Children of the Gods I Se juega una partida de cartas entre los guardias que vigilan el Stargate. Militar #1: ¿Sabes? Esta mano es tan asquerosa como esta guardia. Muy bien, poned la pasta. Militar #2: Tú también. Militar #1: Un siete con un dos. Bah. Buena carta con un ocho, de momento. Reina con un rey. No está nada mal, nada mal. Pareja de ochos. Y el menda coge una buena. Abren ochos. Mujer militar: No os preocupa que un oficial pueda bajar y nos coja. Militar #3: Tranquila, nadie baja aquí excepto nosotros. La mujer mira hacia la puerta, la tela que la cubre se mueve. Mujer militar: ¿Siempre hace eso? Militar #2: ¿El qué? Mujer militar: Lo que hay bajo la lona, acabo... De ver cómo se movía. Militar #1: Lo único que ha movido esa cosa es mucha pasta. Militar #2: Ya se les acabó el chollo. Los últimos meses han trasladado a mucho personal. La tela vuelve a moverse. Mujer militar: Esa cosa se está moviendo. Militar #3: Si no tienes cartas no vayas. La mujer se levanta para mirar la puerta mejor. Militar #2: ¿Quiere decir eso que se retira? Militar #3: Acabemos esta mano, ella no va. La mujer camina hacia la rampa. La sube un trecho y mira la puerta tapada con la lona. De repente de nuevo la tela vuelve a moverse como si hubiera una corriente de aire. Se oye un ruido sordo y la tela comienza a inflarse para luego salir volando. Mujer militar: Esta noche había pasado antes. La puerta gira automáticamente ante la mirada perpleja de los vigilantes que se preparan con armas ante esta a la espera de lo que ocurra. El haz de la puerta se abre de golpe y todos ellos permanecen inmóviles frente a la puerta ya abierta esperando. La mujer, despacio, se acerca subiendo por la rampa. Militar #1: ¿A dónde vas? La mujer camina y se para ante ella. Algo cae en la rampa, emite un rayo de luz que visiona a la mujer. Luego se queda inmóvil. Esta se agacha para poder recogerlo del suelo. Militar #1: ¿Qué vas a hacer? Militar #2: ¡No lo toques! La mujer toma la bola en sus manos, luego se incorpora. Justo entonces una figura enfundada en una armadura con cabeza de serpiente la agarra al pasar la puerta. La mujer grita, todos apuntan. Todo un grupo de escoltas con las mismas armaduras comienzan a pasar. Militar #1: ¡No disparéis! Los visitantes avanzan por la rampa un tramo para dejar paso a sus compañeros. Militar #1: ¡Alto! ¡Identifíquense! El último en pasar lleva una armadura idéntica pero en color oro. La puerta se cierra tras él. La mujer permanece inmóvil ante el cuerpo del guardia. El casco se abre, un hombre de color y aspecto de faraón les mira. Apophis: ¡Jaffa! ¡Kree! El casco del guardia que sujeta a la mujer también se abre, un hombre de color con un tatuaje en oro en la frente le mira. Apophis: ¡Teal'c! ¡Kree! El hombre desarma a la mujer. Mujer militar: Quitadme las manos de encima. El guardia le acerca a la mujer al líder. Este la mira, levanta su mano en la que lleva una extraña pulsera con una bola roja en el cetro y la coloca sobre la frente de la joven. Un rayo la hace perder el conocimiento. Militar #1: ¡Soltadla! Uno de los guardias comienza a disparar con un enorme bastón, los militares responden. Militar #1: ¡Disparad! Ambos grupos disparan en el silo mientras el guardia sujeta a la mujer. Caen varios hombre del grupo humano y uno del grupo extranjero. Uno de los militares intenta acceder a un teléfono para pedir ayuda. Apophis le ve. Apophis: ¡Kree...! Militar #3: ¡Aquí abajo! ¡Necesitamos ayuda! El guardia Teal'c le dispara y este cae. Los militares disparan hacia él. Teal'c se gira para cubrir a la mujer desmayada con su cuerpo. Las balas rebotan en su escudo. Consiguen acabar con los militares. Apophis: ¡Karat! ¡Aladesh! Las sirenas suenas en el silo, los militares corren hacia allá. Militar #4: Vamos, daos prisa muchachos. Militar #5: Moveos, moveos. Daos prisa. Vamos, vamos, deprisa. Cuando el grupo nuevo entra en el silo, los guardias van entrando en la puerta. Ven como Teal'c sujeta a la mujer. El general de la zona entra también en el silo, mira perplejo lo que está ocurriendo. Todos los militares les apuntan de nuevo. General Hammond: ¡¡No disparen!! Permanecen inmóviles esperando órdenes. Teal'c entra en la puerta con la mujer. Apophis mira al general y sus ojos brillan, cierra entonces su casco. Después entra en la puerta seguido de su último escolta. La puerta se cierra tras ellos, mientras el General mira la gigantesca puerta ya cerrada. Un coche militar se acerca a una casa de la zona. De él bajan varios militares. Entran en el edificio. Militar: Aquí hay una escalera señor. Mientras, en el tejado de la casa, su dueño mira a través de un telescopio para poder ver el firmamento. El militar de mayor cargo sube donde está él. Mayor Samuels: ¿Coronel Jack O'Neill? O'Neill: Retirado. Mayor Samuels: Soy el mayor Samuel. El coronel continúa mirando por su telescopio. O'Neill: ¿Fuerzas Aéreas? Mayor Samuels: Sí señor, pero... Recibo órdenes del alto mando. O'Neill: ¿Quiere un pequeño consejo mayor? Pida el traslado a la NASA. Ahí es donde está el futuro. Ahí fuera. El coronel contempla la belleza de una constelación. Mayor Samuels: He venido porque tengo órdenes de llevarle ante el general Hammond, señor. O'Neill: No le conozco. Mayor Samuels: Sustituyó al general West. Dice que es importante. Está relacionado con el Stargate. O'Neill deja de mirar por el aparato para perder la vista pensativo en