CRÓNICA IV:
"Feeding Ground"... La Primera Temporada

        La pregunta más importante que uno se hace cuando acaba de terminar de ver completa la primera temporada de Stargate Atlantis es ¿cómo diablos hemos acabado siendo el nuevo "Feeding Ground" de los tipos más feos de la Galaxia Pegaso?

        Está claro que siempre que se llega a un sitio nuevo, se descubren cosas nuevas. Pero la verdad es que mucha suerte, no es que hayamos teniedo con esto de viajar a través del Stargate. Cuando se descurbió su uso y se cruzó por primera vez, conocimos a los que serían los enemigos mortales del planeta Tierra, los temidos Goa'uld. Tipos que visten de oro, les brillan los ojos, de porte altanero y que con voz metálica no dejan de repetir lo de "inclínate ante tu Dios". Así es como nació (más o menos) el conflicto entre humanos de la Tierra y los que dominaban el sistema de puertas en la Via Láctea.

        Cuando se descubre que la Ciudad Perdida de Los Antiguos, estaba sin duda perdida y bastante más lejos de lo que se pensaba, se alcanza por medio del Stargate de la Tierra la ya conocida Galaxia Pegaso. Descubrimos maravillados que el mito de la Atlántida contado por Platón fue real... pero en otro planeta. Sumergida bajo el agua se abre ante nosotros la posibilidad de poder viajar a otros mundos desde este nuevo mundo, ¿y qué es lo primero que hacemos al llegar? Conocer al que será nuestra primera pesadilla: los llamados Wraith. Pasamos de ser la especie visitante con aspiraciones a descubrir armamento para defendernos en la Tierra de la amenaza que se queda allí, a tener que defender la Ciudad Perdida de los Antiguos de los que insisten en denominarnos su nuevo "Feeding Ground", es decir... su nuevo Terreno de Cría.

        En el episodio piloto, no sólo la tensión se palpa al tener que buscar desesperadamente un lugar alternativo, sino que cuando todo parece que sale bien, la plaga de la Galaxia decide tomarnos por alimento, igual que hace con el resto de humanos del lugar. Así que hemos pasado de exploradores amigables, a plato principal de los malos más malos, jamás vistos hasta ahora.

        Un Wraith es un ser al parecer bastente simple. Vive sólo para comer, y se alimenta de lo que llaman la energía vítal de las personas. Al parecer fue una evolución errónea al mezcla humanos con los planetas de esta Galaxia. Los Antiguos nos llevaron a Pegaso esperando crear nuevas colonias allí, pero lo que no esperaban es que en este lugar existiera una raza de insectos capaces de alimentarse de un humano de forma muy lenta y bastante dolorosa. Estos insectos parecen existir en toda la Galaxia y cuando los humanos aparecieron en ella, vieron una nueva forma de alimento. Una mutación, hizo que se mezclara ADN humano y ADN de esta especie creando los que serían los futuros Wraith, con cuerpo humano bastante avanzado, con una mano capaz de absorver la energía vital por ella y con unas grandes ansias por alimentarse.

        Durante mucho tiempo, cazaban por temporadas, y cuando el alimento excaseaba, los Wraith dormian durante años hasta que los humanos volvián a multiplicarse lo suficiente como para poder volver a cazar y así, este proceso duró durante generaciones. Se sabe que Los Antiguos supieron de su error al llevar humanos hasta allí. Ellos también se conviertieron en alimento y lo único que les diferenciaba de los humanos normales era su tecnología. Durante siglos lucharon haciendo frente a los Wraith hasta que estos asediaron la única ciudad que quedó en pie, la más importante: Atlantis. Sabiendo que jamás ganarían esta batalla por mucha tecnología que poseyeran, Los Antiguos decidieron abandonar Atlantis hundiéndola en el océano del planeta y ocultando su rastro. Hasta que la expedición atlantis la cruzó, descubrió al terrible nuevo malvado, y les enfrentaron.

        Durante la primera temporada hemos conocido a cuatro: la Cuidadora, que fue quién informó de que al morir ella los demás despertarían ahora que sabían que había un Terreno de Cría mayor. Steve, el primer Wraith capturado por la Expedición Atlantis que aguantó dos semanas en una celda sin comer viendo pasearse a su alimento al otro lado y teniendo conversaciones con el mayor Sheppard casi de diario para sacarle información. De él sólo supimos que se estaban preparando para atacar, que pronto vendrían y que venían dispuestos a todos. El superviviente, que tras quedar abandonado en un planeta junto al satélite de Los Antiguos desde el último asedio, ha sobrevivido comiendose las reservas de humanos en su nave de suministros y que cuando estas acabaron, se comenzó a comer a sus guardías. Bob, el segundo Wraith capturado. Logró entrar en Atlantis tras escanear la ciudad y autodestruir la nave. Consiguó pasar desapercibido varios días pero fue localizado gracias a las pesadillas de Teyla. Tampoco se sacó demasiada información de él, salvo que las tres naves estaban cerca y que al parecer podían comunicarse entre ellos telepáticamente.

        Gracias al don de Teyla, la información final de la temporada era clave. No querían alcanzar Atlantis para acabar con ellos, sino para usar el Stargate de este, único que marca a la Tierra y pasar al otro lado. Es decir, no sólo tener a Pegaso como zona de caza, sino aumentar su terreno hacia la Via Láctea ahora que saben que hay más humanos allí.

        Será con los dos episodios finales de esta temporada, cuando el asedio será un hecho. La expedición Atlantis tratará a toda costa de impedir que los Wraith se salgan con la suya... por el momento, ellos ganan el primer round.