El
Teniente General Vidrine se desplanza desde el Pentágono
exclusivamente para poder ser testigo de la prueba del primer
avión creado con tecnología goa'uld y con incorporación
de tecnología humana, el X-301.
El
General queda impresionado al ver como este aparato vuela por
la zona siendo pilotado por Teal'c.
Tras una primera prueba, se decide realizar una segunda con
misiles en la que O'Neill
viajará como copiloto. Durante esta prueba, la nave encenderá
por si sola un dispositivo y ambos tripulantes perderán
el control de la misma dirigiéndose hacia el espacio
donde morirán si no se acude a su rescate. El General
Vidrine regresará al Pentágono en donde seguirá
el seguimiento y los intentos de rescate desde la base del Stargate.
Está
a las órdenes para conseguir mineral a como de lugar
para la creación de los nuevos prototipos que sustituirán
al X-302 y X-303. El Pentágono le presiona para conseguir
una mina con capacidad para conseguir construirlos lo antes
posible. Acude al Comando Stargate llamado por Hammond
cuando se encuentra el posible planeta y aparece un conflicto
con unos Unas que allí viven. Acepta el trato de Jackson
de tratar de llegar a un acuerdo usando de intermediario a Chaka,
pero si sale mal, no duda en decir que la operación minera
está por delante de la vida de los Unas de ese lugar.