el horizonte. Horas después el coronel es conducido a las instalaciones. Camina con escolta por la zona. Suben a un ascensor, cuando salen, O´Neill firma en un registro. Altavoces: Equipo número nueve... Militar: Tendremos que coger un segundo ascensor para bajar. Está muy profundo. El militar mete una tarjeta en el ascensor. O'Neill: Ya lo sé. He visitado esto antes. Militar: No lo sabía. Se mueven de nuevo en el ascensor. Bajan más plantas, cuando se abre la puerta caminan por el pasillo, se acercan al mayor. Mayor Samuels: Por aquí, señor. El militar queda fuera. Entran a una sala. En el despacho, el general espera mirando unos papeles, suena la puerta. General Hammond: Pase. Entran O'Neill y el mayor. Mayor Samuels: General Hammond, el coronel Jack O'Neill. O'Neill: Retirado. General Hammond: Y yo lo estaré pronto. Mi último destino será este. Recopilaré mis recuerdos y tal vez escriba un libro. ¿Ha pensado alguna vez en escribir un libro sobre sus hazañas? O'Neill: Eh... Varias veces. Pero creo que deberían matar a todos aquellos que lo leyeran El general le mira sin decir palabra. O'Neill: Es una broma, señor. La mayoría de mis misiones fueron de alto secreto. General Hammond: Sí, claro. O'Neill: El mayor Samuels ha mencionado el Stargate. General Hammond: Directo al grano. Eso me gusta. Sígame. Se levanta. Ambos le siguen. Un doctor levanta la sábana del guardia alienígena muerto. General Hammond: ¿Qué sabe de ellos, Coronel? Médico: No son humanos. O'Neill: ¿Usted cree? Miran unos cortes en el abdomen del cadáver. Médico: Hasta donde sabemos, estos cortes son como una bolsa. Similar a la que tienen los marsupiales. Mayor Samuels: ¿Cómo los canguros? Médico: Aún no le hemos hecho la autopsia. General Hammond: Estas personas, alienígenas, o como quiera llamarlas, vinieron... Mataron a cuatro de mis hombres y secuestraron a otro usando armas muy avanzadas. O'Neill: ¿Armas, señor? Le acercan una de las armas que usaron. Mayor Samuels: Siento decirle que... No sabemos cómo funciona. O'Neill la toma. La gira para hacerla funcionar consiguiendo encenderla. La apaga después General Hammond: Al parecer ya las conoce. O'Neill: Sí, señor. Pero este tipo de criaturas no existía en Abydos. Aquellos eran humanos. Procedían de la Tierra. Ra los llevó allí hace miles de años. General Hammond: Conozco bien la historia. Pero su informe decía que ese Ra era una especie de alienígena que vivía dentro de un cuerpo humano. O'Neill: Sus ojos brillaban. Fue nuestra primera pista. General Hammond: ¿Está seguro de que murió, coronel? O'Neill: A menos que sobreviviera a una cabeza nuclear que le reventó en la cara... Estoy seguro. ¿Por qué? General Hammond: Coronel: esa gente... O lo que sea, protegían a otro hombre que se batía en retirada a través del Stargate. Me fijé bien en sus ojos, coronel. Brillaban. O'Neill se queda pensativo. Minutos después caminan por un pasillo de la instalación. General Hammond: ¿Qué opina sobre la misión Stargate al cabo de tanto tiempo? O'Neill: ¿A qué se refiere? General Hammond: Ha pasado casi un año, ¿a cambiado su perspectiva? O'Neill: Bueno, señor... Mira por una puerta y ve a alguien que conoce. Mayor Kawalsky: ¿O'Neill? Otro militar cierra la puerta. Pasa a una sala con el General y el Mayor. O'Neill: Esos eran... General Hammond: Kawalsky y Ferretti, sí. Estuvieron bajo sus órdenes en la primera misión Stargate. Los ve entrar en otra sala. Se miran a través de un cristal. General Hammond: Hábleme de Daniel Jackson, coronel. O'Neill: ¿Por qué interrogan a mis hombres? General Hammond: Ya no lo son coronel, usted se ha retirado. Daniel Jackson. O'Neill: ¿A leído el informe? General Hammond: Sí. O'Neill: Todo está ahí. Mayor Samuels: ¿Seguro? O'Neill les mira esperando una respuesta clara. O'Neill: ¿Qué pretende general? General Hammond: A usted no le gustaba, ¿no es así? O'Neill: Daniel era un científico. Estornudaba mucho. Era un pesado, señor. Mayor Samuels: Así que no perdió su tiempo con él. O'Neill: No he querido decir eso. Me salvó la vida y nos trajo a casa a mí y a mis hombres. Esas cosas hacen que aprecies a la gente. ¿Me comprenden? General Hammond: Según el archivo de la misión sus órdenes eran atravesar el Stargate, detectar cualquier amenaza potencial para la Tierra y destruir el otro lado de la puerta mediante un dispositivo nuclear. O'Neill: Sí. Mayor Samuels: Pero no fue eso lo que hizo. O'Neill: No pude hacerlo. Las fuerzas de Ra superaban a las nuestras y... Se apoderaron del arma. Mayor Samuels: Pero con la ayuda del doctor Jackson recuperó el control y entonces pudo... Detonar el arma, ¿cierto? O'Neill: Sí. General Hammond: Hasta donde usted conoce, Daniel Jackson y el resto de las personas de Abydos están... Muertos, ¿correcto? O'Neill piensa. O'Neill: Es correcto. General Hammond: Bien. Entonces supongo que no tendrá reparos a que ponga en marcha nuestro plan. Sale de la sala, le siguen. General Hammond: El material del que está hecho el Stargate, debe de ser muy resistente para aguantar un "mart 3". O'Neill: Enviamos una sonda robot cuando regresamos, señor. Pero fue aplastada al otro lado. El Stargate de Abydos había quedado sepultado bajo los escombros. General Hammond: Pues de alguna manera lo han desenterrado. Se dirigen a la entrada del silo. Allí un grupo de hombres preparan una bomba nuclear en la rampa, ante la puerta. Los tres entran. O'Neill mira la bomba. O'Neill: