Fue
el prometido de Catherine
Langford y la mano derecha del padre de ésta en los
estudios de la época que se hicieron para saber más sobre el
Stargate.
Cuando
se descubrió que la puerta podía abrirse y se producía una extraña
pantalla azul acusosa, Littlefield no dudo un segundo en cruzarla
con una escafandra atado con una cuerda. Por desgracia, al cerrarse
la puerta, el cordón quedó destruído
perdiéndose al otro lado.
Cuando
se desclasificaron los documentos que tenían que ver
con aquella primera misión, el SG-1 los estudió
quedando impresionados al ver que les habían mentido
con respecto a la puesta en marcha del Stargate. Fue por ello
que se realizó una misión de rescate al planeta
al que viajó Ernest, esperando encontrarlo con vida.
Una vez en el lugar, no sólo encontraron a un anciano
Littlefield, pudieron conocer un lugar repleto de información
sobre la red de Stargates de la Galaxia y sus posibles constructores.