EL OCTAVO CHEVRON
En
muy pocas ocasiones el SG-1 ha necesitado marcar ocho chevrones. La mayoría
de ellas para contactar con los Asgard. Con el nuevo descubrimiento realizado
por el doctor Jackson en la Antártida sobre las coordenadas a marcar,
ahora saben que un octavo chevron a las coordenadas obtenidas en el continente
helado, les podría llevar a La Ciudad Perdida de Los Antiguos a millones
de años luz de nuestra Galaxia y fuera de todo lo hasta ahora conocido.
Exactamente, en la Galaxia Pegaso. Por desgracia, el viaje iba a necesitar mucha
energía.
El
doctor McKay, propuso entonces la idea de usar el módulo de energía
conseguido en Praclarush Taonas. Conectándolo al Stargate de la base
Cheyenne, quizás consiguieran la energía necesaria para abrir
el portal un símbolo más, y marcar mucho más lejos. La
expedición necesitaría un grupo de hombres y mujeres para cruzar
el portal y esperar encontrar un sistema de energía idéntico al
usado en esta ocasión para abrir la puerta en dirección a la Tierra
una vez al otro lado. El viaje por lo tanto... era sólo de ida.
El
doctor McKay se ocupó de lograr unir el módulo de energía
(llamado Z.P.M – siglas de “Zero Point Module”) al Stargate.
Este ajustó el octavo símbolo y el portal quedó abierto.
Aquellos miembros que habían demostrado llevar el gen de Los Antiguos
cruzaron el portal junto con otro grupo de personas sin él, a la espera
de poder encontrar tecnología avanzada y gentes sociables para acabar
con los goa’uld. Si lograban el objetivo, podrían encontrar la
forma de abrir el portal desde su lado, y regresar a casa con la tecnología
necesaria para vencer a los Goa’uld.