Dios mío. Mira al general. O'Neill: Enviará esa bomba. General Hammond: Esta vez será un "mart 5". Si esas criaturas reabrieron la puerta, intentaremos cerrarla para siempre. O'Neill intenta pensar mientras se prepara el aparato. O'Neill: General... No lo haga. General Hammond: ¿Qué? La cuenta atrás ya ha comenzado. Se acerca a él. General Hammond: A no ser que tenga algo que decir. El coronel permanece callado, pensativo. El general mira de nuevo hacia la puerta. O'Neill se acerca a él. O'Neill: General Hammond... Señor. He de poner en su conocimiento que mi informe no era del todo exacto. General Hammond: No detonó la bomba. O'Neill: Sí detoné la bomba señor. Iba a bordo de la nave de Ra. Le matamos y eliminamos el peligro para la Tierra. Mayor Samuels: ¿Sin embargo? O'Neill: Sin embargo... La nave de Ra abandonó el planeta en aquel momento. Ni la puerta, ni el planeta fueron destruidos. Daniel Jackson está vivo, aunque prefirió quedarse en Abydos. General Hammond: Incumplió órdenes expresas, ¿por qué? O'Neill: Porque los habitantes de Abydos no eran una amenaza para nosotros. General Hammond: ¡Y qué importa eso! O'Neill: ¡Con el debido respeto, señor! Si al regresar hubiese informado de que la puerta del otro lado seguía intacta hubiésemos enviado otra bomba, como va a hacer ahora. ¿Era necesario hacer que esa gente muriera? Ra había desaparecido. Mayor Samuels: ¿Y qué hay de la sonda que mandamos? Fue aplastada. O'Neill: Una vez que volvimos Daniel selló la puerta con rocas, mi regreso o el de cualquiera sería imposible. General Hammond: Esos cuatro cadáveres que tengo en la enfermería demuestran lo contrario. O'Neill no contesta General Hammond: Seguiremos el plan previsto. O'Neill: General, ¡ no puede hacer eso! General Hammond: ¡¿Qué no qué?! O'Neill: ¡Hay gente inocente en ese planeta! General Hammond: ¡¡También la tenemos aquí!! ¡He recibido unas órdenes! ¡Y voy a cumplirlas! Lleven al coronel al calabozo. Démosle tiempo para meditar mientras decido qué voy a hacer con él. Mayor Samuels: ¿Sargento? El hombre se acerca a O'Neill mientras el general y el mayor salen de la sala. Horas después la puerta del calabozo se abre. Kawalsky entra. Se cuadra ante él y saluda. Mayor Kawalsky: ¿Coronel O'Neill? O'Neill: Estoy retirado Kawalsky, deje lo del saludo. El hombre baja el brazo y sonríe. Se dan la mano. Mayor Kawalsky: Ni Ferretti ni yo hemos dicho nada. O'Neill: No esperaba menos. Mayor Kawalsky: Los chicos de Abydos también me salvaron la vida. Se sientan en unas sillas junto a una mesa pequeña. O'Neill: Sí. Los chicos. Mayor Kawalsky: Es por ellos por los que guardamos el secreto, ¿no? O'Neill: Sí Mayor Kawalsky: Aquel chaval le idolatraba. ¿Se acuerda de él? Tenía un nombre extraño. O'Neill: Skaara. Mayor Kawalsky: Sí. ¿Recuerda cómo le saludaba constantemente? O'Neill: Sí. Mi hijo solía hacer lo mismo cuando era pequeño. Skaara me lo recordaba. Mayor Kawalsky: Oh, vaya coronel. Luchamos juntos en aquella misión pero ignoraba que tuviera un hijo. O'Neill recuerda. O'Neill: Falleció... Poco antes de la misión. Mayor Kawalsky: Lo siento señor, no lo sabía. La puerta se abre el general entra. El mayor se cuadra ante él. Hammond mira a O'Neill de pie ante él. General Hammond: ¿Cuántas personas ha dicho que viven en Abydos? O'Neill: Que nosotros sepamos tal vez... Unas cinco mil. El general duda. O'Neill: ¿Quiere decir que está reconsiderando el enviar la bomba, señor? General Hammond: Quiero decir que admito sugerencias. O'Neill: General... Se acerca a él. O'Neill: Permítame cruzar esa puerta. Descubriremos quiénes son esos alienígenas. Kawalsky y yo ya hemos estado allí, conocemos el terreno y a la gente... General Hammond: ¿Y qué en conocerlos? Jackson puede estar muerto. Ignora lo que pasa allí ahora. O'Neill: Señor... Sólo hay una forma de saberlo. El general piensa. General Hammond: Bien. Haremos que nos envíen una sonda prototipo cuanto antes. O'Neill: ¡General...! No la necesitamos. Se gira y toma una caja de pañuelos de papel de encima de la mesa. Mayor Kawalsky: ¿Está seguro? O'Neill: Sí. Con esto bastará. Sale de allí a toda prisa, los demás le siguen. Minutos después la puerta se pone en marcha. Sargento Harriman: Iniciando secuencia de ajuste. Militar: Preparado Chevron 4. Sargento Harriman: Recibido. Chevron 4 codificado. General Hammond: ¿Le importaría explicarme qué se propone? Sargento Harriman: Chevron 5: codificado. O'Neill: Jackson padece de alergia. Mayor Kawalsky: Entiendo. O'Neill: Sabrá que soy yo quien se lo envía, que no proviene... Con el debido respeto: de alguien como usted. Militar: Sexta fase. Diez segundo para completarla. Nivel abierto, todo preparado. O'Neill sale de la sala con la caja. Militar: Completada. Sargento Harriman: Chevron 6 codificado. Militar: Séptima fase, nivel abierto. Todo preparado. Completada. Sargento Harriman: Chevron 7... Cerrado. O'Neill entra en el silo justo cuando el haz de se pone en marcha. Segundos después la puerta queda abierta con su manto azul. El coronel sube la rampa y se acerca, lanza la caja. Sargento Harriman: El... Objeto llegará a su destino dentro de cinco segundos. Mujer militar: Objeto aproximándose a su destino. Sargento Harriman: Cuatro. Tres. Dos. Uno. En ese momento la puerta se cierra. Sargento Harriman: El objeto ha cruzado el Stargate de Abydos. Militar: Operación completada con éxito. O'Neill entra de nuevo en la