| Como
Comandante del SG-1, el Coronel O’Neill tiene la misión de defender
la Tierra de posibles invasiones hostiles y explorar nuevos mundos
para regresar a su planeta con nuevas tecnologías para su posterior
estudio y evolución. Natural
de la ciudad de Chicago, (nació un 20
de Octubre de 1952) entró
en las Fuerzas Aéreas a los dieciocho años, O’Neill se demostró
a sí mismo ser un excepcional y dotado piloto. Asignado a programas
especiales de
adiestramiento para
operaciones e infiltraciones secretas, fue entrenado en las técnicas
de supervivencia en el desierto, armas y tácticas especiales,
asesinatos, demoliciones, armas químicas, fabricación y detonación
de explosivos, y es un especializado militar de campo. Participó
en 1982 en la misión "Black Ops" sobre Iran/Irak,
en 1980 en la operación "East Fly" al Este de
Alemania y estubo encarcelado durante cuatro meses en una prisión
irakí. Recibió la medalla de las Fuerzas Aéreas
en 1998 por salvar a la Tierra del primer ataque goa'uld.
Se
retiró del servicio activo cuando su hijo Charlie
murió al dispararse accidentalmente con el arma de su padre. O’Neill
nunca se recuperó de su pérdida, lo que hizo que su mujer Sarah
poco a poco le fuera abandonando. En la actualidad se encuentran
divorciados y ella reside con padre en Colorado.
Fue
llamado de nuevo al servicio activo el 27 de Julio de 1997 para
viajar a través del Stargate
en la que sería la primera misión a Abydos. Aceptó
sabiendo que era una misión suicida de la que había
muchas posibilidades de no volver. Aceptó para autocastigarse
por la culpa de la muerte de su hijo. Allí superó su actitud aislada
gracias a la ayuda de un nativo del lugar llamado Skaara,
llegando a desobedecer la orden de detonar una bomba al otro lado
de la puerta para así salvar el planeta. Regresó a la Tierra,
tras pedirle a Jackson que sellara
el Stargate ante la decisión de este que permanecer en
aquel lugar en vez de regresar con el equipo. A la vuelta, decidió
retirarse de nuevo firmando un último informe falso sobre
lo ocurrido en aquel planeta, haciendo creer a sus superiores
que el lugar había estallado y todo el mundo había
muerto, incluido el doctor Jackson.
Un
año más tarde fue vuelto a llamar, para determinar el origen de
un ataque alienígena. Tuvo que confesar entonces que había
desobedecido la orden de explotar la bomba y que el doctor Jackson
vivía desde entonces en Abydos. El nuevo general a cargo
de las instalaciones, el general Hammond,
le reintegra de nuevo al servicio en las Fuerzas Aéreas para liderar
el comando SG-1 en una misión de vuelta a Abydos para encontrar
a Jackson y averiguar el origen de ese ataque alienígena.
Una
vez allí se reencuentra con Skaara que es secuestrado por Apophis
y convertido en anfitrión de un goa’uld
llamado Klorel.
Regresa a la Tierra con Jackson decidido a encontrar a Skaara.
O'Neill se muestra aún reticente a dejar que los demás
lleguen a conocerle, sumido en un constante estado de culpabilidad
por la muerte de su hijo y con la esperanza de encontrar a Skaara,
al que ve como tal desde que le encontró por primera vez.
Cumplió este sueño cuando consiguió liberarle
de la larva que portaba tras un juicio previo para decidir quién
debía quedarse con el cuerpo del joven, si la larva o el
humano.
El
coronel tendrá la oportunidad de poder hablar con Jackson
segundos antes de que éste muera y tomar la decisión
que Daniel le está pidiendo. Jackson prefiere morir e irse
con Oma abandonando el Comando Stargate antes que ser curado y
no saber cómo va a quedar. O'Neill, aún teniendo
que tomar tal decisión, optará por hacer la última
voluntad del que considera un amigo dejándolo marchar.
Ante
la inoculación de un virus portado por la alienígena
Ayiana encontrada
bajo el hielo de la Antártida, el coronel tendrá
que decidir entre morir o ser salvado por una larva goa'uld. Tras
pensar en ello, decide ser implantado por lo que será llevado
al planeta de la Tok'ra para allí salvar su vida.
O'Neill será
implantado en el planeta de la Tok'ra por la larva Kanan que dado
el rechazo del coronel hacia esta especie tratará de no
proporcionale información sobre sus actos. Aún así,
Kanan realizará diferentes misiones hasta caer preso por
guardias jaffa del goa'uld Baal
en su planeta. La larva saldrá de O'Neill muriendo sin
anfitrión y el coronel sufrirá la tortura del goa'uld
para conseguir información. Un ataque del goa'uld Yu
permitirá a O'Neill salir de allí apoyado por Daniel
Jakson que le acompañará dándole apoyo para
que soporte la tortura.
Llegó
herido del P3X-666 tras tratar de ayudar al SG-13 que había
encontrado un planeta con rastro de Los
Antiguos. Tras caer el equipo en una emboscada de los goa’uld
el SG-1 al completo va a ayudar junto a la doctora Fraiser. O’Neill
logrará salir vivo, pero se enterará después
de la muerte de la doctora.
Tras
localizarse un planeta con una edificación de Los Antiguos
y un aparato de conocimiento, viaja con su equipo para conseguir
encontrarlo, desmontarlo y llevarlo a la Tierra para su estudio
dado que la última vez al usarlo quedó inservible.
Ante el ataque de Anubis,
e impidiendo que Jackson use el
aparato con él, trasvasa la información de Los Antiguos
a su cerebro para impedir que caiga en manos de Anubis y tratar
de conseguir la dirección del planeta. Tras regresar a
la Tierra, y con los días contados antes de no soportar
la cantidad de información, logra dar con el nombre del
planeta y con su localización. Tras llegar al lugar, O’Neill
posee información en el cerebro suficiente como para indicarles
a sus compañeros donde está la Ciudad Perdida, mostrándoles
que una avanzada está en el polo sur de la Tierra.
Salvará
a Bra’tac
con el poder de Los Antiguos ahora en él, y una vez de
vuelta a la Tierra, y tras manipular los anillos de la nave, logra
llevar a sus compañeros hasta el lugar donde poder defenderse
de Anubis. Usará el trono de la sala de Los Antiguos con
el arma que oculta, y tras acabar con él, quedará
criogenizado dado que no hay por el momento cura a su problema,
salvo si es ayudado por los
Asgard que no contestan a las llamadas de los Tauri desde
hace tiempo.
Es ascendido a General teniendo bajo su supervisión a todo el comando, así como teniendo que informar al Presidente. Saldrá en misión con su antiguo equipo en pocas ocasiones pero decidirá sobre ellos desde la Tierra. Tras la misión en el pasado para tratar de arreglar el futuro, el general dejará su cargo y partirá a Washington donde aconsejará al Presidente en persona dejando definitavamente el Comando Stargate, y acudiendo a él solo en alguna ocasión concreta.
Decide retirarse, aunque trata de darle el puesto de mayor cargo a un buen general, en este caso Landry, así como poner al frente del SG-1 al coronel Mitchell que fue quién logró gracias a su experiencia como piloto mantener a ralla a las naves de Anubis y mantener la nave de carga donde el SG1 trataba por todos los medios de hacerse con la base de la Antártica.
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