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Como
Comandante de la Unidad de Defensa e Investigación, el General Hammomd
dirige el SGC y todas la unidades SG del Complejo
en la Montaña Cheyenne. Su misión es analizar las
amenazas potenciales de razas alienígenas, defender la
Tierra de posibles invasiones y analizar y recuperar tecnologías
para estudios más completos.
Recibió
condecoraciones por sus servicios meritorios en Kuwait y en Vietnam.
Recibió entrenamientos especiales y sus servicios anteriores
incluyen el Proyecto de Re-Evaluación Bluebook, y fue comandante
en jefe del Complejo de Operaciones en Groom Lake. Sustituyó
al General West al frente del Complejo de la Montaña Cheyenne
donde él ya había estado cuando era solamente un
complejo de misiles con el rango de teniente en 1969.
El
general perdió a su esposa en 1994 afectada por un cáncer
y tiene dos nietas llamadas Tessa
y Kayla que fueron secuestradas durante sólo unas horas
para forzar a su abuelo a dejar su cargo al frente del SGC.
Después
de la misión exitosa a Abydos,
cuando la puerta volvió a reactivarse y su gente fue atacada por
un grupo alienígena, Hammond decidió llamar de nuevo a O’
Neill para que investigara el origen y procedencia de los
atacantes. Al confesarle O’Neill que no destruyó la puerta de
Abydos y que el doctor Jackson no
estába muerto sino vivo y en Abydos, el General Hammond le envía
con un equipo en una misión de regreso a Abydos para encontrar
al doctor Jackson. Cuando regresan decide formar nueve comando
Stargates para explorar los diferentes Stargate localizados a
través del Universo. Los pensamientos de Hammond de retirarse
son temporalmente rechazados, al encontrarse a sí mismo al mando
de la tentativa más grande de la humanidad.
Como
Comandante en Jefe del Comando Stargate, el General Hammond es
severo y al mismo tiempo inflexible, está dispuesto a defender
a aquellos que están bajo sus órdenes y corren un gran riesgo
profesional. Aunque algunas veces desearía actuar con el corazón,
sabe que pesa sobre él una gran responsabilidad, sin olvidar que
debe responder y recibir órdenes del Gobierno de los Estados Unidos,
aunque eso no le impide acercarse y preocuparse por todos aquellos
que se encuentran bajo sus órdenes dejando ver su gran humanidad.
Se encuentra ahora llevando a la humanidad a una nueva era de
exploración y hará lo que sea necesario para proteger los intereses
de su país y de todos los habitantes de la Tierra.
Quizás
la decisión más difícil para él fue
ver como Daniel Jackson moria en la cama de la enfermería
del complejo sin poder elegir por salvarle dado que el propio
Jackson decidió su camino. Siempre había considerado
al doctor como alguien muy especial y un gran amigo.
El
general verá como de nuevo Kinsey tratará de desacreditarle
ante el grupo de Embajadores a los que se les informará
del Proyecto Stargate. Tendrá que luchar por tratar de
hacer ver que su trabajo y el del resto de personal del Comando
incluido el SG-1 es excelente. Gracias a la presencia en el último
momento de Thor, el general será recomendado para seguir
al mando del Comando Stargate.
Tendrá
que recibir en la base al periodista Emmett
Bregman que ayudado por dos
soldados, un especialista en cámaras y otro en sonido,
grabarán un documental sobre el Comando. Aunque no está
de acuerdo, cumplirá la orden dada pero sin permitir a
Bregman pasarse con respecto al acuerdo con él en la grabación.
Cuando Bregman se salta las reglas que él impone y que
aparecen en su contrato y ante la apareción de una persona
que va a realizar una invetigación sobre lo ocurrido en
P3X-666, no dudará en sacar a Bregman de la base. Cambiará
de opinión cuando ve a sus hombres involucrados en una
invetigación injusta tras la muerte de Fraiser
en el planeta. Dará las gracias a Bregman por el trabajo
realizado, y le concederá la entrevista con O’Neill,
que es lo único que él pide.
Será
destituido como jefe del Comando Stargate con la llegada del
Presidente, justo cuando O’Neill necesita usar el portal
para encontrar la Ciudad Perdida y cuando se enteran de que Anubis
viene a atacarles. El Presidente le manda a llamar a Washington
para ofrecerle un puesto allí junto a él para asesorarle,
Hammond asegura que ahora que va a colocar a un civil en su puesto,
prefiere jubilarse. Cambiará de opinión, cuando
Anubis llega a la órbita de la Tierra, ayudará al
Presidente y este le concederá el Prometeo durante el ataque
para que sea quién de las órdenes.
Será
retirado definitivamente del puesto y sustituido con los cambios
en el Comando Stargate.
Regresará
al Comando Stargate para pedirle a O’Neill que le deje a
Jackson, dado que tienen intención de ir hasta la Galaxia
Pegaso o por lo menos aproximarse todo lo posible a ella para
tener noticias de la misión Atlantis. Será el comandante
en jefe del Prometeo durante el viaje siendo secuestrada la nave
por Vala. Hammond acabará junto al sargento Harriman en
un Al’kesh teniendo que arreglar la nave para alcanzar al
Prometeo que ha sido robado, con Jackson dentro.
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