sala de mandos. General Hammond: ¿Y ahora qué? O'Neill: Esperaremos. Si Daniel sigue con vida entenderá mi mensaje. Mayor Samuels: ¿Y si lo interceptan los alienígenas? O'Neill: Bueno... Tendrán pañuelos para sonarse las narices. Mayor Samuels: Podrían estar planeando un ataque. O'Neill: Oh, vamos Samuels, deje para mí las conjeturas: ¿de acuerdo? Militar: Fase de espera. O'Neill: Señor, esto llevará algún tiempo. Mujer militar: Preparados para recibir cualquier comunicación. Salen de la sala. Todos esperan en la sala de reuniones. De repente O'Neill siente que todo tiembla. Se dirigen todos a prisa a la sala de mandos. La puerta está en marcha. Tras el chorro, queda abierta. O'Neill entra en el silo. Los militares apuntan hacia ella. Algo cae al suelo, luego la puerta se cierra. El coronel se acerca a recogerlo, le quita el hielo, al mirarlo sonríe. Vuelve a la sala de mandos. Le lanza la caja al mayor. Este lo mira y se lo pasa al general. General Hammond: "Gracias, enviad más" O'Neill: ¿Me dará permiso para cruzar el Stargate, señor? General Hammond: Lo haré si consigo la autorización del presidente. Discutiremos los detalles de la misión más tarde. Considérese de vuelta al servicio, coronel. Horas después O'Neill vestido de militar mira la puerta desde la sala de reuniones. La puerta se abre y entra el general con el resto de militares de la misión. Mayor Samuels: Atención. El coronel saluda. El general hace lo mismo. General Hammond: Tomen asiento caballeros. Todos se sienta menos O'Neill que empuja su silla para hacerlo. General Hammond: ¿Y el capitán Carter? Mayor Samuels: A punto de llegar, señor. O'Neill se queda pensativo de pie ante todos. O'Neill: ¿Carter? General Hammond: He asignado al capitán a esta misión. O'Neill: Preferiría organizar mi propio equipo, señor. General Hammond: No en esta misión. Lo siento. Carter es nuestra especialista en el Stargate. O'Neill: ¿De dónde ha sido transferido? Carter: Ha sido transferida desde el Pentágono. La capitán entra en la sala. Se acerca a su asiento. Carter: Coronel O'Neill... La mujer saluda a modo militar. Carter: Capitán Samantha Carter. A sus órdenes, señor. El coronel devuelve el saludo. Mayor Kawalsky: Más conocida como Sam. La mujer sonríe. Carter: No se preocupe mayor, de pequeña jugaba con muñecas. Mayor Kawalsky: Oh... Con G. I. Joe Carter: Con el mayor Matt Mason Mayor Kawalsky: Oh... ¿con quién? Mayor Ferretti: El mayor Matt Mason, un muñeco astronauta. ¿Tenía aquella mochila que le permitía volar? General Hammond: Comencemos. O'Neill continúa en pie con desconfianza. General Hammond: ¿Coronel? O'Neill: Gracias. Para los que sea su primer viaje deben estar preparados para lo que les espera. Carter: Me sé de memoria su informe sobre la primera misión. He estado preparándome para esto toda mi vida. Mayor Kawalsky: Lo que el coronel intenta decir es... ¿alguna vez ha saltado al vacío desde un F-16 en un simulacro de bombardeo? Carter: Sí. Se queda parado. Mayor Kawalsky: Ah... Ah... Bien, pues es peor que eso. Mayor Ferretti: Cuando llegas al otro lado estás adherido de frío... Como si estuviese en el polo... Desnuda. Carter: Es debido a la compresión que sufren las moléculas durante el mili segundo requerido para su reconstitución. O'Neill: Ohhhh... Ya estamos, otro científico. General, por favor. Carter: Soy doctora en astrofísica teórica. O'Neill: Lo que quiere decir... O'Neill: Lo que... quiere decir... General Hammond: Que está más preparada que usted, coronel. Kawalsky y Ferretti comienzan a reír. General Hammond: Especialmente en temas relacionados con el Stargate. Mayor Ferretti: Menos mal. Cuando les mira, ambos se callan. Carter: Coronel, estudié la tecnología de la puerta dos años antes de que Daniel Jackson la hiciera funcionar y la cruzaran. Yo también debí hacerlo. Así que señor, ya puede aceptar el hecho de que esta vez nadie lo va a evitar. O'Neill: Bueno, con el debido respeto doctora yo... Carter: Es más apropiado dirigirse a una persona por su rango, no por su titulación. Llámeme capitán, no doctora. General Hammond: La designación del capitán Carter a esta unidad, no es una opción, es una orden. Carter: Soy tan oficial de las fuerzas aéreas como usted, coronel. Y porque mis órganos reproductores estén en mi interior y no en el exterior, no significa que no pueda hacer bien mi trabajo. De nuevo los dos mayores ríen. El coronel la mira y sonríe. O'Neill: Esto no tiene nada que ver con que sea usted una mujer. El coronel carraspea y luego se sienta. O'Neill: Me gustan las mujeres, mi único problema son los científicos. Carter: Coronel, he realizado más de ochocientas horas de vuelo en la guerra del Golfo. ¿Es bastante para usted? Le mira. Carter: ¿O tendremos que echar un pulso? Samuels carraspea. Mayor Samuels: Lamento tener que enfriar... Tanto... Entusiasmo. Pero pienso que la forma más lógica de tratar este asunto es hacer desaparecer el Stargate. Igual que lo hicieron los Egipcios. Eliminaríamos la amenaza e impediríamos el regreso de los alienígenas. O'Neill: Eso no funcionaría. General Hammond: Ya funcionó antes. O'Neill: Ahora saben quiénes somos. Cuanto hemos avanzado, somos una amenaza para ellos. Tiene naves, general. Ra tenía una tan grande como La Gran Pirámide. No necesitan el Stargate para llegar aquí, pueden hacerlo del modo convencional. Con el debido respecto hacia... El señor optimista aquí presente... Samuels