cabeza lo que me preocupa. Le mantendremos en observación por ahora. General Hammond: ¿Alguna idea de cómo pasó? Doctora Fraiser: Según los Kelownas lo encontraron en una calle desierta, nadie sabe cómo llegó allí. Fue Jonas quién los convenció de que con nosotros podría recuperarse. General Hammond: Manténgame informado. Doctora Fraiser: Sí, señor. General Hammond: ¿Qué dicen los Kelownas sobre esto? O'Neill: Ehm... no mucho. Carter: Afirman no saber cómo pudo herirse el doctor Kieran. Teal'c: Él temía las represalias de su gobierno. Carter: Pero si sospechaban que era espía rebelde no habrían permitido traerlo aquí. O'Neill: Su propia gente le habría eliminado si hubiera estado comprometido. General Hammond: La pregunta es, ¿qué hacemos ahora? ¿Volvemos a la mesa? O'Neill: Ehm... Señor... Quinn: General... Quinn: Con el debido respeto, si dejamos las negociaciones los estaremos acorralando. No les quedará más remedio que lanzar su ataque preventivo con la bomba de Naquadria. O'Neill: Jonas... tarde o temprano eso ocurrirá. No podemos darles lo que quieren. Quinn: ¿Y qué hay de la resistencia? Si ayudamos a tomar el poder conseguiremos el Naquadria y salvaremos millones de vidas. O'Neill: Aunque lo hiciéramos, no veo posible encontrar el Naquadria. Carter: Eso no es del todo correcto, señor. General Hammond: ¿Mayor? Carter: Si el doctor Kieran llevó el Naquadria clandestinamente a su cuartel general, puedo rastrearlo. Carter: Aquí encontraron al doctor Kieran. Carter: Estoy captando algo. Por aquí. Quinn: ¿Profesor? Doctor Kieran: Jonas. ¿Dónde estoy? Quinn: A salvo. Doctor Kieran: Debo hablar con la resistencia. Necesitan ayuda. Quinn: Tranquilo. Tranquilo. Todo va según lo planeado. Hablaremos con ellos. Doctor Kieran: Debemos impedir que el primer ministro use la bomba. Quinn: Ya. Lo haremos. Lo haremos. Doctor Kieran: NO era mi intención que esto saliera así, Jonas. Somos científicos, queríamos ampliar conocimientos, no sabíamos lo que estábamos creando. Quinn: No es culpa suya. General Hammond: ¿Tiene algo, doctora? Doctora Fraiser: Sí, señor. Estas son las pruebas del doctor Kieran. N muestran indicios de lesión cerebral, pero hay algo más. Estas imágenes concuerdan con las de alguien que padece de esquizofrenia. General Hammond: El doctor Kieran es un científico destacado. Es el director del proyecto Naquadria. Doctora Fraiser: Ya, no puedo explicarlo. Esta enfermedad raramente aparece pasado los treinta y cinco años. General Hammond: Significaría que ha desempeñado su trabajo durante veinte años sin que nadie notara su estado. Doctora Fraiser: Algo casi inconcebible. General Hammond: ¿De qué tipo de síntomas estamos hablando? Doctora Fraiser: Paranoia, delirios, puede que incluso alucinaciones reales. Doctor Kieran: Me alegra que no estuvieras allí cuando probaron la bomba, Jonas. Quinn: Le resultaría difícil. Doctor Kieran: Jamás lo olvidaré. El suelo tembló, el aire se encendió... la destrucción fue inimaginable. Comandante Hale: Las fuerzas de los Tiranios están situadas aquí. Desplazaremos a la tercera división y a la reserva a este punto. Primer Ministro Valis: ¿Cuánto podremos resistir? Quinn: ¿Primer Ministro? Tenemos que hablar. Carter: Por aquí, señor. Ahí dentro. O'Neill: Carter, ¿está segura? Carter: Sí, señor. Este es el lugar. Carter: Aquí señor. Carter: Naquadria... y mucho. Comandante