CORONEL JACK O'NEILL
Coronel O'Neill NOMBRE:  John J.

APELLIDOS: O'Neill

CARGO: Coronel USAF

NÚMERO DE PLACA: 66-789-7876-324

DESTINO ACTUAL: Complejo Montañas Cheyenne

UNIDAD SGC. Comandante en Jefe del SGC

        Como Comandante del SG-1, el Coronel O’Neill tiene la misión de defender la Tierra de posibles invasiones hostiles y explorar nuevos mundos para regresar a su planeta con nuevas tecnologías para su posterior estudio y evolución.

        Natural de la ciudad de Chicago, (nació un 20 de Octubre de 1952) entró en las Fuerzas Aéreas a los dieciocho años, O’Neill se demostró a sí mismo ser un excepcional y dotado piloto. Asignado a programas especiales de adiestramiento para operaciones e infiltraciones secretas, fue entrenado en las técnicas de supervivencia en el desierto, armas y tácticas especiales, asesinatos, demoliciones, armas químicas, fabricación y detonación de explosivos, y es un especializado militar de campo. Participó en 1982 en la misión "Black Ops" sobre Iran/Irak, en 1980 en la operación "East Fly" al Este de Alemania y estubo encarcelado durante cuatro meses en una prisión irakí. Recibió la medalla de las Fuerzas Aéreas en 1998 por salvar a la Tierra del primer ataque goa'uld.

        Se retiró del servicio activo cuando su hijo Charlie murió al dispararse accidentalmente con el arma de su padre. O’Neill nunca se recuperó de su pérdida, lo que hizo que su mujer Sarah poco a poco le fuera abandonando. En la actualidad se encuentran divorciados y ella reside con padre en Colorado.

        Fue llamado de nuevo al servicio activo el 27 de Julio de 1997 para viajar a través del Stargate en la que sería la primera misión a Abydos. Aceptó sabiendo que era una misión suicida de la que había muchas posibilidades de no volver. Aceptó para autocastigarse por la culpa de la muerte de su hijo. Allí superó su actitud aislada gracias a la ayuda de un nativo del lugar llamado Skaara, llegando a desobedecer la orden de detonar una bomba al otro lado de la puerta para así salvar el planeta. Regresó a la Tierra, tras pedirle a Jackson que sellara el Stargate ante la decisión de este que permanecer en aquel lugar en vez de regresar con el equipo. A la vuelta, decidió retirarse de nuevo firmando un último informe falso sobre lo ocurrido en aquel planeta, haciendo creer a sus superiores que el lugar había estallado y todo el mundo había muerto, incluido el doctor Jackson.

        Un año más tarde fue vuelto a llamar, para determinar el origen de un ataque alienígena. Tuvo que confesar entonces que había desobedecido la orden de explotar la bomba y que el doctor Jackson vivía desde entonces en Abydos. El nuevo general a cargo de las instalaciones, el general Hammond, le reintegra de nuevo al servicio en las Fuerzas Aéreas para liderar el comando SG-1 en una misión de vuelta a Abydos para encontrar a Jackson y averiguar el origen de ese ataque alienígena.

        Una vez allí se reencuentra con Skaara que es secuestrado por Apophis y convertido en anfitrión de un goa’uld llamado Klorel. Regresa a la Tierra con Jackson decidido a encontrar a Skaara. O'Neill se muestra aún reticente a dejar que los demás lleguen a conocerle, sumido en un constante estado de culpabilidad por la muerte de su hijo y con la esperanza de encontrar a Skaara, al que ve como tal desde que le encontró por primera vez. Cumplió este sueño cuando consiguió liberarle de la larva que portaba tras un juicio previo para decidir quién debía quedarse con el cuerpo del joven, si la larva o el humano.

        El coronel tendrá la oportunidad de poder hablar con Jackson segundos antes de que éste muera y tomar la decisión que Daniel le está pidiendo. Jackson prefiere morir e irse con Oma abandonando el Comando Stargate antes que ser curado y no saber cómo va a quedar. O'Neill, aún teniendo que tomar tal decisión, optará por hacer la última voluntad del que considera un amigo dejándolo marchar.

        Ante la inoculación de un virus portado por la alienígena Ayiana encontrada bajo el hielo de la Antártida, el coronel tendrá que decidir entre morir o ser salvado por una larva goa'uld. Tras pensar en ello, decide ser implantado por lo que será llevado al planeta de la Tok'ra para allí salvar su vida.

         O'Neill será implantado en el planeta de la Tok'ra por la larva Kanan que dado el rechazo del coronel hacia esta especie tratará de no proporcionale información sobre sus actos. Aún así, Kanan realizará diferentes misiones hasta caer preso por guardias jaffa del goa'uld Baal en su planeta. La larva saldrá de O'Neill muriendo sin anfitrión y el coronel sufrirá la tortura del goa'uld para conseguir información. Un ataque del goa'uld Yu permitirá a O'Neill salir de allí apoyado por Daniel Jakson que le acompañará dándole apoyo para que soporte la tortura.

         Llegó herido del P3X-666 tras tratar de ayudar al SG-13 que había encontrado un planeta con rastro de Los Antiguos. Tras caer el equipo en una emboscada de los goa’uld el SG-1 al completo va a ayudar junto a la doctora Fraiser. O’Neill logrará salir vivo, pero se enterará después de la muerte de la doctora.

         Tras localizarse un planeta con una edificación de Los Antiguos y un aparato de conocimiento, viaja con su equipo para conseguir encontrarlo, desmontarlo y llevarlo a la Tierra para su estudio dado que la última vez al usarlo quedó inservible. Ante el ataque de Anubis, e impidiendo que Jackson use el aparato con él, trasvasa la información de Los Antiguos a su cerebro para impedir que caiga en manos de Anubis y tratar de conseguir la dirección del planeta. Tras regresar a la Tierra, y con los días contados antes de no soportar la cantidad de información, logra dar con el nombre del planeta y con su localización. Tras llegar al lugar, O’Neill posee información en el cerebro suficiente como para indicarles a sus compañeros donde está la Ciudad Perdida, mostrándoles que una avanzada está en el polo sur de la Tierra.

         Salvará a Bra’tac con el poder de Los Antiguos ahora en él, y una vez de vuelta a la Tierra, y tras manipular los anillos de la nave, logra llevar a sus compañeros hasta el lugar donde poder defenderse de Anubis. Usará el trono de la sala de Los Antiguos con el arma que oculta, y tras acabar con él, quedará criogenizado dado que no hay por el momento cura a su problema, salvo si es ayudado por los Asgard que no contestan a las llamadas de los Tauri desde hace tiempo.

         Es ascendido a General teniendo bajo su supervisión a todo el comando, así como teniendo que informar al Presidente. Saldrá en misión con su antiguo equipo en pocas ocasiones pero decidirá sobre ellos desde la Tierra. Tras la misión en el pasado para tratar de arreglar el futuro, el general dejará su cargo y partirá a Washington donde aconsejará al Presidente en persona dejando definitavamente el Comando Stargate, y acudiendo a él solo en alguna ocasión concreta.

        Decide retirarse, aunque trata de darle el puesto de mayor cargo a un buen general, en este caso Landry, así como poner al frente del SG-1 al coronel Mitchell que fue quién logró gracias a su experiencia como piloto mantener a ralla a las naves de Anubis y mantener la nave de carga donde el SG1 trataba por todos los medios de hacerse con la base de la Antártica.