le mira, Carter sonríe. O'Neill: ¿No creen que deberíamos utilizar el Stargate para hacer un reconocimiento antes de que vuelvan a atacar? ¿Qué dicen? El general piensa. General Hammond: Les daremos exactamente veinticuatro horas para regresar o para enviar un mensaje. Nada de kleenex esta vez, por favor. De otro modo supondremos lo peor y mandaremos la bomba. O'Neill: Entendido. Horas después la puerta es puesta en marcha y abierta. El equipo entra en el silo preparado para cruzarla. General Hammond: Cumpla las órdenes esta vez coronel. O'Neill: ¿Señor? General Hammond: Debe traer a Daniel Jackson de vuelta, ¿está claro? O'Neill: Sí señor. Saludan. O'Neill: En marcha. El general y el mayor salen del silo. Todos comienzan a pasar la puerta. Carter mira estupefacta junto al coronel. Este la mira. O'Neill: ¿Capitán? Carter: Oh, no se preocupe, no le defraudaré. O'Neill: Bien. Sólo iba a decirle "primero las damas". Comienza a subir la rampa. Ella le sigue. Carter: Oiga, le caería bien si me llegara a conocer. O'Neill: Creo que no es el momento capitán. Carter mira perpleja la superficie azulada de la puerta justo delante de ella. Carter: Santo Dios. Fíjese: la energía que libera esta puerta para poder crear un agujero estable... Debe de ser astronómica para usar el término exacto. Toca con un dedo la superficie. Carter: Oh... Se pueden ver las fluctuaciones en el horizonte resultante. O'Neill la mira con fastidio. Luego sin más la empuja entrando ella de golpe en la puerta. Carter: Oh... Después él la sigue. Tras el viaje de segundos la cara de O'Neill aparece con restos de hielo al otro lado, La puerta se cierra tras de sí. Todos sus hombres están en el recinto. Carter tose. Carter: Ah... Creo que voy a vomitar. O'Neill se acerca a ella sentada en los escalones de entrada a la puerta. O'Neill: No debió comer tanto, ¿no cree? Mira a su alrededor, todo parece tranquilo. Echa a andar, Carter le sigue. Todo el grupo se mueve por la estancia. De repente alguien les apunta. Mayor Ferretti: ¡Cuidado! Todos apuntan hacia él y hacia un montón de personas más que parecen de repente. Les apuntan con armas como las de ellos, pero vestidos con ropas de tela larga. Permanecen apuntando sin disparar. Jackson: ¡Cha'ari! Se coloca en el centro de la estancia. Jackson: ¡Cha'ari! Bajad las armas. Su grupo obedece, ellos hacen lo mismo. Mayor Kawalsky: Una emboscada perfecta. Carter: Ya. Daniel mira a O'Neill. Jackson: Hola Jack. El arqueólogo sonríe. Jackson: Bienvenido. Mayor Ferretti: Menudo comité de recepción. Mayor Kawalsky: Y que lo digas. O'Neill identifica a Skaara tras de él, se acerca y sin hacer ni caso a la mano que le ofrece Daniel, le golpea al pasar y se acerca al chico. El joven levanta su brazo para saludarle como un militar. O'Neill hace lo mismo. O'Neill: Skaara. Skaara: O'Neill. Los dos se funden en un abrazo riendo. Skaara: Sí. Creí que no volvería a verle nunca. O'Neill mira entonces a Jackson. O'Neill: ¿Daniel? ¿Cómo te va? Jackson: Ah... Bien. ¿Y a ti? O'Neill: Mucho mejor. Ahora que veo que estáis perfectamente, Mayor Ferretti: Saludos de la tierra doctor Jackson. Le salida militarmente pero con dos dedos de la mano separados. Levanta su casco. Jackson: Hola Ferretti. Mayor Kawalsky: Te he traído un pequeño regalo. Le da un paquete de pañuelos de papel. Jackson los coge y sonríe. Jackson: Kawalsky. Los tres ríen. Daniel ve a su mujer salir de la tienda, le mira. Jackson: Sha're. Ven aquí. La mujer sale y se abraza a su esposo. Militar#1: Uhhh... Vaya chica. O'Neill: Hola. Le ofrece la mano. Jackson: Saluda. Ella le da la mano. O'Neill: Me alegra volver a verte. Mayor Kawalsky: Estamos encantados de haber vuelto. Jackson: Me figuré que sería cuestión de tiempo el que tuvierais que decir la verdad sobre nosotros. O'Neill: Así es. ¿Y estos milicianos? ¿Ha cruzado alguien más? Jackson: Sólo tomamos precauciones. ¿Por qué? Carter: ¡Increíble! Esto era lo que faltaba de la excavación de Guiza. Ella ríe. Mira un gigantesco aparato con los signos de la puerta. Carter: Así era como la controlaban. Nos costó quince años y tres superordenadores descubrir el sistema que abría la puerta de la tierra. O'Neill: Capitán... Carter: ¡Esto es asombroso! O'Neill: ¡Capitán! Se gira y le mira. Carter: Ah... Eh... Sí, Disculpe. Se acerca a Daniel. Carter: ¿El doctor Jackson, supongo? Soy la doctora Samantha Carter. Se dan la mano. O'Neill: ¿No quería que la llamasen capitán? Ella le mira y no contesta. Jackson: ¿Qué ha pasado Jack? O'Neill le mira. O'Neill: Seis alienígenas cruzaron el Stargate de la Tierra. Hubo cuatro muertos y un desaparecido. Mayor Kawalsky: Uno de ellos se parecía a Ra. Jackson: Bueno... No... Partieron de aquí. Los chicos hacen guardias de treinta y seis horas cada día. Hubiésemos oído algo. O'Neill: Habrán venido de alguna parte. Tendré que echar un vistazo. Jackson: Tal vez pueda ayudarte a descubrir de quién se trata. Pero habrá que esperar a que cese la tormenta de arena. Ah... Estábamos apunto de cenar. ¿Queréis acompañarnos? Fuera, la tormenta de arena arrecia. Dentro de la instalación todos se sientan alrededor de fuego con pucheros y comen. Jackson: Ben agua. Probad todos esto. Skaara: Esto también. Skaara le da a O'Neill un cuenco con líquido. O'Neill: ¿Qué es? O'Neill lo huele. Skaara: Bebe. O'Neill: ¿Es un licor? Skaara: ¿Un lo-cor? O'Neill: Sí, ya sabes. Como el alcohol. Daniel ¿qué les estás