Hale: Tenemos que defendernos. Quinn: Van a usar la bomba, ¿no es así? Comandante Hale: Si la Tierra no nos ayuda, no tendremos alternativa. Quinn: Ojalá pudieran ver lo que he visto. Quinn: He tenido la oportunidad de estar a bordo de una nave nodriza Goa'uld. He visto... su poder de destrucción. Podrían ponerse en órbita, y sistemáticamente aniquilar, todas las ciudades de nuestro planeta. Da igual que sean Kelownas o Tiranias. Para ellos sólo somos esclavos en potencia. Primer Ministro Valis: Jonas, hace más de mil años que los Goa'uld no vienen aquí. ¿Por qué iban a hacerlo ahora? Quinn: El Naquadria es un derivado del Naqahdah. Es la única base de su tecnología. Lo llevan en la sangre. Pueden olerlo. Si continúan usándolo, les garantizo que con el tiempo, vendrán a por él. O'Neill: Jonas... nos vamos. Quinn: Esperen... un momento. Quinn: ¿Qué ha pasado? O'Neill: Carter y Teal'c ya han vuelto a la base. Quinn: ¿y la resistencia? O'Neill: No hay tal resistencia. Todo estaba en su cabeza. Una fantasía. Quinn: No es posible. O'Neill: Según la doctora Fraiser, el doctor Kieran es un esquizofrénico. Quinn: Nooo... O'Neill: Podría ser un efecto secundario de sus investigaciones. Quinn. El Naquadria. O'Neill: Es hora de irnos. O'Neill: Jonas... Quinn: ¿Qué les pasó a los doctores Silas y Leed? Quinn: No fueron trasladados, ¿verdad? Primer Ministro Valis: Fueron llevados a un hospital psiquiátrico del gobierno. Quinn: Lo sabía. Primer Ministro Valis: No. Lo sospechábamos. Pensamos que... el doctor Silas era un caso aislado, pero cuando el doctor Leed empezó a mostrar una conducta similar, empezamos a preocuparnos. Quinn: Por eso querían que lo vigilara. Comandante Hale: Lo mantuvimos en secreto, para no inquietar a los demás científicos. Su trabajo era importante. Doctora Fraiser: Que sepamos, es un tipo de lesión cerebral resultado de una exposición prolongada a la radiación del Naquadria. Carter: He revisado los datos del proyecto. Jamás usaron la protección adecuada. General Hammond: ¿Está Jonas en peligro? Doctora Fraiser: No. Le he hecho pruebas y ha dado negativo. Mi opinión es que no se expuso demasiado tiempo. General Hammond: El Pentágono está impaciente por reanudar las investigaciones sobre el Naquadria que encontraron en la nave. Doctora Fraiser: No habrá problema, señor. Creo que las medidas preventivas adoptadas son suficientes. Carter: Les envié un mensaje a los Kelownas hablándoles del riesgo y ofreciéndoles nuestra ayuda. No he recibido ninguna respuesta. General Hammond: No tenemos noticias de los Kelownas desde que el coronel y Jonas volvieran. Teal'c: Y a estas alturas ya deben estar en guerra. Quinn: ¿Qué hay del doctor Kieran? Doctora Fraiser: Con la medicación adecuada evitaremos que su estado se deteriore. Por desgracia no hay manera de invertir el daño ya causado. Doctor Kieran: Jonas... Quinn: Profesor... Doctor Kieran: Dicen que hoy me trasladarán. Quinn: Sí. Le llevarán a unas... instalaciones donde le atenderán mucho mejor. Doctor Kieran: Sé que todo está preparado para el golpe. Quinn: ¿En serio? Doctor Kieran: Me mantienen informado. Doctor Kieran: Cuando tomen el poder, la resistencia desmontará la bomba y cerrará el proyecto Naquadria para siempre. Quinn: Me alegro, profesor. No lo habrían hecho sin usted. Doctor Kieran: ¿Realmente crees eso? Quinn: Totalmente. Ha salvado su mundo. FIN