enseñando a estos chicos? Skaara ríe. Skaara: Pruébalo. O'Neill: Vale. El licor de Skaara. Licor de Skaara. Acerca los labios para beberlo. Al hacerlo sopla por el sabor y lo derrama, todos ríen. Intenta hablar la voz casi no le sale. O'Neill: Dios. Suave... Muy suave. Skaara: ¡Licor! El joven ríe. Mayor Kawalsky: Sus pequeños soldados han crecido, coronel. O'Neill: Sí, me enorgullezco. Uh.... Skaara: O'Neill. Tu mechero. Se lo tiende. El coronel lo mira. O'Neill: No. Es tuyo. Es el regalo de un amigo. ¿Recuerdas? El joven lo guarda de nuevo. Skaara: Gracias. Luego se aleja del grupo. Jackson: No se ha separado de ese mechero en ningún momento. O'Neill: ¿De veras? Jackson: Creo que ese... hombre que se parece a Ra, debe haber entrado por otra puerta. Carter: ¿Por otra puerta? O'Neill: ¿Otro Stargate? Carter: Eso es imposible. Jackson: No. Jackson ríe. Jackson: Se equivoca en eso. Carter: No lo creo. Probamos cientos de permeatizaciones. Jackson: Pero no la que les hacia falta. O'Neill: Daniel, ¿de qué estás hablando? Skaara se acerca de nuevo. Skaara: Daniel. La tormenta a pasado. Jackson: Venid. Daniel se levanta. Mira a su mujer. Jackson: Sha're, ven cuaiya y sus amigos, para ver el bilitaguar. La mujer se levanta y le agarra. Sha're: Oni huay. Jackson: Volveré pronto. La besa en la frente. La mujer le agarra y le besa en la boca mientras los demás miran y el grupo de milicianos ríe. Cuando la mujer le suelta le mira. Sha're: Adiós, mi Daniel. Daniel intenta reaccionar. Jackson: Adiós. Luego se aleja y acompaña al grupo fuera del edificio. Mayor Kawalsky: Ferretti, Vigílalos. Mayor Ferretti: Sí, señor. Todos caminan hacia la puerta de salida. Daniel se pone las gafas de sol igual que sus compañeros. Mayor Kawalsky: Sigue siento una auténtica maravilla. Jackson: Vamos. Avanzan. Carter mira ensimismada. Carter: Esto es increíble. Junto con un grupo que lleva antorchas entran en una sala. Jackson: Me figuré que tenía que haber algo más en este sitio, así que me dediqué a explorar. Al principio me limité al poblado y a la pirámide pero al cabo de unos meses encontré este lugar. Sabe capitán, esto le va a encantar. Miran una sala gigantesca con esculturas a los lados y inscripciones en todas la paredes. Carter: Oh, Dios mío. Es asombroso. Es el descubrimiento arqueológico del siglo. O'Neill: Daniel... ¿has tenido ocasión de traducir todo esto? Jackson: Pues sí. O'Neill: ¿Y qué dice? Jackson: La verdad es que... No dice demasiado. Es como... Como una especie de... De mapa. O'Neill: ¿Algo más? Jackson: No he sido capaz de analizarlo todo. Sonríe emocionado. Jackson: Esto es inmenso. Me llevaría toda la vida. O'Neill: Pero no disponemos de tanto tiempo. ¿Qué contiene el mapa? Jackson: Bueno, las estelas aparecen separadas en grupos que están unidos por una serie de... Líneas. En total contienen siete símbolos: ya te puedes imaginar a dónde nos lleva esto. O'Neill: Dímelo de todas formas. Jackson: Verás, todos los símbolos, están en el Stargate de la cámara de Abydos, también he logrado trazar algunos en el cielo de Abydos o al menos acercarme bastante. Pasea por allí. Se acerca nervioso al coronel. Jackson: Jack. Creo que... Este es el mapa de una... Basta red de Stargate diseminadas por toda la Galaxia. Carter: No creo que eso sea posible, doctor. Jackson: ¿Por qué no? Carter: Porque cuando volvió el coronel O'Neill mi equipo ensayó con cientos de permeatizaciones de símbolos usando la Tierra como punto de origen y jamás funcionó. Jackson: Yo hice lo mismo, pero supuse que los destinos que intenté habían sido destruidos o... Quemados. Pero... Ah... Algunos de ellos deben existir en alguna parte. Carter: No lo creo, doctor. Jackson: Entonces, ¿nuestro doble de Ra de dónde proviene? Carter: Ah... Ah... Ambos avanzan para mirar una de las paredes. Jackson: Ah... No pretendo saber nada sobre astrofísica, pero ¿no pueden cambiar los planetas? Es decir, moverse o... Algo parecido. Que haga obsoleto este mapa. Carter sonríe. Carter: Sabía que me caería bien. Jackson: ¿Piensa que tengo razón? Carter: De acuerdo con el modelo de expansión del Universo, todos los cuerpos están alejándose constantemente. Jackson: Y en miles de años desde la construcción del Stargate... Carter: Las coordenadas se han alterado. Jackson: ¿Pero porqué funciona entre Abydos y la Tierra? Carter: Porque Abydos debe ser el planeta más cercano a la Tierra. Cuanto más cercanos están, menor es la diferencia entre la posición y su expansión, cuanto más lejanos mayor diferencia. En unos miles de años tampoco funcionará entre ambos. O'Neill y Kawalsky se miran al comprender sólo la mitad de lo que ambos dicen Jackson: A menos que se ajuste el desplazamiento. Carter: Tomando como base este mapa debería ser fácil. Sólo tendríamos que prever el desvío dopler, y luego trasladar los datos a un ordenador para hacer los ajustes que pondrían la puerta en funcionamiento. Mayor Kawalsky: Está bien. Y ahora qué os parece si lo hacemos. Carter: Descubrir una civilización tan avanzada como para construir esta red de puertas compensa el riesgo que podamos correr. Carter mira a O'Neill .O'Neill: Así que... A través del Stargate... Podemos ir a otros lugares. Carter: Los alienígenas han podido hacerlo. El coronel mira con asombro uno de los paneles grabados. Mientras, los milicianos ríen. Sha're golpea a su hermano Skaara que le hace burla por el beso a Daniel. Ella se levanta riendo. Ferretti y el compañero la miran alejarse. Mayor Ferretti: Habría que felicitar a Daniel. Es una mujer hermosísima. De repente la puerta se pone en marcha. Todos corren. Mayor Ferretti: ¡Tenemos compañía! ¡Moveos! ¡Moveos! ¡Poneos a cubierto! Cuando la puerta queda abierta un grupo de guardias serpientes entran disparando. Los milicianos intentan defenderse. Skaara ve a su hermana agazapada. Skaara: ¡Sha're! ¡Shin drona! ¡Shin drona! La joven echa a correr pero uno de los guardias la coge. Ella grita. Sha're: ¡No! ¡Soltadme! Skaara intenta hacer funcionar su arma pero se atasca. Dos guardias se acercan, uno le apunta, el otro aparta el arma. Le agarra y le desarma. Sha're: ¡No! ¡No! ¡¡Skaara!! El guardia agarra el arma de Skaara y al joven, mira el arma. Teal'c: Esta no es tu arma. ¿Dónde la conseguiste? El joven le escupe. Apophis se acerca, Teal'c empuja al joven y lo entrega. Apophis: Buena elección Teal'c. Un espécimen perfecto. Le acerca la mano con la pulsera a la cabeza. Un rayo sale de ella y Skaara pierde el conocimiento. Sha're: ¡Noooooo! ¡Ca' tua! ¡Ca' tua! ¡Nooo! ¡Skaara! ¡Skaara! La acercan a ella. Apophis la examina los dientes. Apophis: Un buen huésped. Utiliza el mismo rayo con ella. También queda inconsciente. El mismo Apophis comienza a marcar en el marcador de pie. Marca un signo tras otro. Ferretti, herido, se incorpora para poder mirar que signos marca. La puerta se abre cuando marca los siete signos y todos ellos comienzan a pasar llevándose con ellos a Sha're y a Skaara. El grupo regresa y se encuentran los cadáveres. Daniel entra a toda prisa buscando a su mujer. Jackson: ¡¡Sha're!! La busca por el campamento. Ve a uno de los amigos de Skaara en el suelo herido. Jackson: Bolaa. Carter atiende a Ferretti mal herido, O'Neill se acerca también. Mayor Ferretti: Eran muchos. Eran muchos. Carter: ¿Quienes? Mayor Ferretti: Ellos. Mientras Jackson atiende al joven. Jack le mira, se acerca después a él. Jackson: Tranquilo. ¿Qué ha pasado? Bolaa: Era Ra. O'Neill: ¿Qué dice? Jackson: Ra está muerto, ta quoa Ra. Bolaa: ¡No! No, le he visto. Se llevó a Sha're y a Skaara. Por el Chapaa-ai. El joven tose. Jackson: ¿Adónde? ¿Lo viste? Daniel se señala los ojos. Jackson: ¿Lo viste? El joven muere en sus brazos. Mayor Kawalsky: ¿Qué pasa Daniel? ¿Puede existir otro Ra? Jackson: Cómo voy a saberlo. Se levanta y va a mirar a otros heridos. Jackson: Debí dejar la barricada, todo por mi culpa. O'Neill trata de hacer reaccionar a uno de sus hombres. O'Neill: Vamos, vamos. Carter: Coronel, Ferretti necesita atención médica. La capitán atiende al mayor. Jackson: ¡Iros! Yo os puedo enviar de vuelta. O'Neill: Esta vez vendrás con nosotros Daniel: tengo órdenes. Jackson: ¿Y qué me importan tus órdenes, coronel? Mi esposa está ahí fuera y también Skaara. O'Neill: Y la única forma de rescatarlos es venir con nosotros. Puede que Ferretti viera las coordenadas. Capitán, ¿tiene su vídeo? Ella levanta el aparato. Carter: Aquí está coronel. Mayor Ferretti: Eran muchos... Daniel intenta pensar qué hacer. Jackson: Ni-ya. Ni-ya. Reúne al grupo de milicianos en el centro del edificio. Jackson: Cuando crucemos el Chaapa'ai... Tenéis que sellarlo como hicimos antes. Y abandonar este lugar. Tobay: ¿Tú regresar? Jackson: No, no lo haré. Nadie podrá es lo que intento deciros. No... Regresaré en mucho tiempo. En cuanto nos marchemos quiero que la tapiéis, enterradla, poned una pesada... Cubierta de piedra: nada bueno puede venir a través de esa puerta. ¿Me habéis comprendido? Tobay: Tú venir a través de ella. Jackson: ¿Recordáis la historia que os conté? ¿De cómo los antiguos egipcios abandonaron a Ra? Pues bien, eso es exactamente lo que vais a hacer. Y cuando haya pasado un año a partir de hoy, entonces quitaréis la cubierta e intentaré... traer a Sha're de vuelta conmigo ese día. Pero si no lo consigo, si por lo que sea... No puedo regresar, deberéis enterrar la puerta para siempre, ¿yo qua? Díselo así al padre de Sha're. Se abraza al joven y el resto de milicianos hacen lo mismo con él. Ponen la puerta en marcha. El grupo al completo regresa con los heridos. Al otro lado el mecanismo del Stargate se pone en funcionamiento. Altavoces: Preparados para... Militar: Preparados para la llegada. Superior: Vamos, a sus puestos. Quiero a todo el mundo listo. No pierdan de vista la puerta. Todos miran como la puerta se abre y esperan. El grupo entra en las instalaciones a través del Stargate cargando con los heridos. Militar: Un médico, un médico. Carter: Deprisa, vamos. Mayor Samuels: ¡Cerrar el iris! ¡Cerrar el Iris! Tras todos ellos el Stargate se cierra con una gigantesca placa. El grupo la mira cerrarse. Altavoz: Iris cerrado. Puerta desactivada. Cuando vuelve a abrirse el Iris la puerta está apagada. El General se acerca. O'Neill: ¿Qué es eso, señor? General Hammond: Nuestro seguro contra más sorpresas. Es de titanio puro. Esperamos que sea impenetrable. Medico militar: Aplicadle un torniquete. Hay que detener la hemorragia de la pierna. Mayor Kawalsky: ¿Cómo estás? General Hammond: ¿Qué ha pasado coronel? O'Neill: Les atacaron mientras estábamos de reconocimiento. General Hammond: ¿Los mismos que nos atacaron a nosotros? O'Neill: Eso parece señor. La mujer de Jackson y uno de nuestros chicos fueron secuestrados. General Hammond: ¿Nuestros chicos? Mayor Kawalsky: Ánimo Ferretti. O'Neill: De la misión anterior, señor. Jackson se acerca al general y le tiende la mano. Jackson: General... Soy Daniel Jackson, no nos conocemos. Eh... Quisiera formar parte del equipo de búsqueda. El general le mira ignorando su saludo. General Hammond: No está en posición de formular peticiones, Jackson. Luego se aleja a ver a los hombres. Medico militar: No podemos hacer nada. Está muerto. Mientras, en otro planeta distinto a Abydos, Skaara y Sha're están juntos encerrados con un montón de gente más en una celda. La puerta se abre, Teal'c entra con más guardias. Toman a varios rehenes. Teal'c mira hacia Sha're. Teal'c: C-chel nok. Ella. Señala a la mujer. Skaara hace fuerza contra los guardias que lo tiran al suelo. Sha're: ¡Skaara! ¡Skaara! Le apuntan en el suelo. Teal'c: Tu muerte no la ayudará. Se queda inmóvil. Los guardias agarran a la mujer. Sha're: ¡No te tengo ningún miedo! Se la llevan. Skaara intenta seguirla pero sus compañeros se lo impiden sujetándole con fuerza. Rehén: ¡No! ¡No lo hagas! Skaara: ¡¡Soltadme!! Rehén: ¡¡Te matará a ti también! ¡Skaara no puedes hacer nada! Cuando le sueltan solo alcanza a llegar cuando la puerta está de nuevo cerrada. Mira por la reja y luego se sienta. Mientras, Kawalsky permanece junto a la cama de Ferretti. Con un vaso en la mano está medio dormido. O'Neill se acerca a la puerta. O'Neill: El doctor dice que se recuperará. Mayor Kawalsky: Claro, señor. O'Neill: ¿Te quedarás toda la noche? Mayor Kawalsky: Sí, señor. O'Neill s aleja entonces. Mientras se coloca la cazadora se dispone a salir de las instalaciones, ve de refilón a Daniel apoyado en una pared sin moverse. Se acerca a él. O'Neill: Hola. Jackson: No saben qué hacer conmigo. Y yo no sé que hacer conmigo mismo. O'Neill le mira. O'Neill: Ven. Sígueme. Jackson le sigue. Horas después Jack saca un par de cervezas de la nevera, se las acerca a Daniel que le espera en el salón de su casa. Este estornuda aparatosamente delante de él. O'Neill: Salud. Daniel utiliza un pañuelo mientras intenta explicarse. Jackson: Gracias, lo siento. Viajar a través de la puerta activa mi alergia. Se suena la nariz. Jackson: Perdón. Toma la cerveza y ambos la abren. O'Neill: Muy bien. Sigue contando. O'Neill se sienta. Jackson: De acuerdo. Tan pronto como os marchasteis se dieron cuenta de que eran libres. Y que Abydos era su mundo. O'Neill: ¿Celebrasteis una fiesta? Jackson: Oh sí, por supuesto. Una gran fiesta. Me trataron como su salvador, fue algo... Embarazoso. O'Neill: Es asombroso que sigas siendo tan normal. Jackson: Bueno, de no haber sido por Sha're, probablemente... Le mira con semblante sombrío al recordarla. Jackson: Oh... Luego se sienta. Jackson: Ella era diferente a los demás. Se moría de risa cada vez que intentaba hacer algún trabajo de los que ellos solían hacer. Como... Obtener harina de las flores. ¿Sabes lo que supone moler tu propia harina? O'Neill: Estoy intentando quitarme de eso. Daniel ríe la broma de Jack. Jackson: Se me está subiendo a la cabeza. Bebe de su botella. Jackson: ¿Qué hora es? Estoy descolocado por el viaje. O'Neill: Daniel, sólo te has tomado una cerveza. Mi mujer me salía más cara que tú. Jackson: Esa es otra, ¿cuándo podré conocer a tu esposa? O'Neill: Oh... Probablemente... Nunca. Daniel le mira esperando una respuesta. O'Neill: Cuando volví de... Abydos la primera vez ella... Se había ido. Jackson: Lo siento. O'Neill: Sí, yo también. Creo que en su corazón me perdonó por lo que le pasó a nuestro hijo, sólo que... No pudo olvidar. Jackson: Y tú, ¿lo has olvidado? O'Neill: Mi problema es mayor. Nunca podré perdonármelo. Pero a veces consigo olvidar. Sólo a veces. Ambos permanecen allí sentados. Mientras, Teal'c y un grupo de guardias entra en una sala repleta de mujeres ataviadas con vestidos de gala. Sha're y la militar secuestrada en el silo están allí. Teal'c las mira. Teal'c: Tú. Señala a la militar. El grupo de guardias se acerca para arrastrarla con ellos. Mujer militar: ¿Adónde me llevan? Soy sargento de las fuerza aéreas de los Estados Unidos. Exijo saber a dónde me llevan. ¡Suéltenme! La llevan ante Apophis. Mujer militar: ¡¡Suéltenme!! ¡Les digo que me suelten! ¿Adónde me llevan? Apophis sale de una puerta. Este la mira delante ante ella. Apophis: Ven. La ponen ante él. Apophis: Hermosa. Llena de vida. Con el brazalete, coloca su mano en la frente y deja medio inconsciente a la joven. Apophis: Tú podrías ser el huésped para mi futura reina. Los dos sirvientes que acompañaron a la joven hasta allí tiran de su ropa dejándola desnuda ante Apophis. Apophis: Sí. Sí, muy hermosa. Pero no es a mí a quien debes complacer. Levantan a la joven y la tumban en una mesa alargada. Teal'c mira con disgusto y horror lo que Apophis hace. Apophis: Yametha, Re. Una mujer ataviada con un vestido de brillantes se levanta de una silla y se acerca a la joven. Tiene el vientre marcado con una cruz, este comienza a abrirse y un especie de culebra comienza a salir de ella ante la mirada aterrorizada de la joven. Apophis: ¿Te complace, amada mía? El animal gira para mirarla y luego mira a Apophis, regresa de nuevo a la bolsa del cuerpo de la mujer. Esta se aleja de nuevo a su silla y Apophis se acerca a la aterrorizada militar. Apophis: Qué pena. Coloca su mano con el brazalete sobre la frente de la joven y lo hace funcionar. Segundos después la oficial sangra por la boca muerta. Teal'c mira la escena con expresión de horror. CONTINUARA...